Editorial
Milei y el techo de cristal
Por Juan Pablo Djeredjian
El candidato liberal hizo añicos el lugar común que siempre afectó a candidatos extremos y gran parte del electorado está dispuesto a votarlo. La nueva sección del Observatorio de Encuestas de LPO.

Desde su irrupción en la política argentina, Javier Milei fue siempre visto como uno de esos actores de ideologías extremas, que se foguean en momentos de crisis y descreimiento en la clase política, pero -tal como marca el teorema de Baglini- se moderan al acercarse al poder, se pinchan y ven desvanecerse su alguna vez fiel caudal de electores.

Pareciera tratarse de un "tapón" democrático, que impide que estas ideas lleguen al poder: candidatos de este tipo nunca pueden llegar al gobierno simplemente porque un porcentaje suficientemente grande de la sociedad nunca los votaría. En el léxico usado por las consultoras electorales, tienen un "techo electoral" demasiado bajo.

Pero ya entrado al año en que se definirá quien será el próximo Presidente de los argentinos, Milei parece estar rompiendo esa idea: no sólo no ha mostrado una moderación en su discurso e ideas, sino que las encuestas muestran que el candidato liberal tiene uno de los techos electorales más altos entre todos los posibles candidatos a presidente.

La nueva sección del Observatorio de Encuestas de LPO lo muestra con claridad: con el nombre de Piso y Techo, muestra la potencialidad del voto de cada candidato, un promedio de las encuestas que preguntan si "seguramente", "posiblemente" o "nunca" votaría por un candidato. Un porcentaje de "nunca" demasiado alto es un techo electoral demasiado bajo para llegar a ser presidente. Milei parece haber estrellado y atravesado ese famoso techo de cristal.

Con un promedio de 45,7% de encuestados que contestaron que "nunca" votarían al candidato liberal, Milei se ubica tercero en el ranking de precandidatos a presidente con techo más alto: solo Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich tienen números más bajos, con 36% y 42.2%, respectivamente.

Los números indican también que el candidato liberal se hace fuerte en su mensaje antipolítica y sus propuestas económicas relacionadas: fuerte recorte del gasto público, con especial énfasis en el gasto político, eliminación del Banco Central, etc. Son ideas que pueden resonar en desencantados que provengan tanto desde la derecha como desde la izquierda y ayudan a explicar cómo logra un techo tan alto.

Es llamativo, a su vez, como el candidato calló en el último tiempo aquellas propuestas mas propias del conservadurismo que de un liberal -restriccion del aborto, libre portación de armas- que en su momento coincidieron con una fuerta caida en su intención de voto. Es obvio: son ideas que apelan a una franja mucho más pequeña de la sociedad, que expulsan a más votantes de los que suman y que le resultan indiferentes a la mayoría de esa parte del electorado que solo lo atrae su "guerra contra la casta".

Potencialidad, imagen e intención de voto

Más allá de estos números, ¿puede Milei llegar a ser Presidente? El techo alto es una precondición para ganar una elección, pero si la intención de voto no acompaña, obviamente no se llega. Pero Milei puede sonreír: el promedio del Observatorio de LPO en el escenario PASO lo muestra liderando con 17,8%, por encima del 16,3% de una Cristina Kirchner cuya candidatura es por demás incierta. La última encuesta en medir el escenario PASO, de la consultora Opinaia, publicada a fines de diciembre lo muestra básicamente arrasando el escenario con un 20% de intención de voto. ¿La segunda opción más votada? Patricia Bullrich, con apenas el 9%.

Lo mismo muestra la imagen del candidato. El promedio que mantiene el Observatorio de LPO lo muestra segundo en el ranking de imagen positiva, con un 45,5% en la suma de imagen "Muy buena" y "Buena", solo superado por Rodríguez Larreta, que alcanza el 47,2%. En las últimas semanas, las encuestas arrojaron números en alza para el candidato liberal y terminó pasando a Bullrich, que competía mano a mano por los mejores números de imagen.

La importancia del piso y techo electoral

¿Por qué tantas encuestadoras incluyen una pregunta de piso y techo electoral, además de medir la clásica intención de voto? Pareciera información redundante. Pero no lo es: con las candidaturas aún sin definir, se trata una de las maneras más eficientes de desentrañar la performance que tendrá cada candidato independientemente del escenario electoral que se presente.

Aún hay demasiadas incógnitas a la hora de preguntar: ¿se presentará Cristina? ¿Definirá Juntos por el Cambio su interna antes de una eventual PASO? Tampoco puede descartarse que las primarias se suspendan. No siempre es fácil hacer la pregunta correcta al encuestar: una pequeña variación en las palabras o en los candidatos posibles y los resultados pueden cambiar drásticamente.

Ante tanta incertidumbre, el piso y techo de cada candidato muestra su fortaleza y debilidad frente al electorado ante cualquier escenario que finalmente pueda presentarse. Pero además muestra sutilezas del comportamiento electoral que una simple de intención de voto no capta: esta columna ya discutió la diferencia entre los pisos electorales de Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich y cómo puede influir eso en la interna por la candidatura presidencial de cara a una primera vuelta y un ballotage.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
  • 1
    konig
    05/01/23
    20:59
    "Javier Milei fue siempre visto como uno de esos actores de ideologías extremas", la verdad no se porque, salvo que al autor de la nota le parezca extrema la ideología de la constitución Nacional: la liberal, justamente como no es un candidato "extremo", no se da la del techo chico.
    Lamentablemente el Sr Djeredjian no pudo superar el techo de cristal de un análisis sesgado y falaz.
    Responder