Quince años después del acuerdo de Paris, los avances son escasos e insuficientes. |
Hace pocos dÃas termino la COP 30 realizada en Belem, Brasil. 15 años después del acuerdo de Paris, los avances son escasos e insuficientes. Proliferan los anuncios y las arquitecturas financieras, crecen las agencias de colocación o de administración de los fondos, los órganos administrativos, los grandes tÃtulos y encuentros internacionales, pero los fondos no aparecen. A modo de ejemplo, el fondo de perdidas y daños anunciado en la COP del año 2022 recibirá fondos recién durante el año que viene. Puntualmente 250 millones de dólares para 57 paises insulares en desarrollo. Un poco mas de 4 millones de dólares por paÃs. Una broma de mal gusto.
Sigue aumentando la pérdida de biodiversidad, aumenta la contaminación y los eventos climáticos a raÃz del aumento del calentamiento global. Cada dÃa que pasa nos acercamos más al colapso ambiental y la biocapacidad del planeta esta superada en un 30 %. Ante esta situación Naciones Unidas, elige el lenguaje diplomático ambiental que solo serán anuncios, diagnósticos repetidos y una negación quirúrgica a discutir lo profundo con valentÃa y certezas para una sociedad global que la requiere, ya que nos encontramos ante una crisis civilizatoria. El lenguaje diplomático es una estrategia para que nada cambie. Los mil millonarios se acercan a estos eventos en calidad de filántropos, pero nadie se anima a decirles a los Elon Musk, a los Bill Gates o a los Mark Zuckerberg, Larry Page o Jeff Bezos que son los responsables de la cultura de consumo que daña nuestro planeta. Nadie discute en estas cumbres el sobre desarrollo de los paÃses ricos y nadie se atreve a plantear mecanismos tributarios para el crecimiento del PIB de los paÃses ricos, y de esa manera fondear la infraestructura de transición energética de los paÃses en desarrollo o los paÃses de renta baja.
Por más cumbres y fondos escasos que se anuncien, por mas reciclado en origen que los ciudadanos realizamos con plena conciencia ambiental, por mas que los paÃses con conciencia civilizatoria, aumenten sus áreas protegidas como ha hecho Costa Rica, Ecuador o Argentina en los últimos años, nada cambiara si los paÃses potencia no modifican su despilfarro.
Hace unos años algunos desconfiaban de su activismo ambiental, por prejuicios y para no caer en el esnobismo europeo nórdico de la defensa con pancartas de una especie faunÃstica en particular. La cuestión esta saldada hace tiempo, la agenda ambiental se enmarca en lo socio ambiental. Desde de Rio 92, cuando Naciones Unidas crea la arquitectura para abordar el cambio climático, pero además establece que los paÃses ricos tienen mayor responsabilidad que los paÃses en desarrollo. En esa misma cumbre de la tierra llevada a cabo en Rio de Janeiro durante el año 1992, fue destacado el discurso y lÃnea narrativa de Fidel Castro. Entre sus momentos destacados, conceptualiza de la mejor manera la grave situación en la que nos encontramos. Dijo: "Si se quiere salvar la especie humana habrá que cambiar las formas de producción y consumo imperantes". Muchos años después, la encÃclica papal Laudato Si, influyó y despertó el adormecimiento global en el que se encontraba el mundo por aquellos tiempos. El Papa Francisco enmarca en lo socio ambiental la problemática del daño serio que los humanos le estamos infringiendo al planeta. La cosa esta saldada, desde hace mucho tiempo. Es decir, la superficialidad que algunas ongs le imprimieron a la agenda ambiental hace décadas, quedo en el olvido mayoritariamente, porque el grado de conciencia en no escindir lo ambiental y lo social, es grande. La generación de Greta Thunberg no tuvo mucho que analizar respecto de estas contradicciones del pasado y se concientizaron con avidez, apenas salidos de la escuela primaria, abrazando el activismo socio ambiental, centrado en la problemática del cambio climático, que, orada los ecosistemas, produciendo alteraciones en los biomas y como resultado, la recurrencia de eventos climáticos que dejan como consecuencia alteración de la estabilidad climática y un cada vez mayor perjuicio a las poblaciones y biomas del mundo. Quienes mas son afectados, son las poblaciones de menores ingresos, que padecen la sequÃa, los incendios forestales, la perdida de recursos naturales esenciales como el agua, etc.
A los 11 años Greta tuvo una depresión por el hecho de haber tomado conciencia de la destrucción creciente del planeta. Decidió faltar al colegio y sentarse todos los viernes posteriores con un cartel en la puerta del parlamento para exigirle al gobierno sueco que adhiera al tratado de Paris firmado en el el año 2015. Lo logró, pero además a partir de eso otros niños/as y adolescentes de su generación se sintieron interpelados y motivados a realizar lo mismo que Greta, creando el movimiento Fridays for Future. Todos los viernes protestaban en decenas de ciudades con consignas ambientales. Claramente, la preocupación de esta generación radicaba en su propio futuro dado el acercamiento al colapso ambiental en el que nos encontramos y que posee amplio consenso cientÃfico/académico. Estos jóvenes lograron hace una década escalar el nivel de visibilización y conciencia de la problemática de cambio climático que nos azota en el presente.
