La comisión de Disciplina del Consejo de la Magistratura postergó este miércoles la desestimación de una denuncia contra el juez Ariel Lijo, en un claro guiño a Karina Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, que tienen un enfrentamiento con el juez que instruye la investigación de los sucesivos escándalos de corrupción de Manuel Adorni.
El encargado de concretar la decisión fue Diego Barroetaveña, presidente de la Cámara de Casación, que logró colar en el 39° lugar del orden del dÃa el tratamiento del expediente 219/2025, caratulado "Sarwer Daniel (vÃa email c/ Dr. Lijo Ariel (Juez Federal)". Si bien el proyecto proponÃa la desestimación in lÃmine de una denuncia contra Lijo, el camarista señaló la necesidad de retocar detalles de escritura del expediente y consiguió apoyo para postergar el cierre del trámite. Un claro mensaje a Lijo, después que LPO revelara sus intenciones de negociar las vacantes de la Corte Suprema en una jugada coordinada con otros colegas suyos de Comodoro Py.
Uno de los consejeros al tanto de la situación explicó que Sarwer es "un denunciador serial" y hasta llegó a merecer la declaración de insanÃa en los tribunales de Lomas de Zamora. "Radicó más denuncias que Elisa Carrió", graficó otro.
En su acusación, Sarwer le atribuyó a Lijo "ausencia de decisión en tiempo razonable, falta de tratamiento de presentaciones, omisión de medidas procesales indispensables, inactividad incompatible con el deber funcional y afectación al derecho constitucional de tutela judicial efectiva".
Como sea, Barroetaveña intervino cuando el titular de la comisión, César Grau, pretendÃa someter a votación el expediente contra Lijo y otros tres similares contra otros actores del Poder Judicial, y dijo: "Hice una lectura posterior y observé algún déficit de redacción, prefiero retirarlos y mejorar la calidad de la exposición".
En consecuencia, Lijo tendrá que esperar para que cierren la denuncia, pero resulta inocultable que Barroetaveña no quiso eximirlo de forma exprés, una actitud diametralmente opuesta a la que promovió cuando se discutió la desestimación de la denuncia contra la jueza MarÃa Eugenia Capuchetti, por su desempeño en la causa que investiga el atentado contra Cristina Kirchner.
Mientras que los consejeros kirchneristas Vanesa Siley, Rodolfo Tailhade, Anabel Fernández Sagasti y Mariano Recalde querÃan prolongar el trámite, Barroetaveña consideró que la ampliación de la denuncia contra la desestimación era "un intento más de amañar el trámite del expediente disciplinario mediante esta presentación de último momento". "Lo que se busca, más que un efecto procesal, es un efecto polÃtico", afirmó al impulsar el cierre del expediente contra Capuchetti.
El camarista incluso desafió a los miembros de la comisión a que, si estaban dispuestos, leyeran juntos "en un café" las cinco páginas de la denuncia para que luego se pasara a la votación. "Pato o gallareta, se vota hoy", aseguró.
El diputado Tailhade le salió al cruce bajo la interpretación que Barroetaveña sugerÃa que el kirchnerismo "perseguÃa" a la jueza. "Hay que tener exceso de calcio en el restro para decir que nosotros perseguimos a una jueza. ¿Con dos votos piojosos que tenemos vamos a perseguir a una jueza?", dijo.
El cuerpo está integrado por Grau, Fernández Sagasti, Recalde, Luis Juez y Eduardo Vischi en representación del Senado, Barroetaveña, Alberto Lugones, Agustina DÃaz Cordero y Alejandra ProvÃtola por el estamento de los magistrados y Hugo Galderisi por los académicos.
Ya en noviembre, la misma comisión rechazó el pedido de nulidad del sumario contra Capuchetti que hicieron sus defensores, en una votación ajustada: fue un 5 a 5 pero el voto de Grau, como presidente del cuerpo, valió doble y continuó el expediente. Contra la jueza votaron entonces MarÃa Inés Pilatti Vergara, Juez, Recalde, el propio Grau y Lugones.
Sin embargo, este miércoles Lugones llegó al edificio de la calle Libertad visiblemente afectado por el peso de esa votación, según fuentes del Consejo, y cambió su voto para salvar a Capuchetti. "No aguanto más la presión", le habrÃa dicho a un asesor.
El juez de San MartÃn terminó adhiriendo al planteo de Barroetaveña pero insertó argumentos "propios" y el saldo terminó siendo de 6 voluntades a favor de Capuchetti y cuatro en contra. Los que la salvaron fueron, además de Lugones y Barroetaveña, las juezas DÃaz Cordero y ProvÃtola, Galderisi y Vischi. Grau, Fernández Sagasti, Recalde y Juez quedaron en minorÃa.
Cuando expuso su mirada, Lugones se mostró incómodo para justificar su desestimación y se basó en el fallo de su colega MarÃa Servini para zanjar la cuestión: "la jueza dijo que acá no hay nada y no voy a insistir con la producción de prueba", resumió.
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