Ahora bien, entre la acusación de esnobismo y la sospecha sobre los paÃses centrales (justificada), se desnuda en una parte de la sociedad, una especie de fragilidad cognitiva que les impide pensar más allá del dÃa a dÃa. Se desprecia lo ambiental y se pondera la producción de bienes y servicios que satisfacen el apetito de Tener para Ser, aunque solo cumplan objetivos efÃmeros y estéticos. De esta manera aparece un relajo en algunos sectores productivos, minimizando la agenda ambiental y al mismo tiempo ubicándola en cuestiones simpáticas y coloridas de gente joven, de izquierda o europeizada. Esta disminución de lo intelectual es una flagrante contradicción con sus propios intereses económicos y/o productivos. La agenda ambiental es social, económica y productiva. En los 90 habÃa una publicidad gráfica, que estaba dirigida a quienes consumÃan sustancias adictivas; y pretendÃa en vez de confrontarlos desde el NO, tocar alguna fibra en la subjetividad de quienes llevaban esa práctica, desde el lugar del "placer" por el consumo. La publicidad rezaba: "Si consumÃs menos, disfrutas más".
Vale esa publicidad para los adictos a las ganancias desenfrenadas a costa de su propia unidad productiva y/o supervivencia. En este caso rezarÃa, "Si dañás menos el ambiente, vas a poder producir a largo plazo y tus hijos podrán continuar con tu unidad productiva" o "Si rotas cultivos y aplicas menos glifosato, tu rinde podrá darte mas ganancias a largo plazo". No obstante, es importante destacar que el primer lÃder mundial en hablar de cuestiones ambientales ecológicas fue el mismÃsimo General Perón en el año 1972, en la recordada carta a los pueblos del mundo. Entre algunos conceptos de estadista global vertidos en dicho documento, el general dice que nos encontramos emprendiendo una marcha suicida de la humanidad si seguimos contaminando el medio ambiente. 1972!.
Volviendo al tÃtulo que le da sentido a esta nota de opinión imperfecta, intento reflexionar sobre el sentido humanista de la agenda ambiental. ¿Se puede separar la agenda ambiental de lo humano?, ¿puede un activista ambiental, que piensa en el futuro de las próximas generaciones, deshumanizarse de las causas justas de la sociedad global, pero mantener lo ambiental? Poder puede, pero quizás sea una contradicción en si mismo. Esta joven, nacida en Estocolmo lo entendió asà o quizás lo sintió profundamente y luego lo entendió, pero, en definitiva, con su accionar dejo claro al mundo que la agenda ambiental no está dentro del esnobismo, que no es simpática ni colorida y qué para un activista o militante humanista, las injusticias duelen, no importa donde estas sucedan.
Israel en manos del likud (alianza gobernante) es un proyecto colonialista de occidente, principalmente de EE. UU. e Inglaterra, como reitera el filósofo Martin Gak. En 1977 Naciones unidad califico al sionismo como una ideologÃa racista. Hoy en dÃa desde distintas usinas pretenden confundir al hecho de ser judÃo, semita o hebreo con el sionismo, y no tiene correspondencia, más bien, es una estrategia para dejar actuar al sionismo, quien asesino a su propio primer ministro, Isaac Rabin, cuando habÃa alcanzado el acuerdo de Paz con Palestina en 1993 junto a Yasser Arafat de la entonces OLP, en el ya olvidado acuerdo celebrado en Oslo y que unilateralmente Israel incumple desde el asesinato de su primer ministro. Es fácil entenderlo, Israel en manos Netanyahu no pretendÃa el fin del conflicto. De hecho, boicoteo 7 intentos de acuerdo que llevaban a cabo en arduas negociaciones, representantes de Egipto y Qatar, entre otros. CapÃtulo aparte, Israel bombardeo y asesino a los integrantes de la mesa de negociación que se llevaba a cabo con representantes de Qatar, lo que valió el enojo de Trump y a partir de eso, sumado a protestas de su propia base electoral joven republicana, lo instó a apresurar su rol de "lÃder de paz".
Es bueno despertar ante las atrocidades cometidas en estos largos dos años por Israel de Netanyahu, que llevo a cabo el genocidio a cielo abierto mas atroz del siglo XXI. ¿Es el único conflicto en el mundo? No, pero también adquiere una gran visibilización porque quizás no se tenga registros de la utilización de una maquinaria tan atroz e indigna como la utilización de sistemas precisos y escalofriantes para torturar y asesinar con odio y racismo come el utilizado por el estado de Israel en este tiempo. La espectacularidad del uso de la fuerza del método de hambre y sed para exterminar a palestinos semitas, desplegado contra civiles, madres, hombres ancianos y niños, le quitan la cuota de eufemismo a la descripción teórica de Foucault, sobre las maquinarias del poder.
Greta se anticipó a un movimiento que con el correr de los meses fue tan masivo que tambaleó al poder global y sus corporaciones económicas. Algunos atribuyen a una baja en las ventas, a partir del boicot contra las firmas que fueron emparentadas al sionismo y que se vieron afectadas por las convocatorias masivas que visibilizaban la complicidad. Esta ampliamente probado que la mala imagen de una compañÃa, molesta y repercute en sus ventas, producción o movimientos financieros. El tercer viernes del mes de octubre de 2023, Greta y su colectivo se pronunció en el centro de la ciudad de Estocolmo, con consignas de apoyo a Palestina que se sumaron al ya tradicional Fridays for Future semanal. Le valió crÃticas, incluso desde cuentas oficiales de Israel. Desconcertó a muchos esnobistas, sensibles de corto plazo que quizás pensaron que la agenda ambiental era solo "instagrameable", a quienes pensaron que era una oportunidad de sumar followers, a quienes desprecian la polÃtica y creen que las soluciones ambientales están escindidas de la cosa pública, a quienes no entendieron que lo socio ambiental era una causa justa junto a otras tantas, a quienes nunca comprendieron que lo social es inescindible de lo ambiental, como rezaba el Papa Francisco cuando hablaba de la casa común, a quienes no entendieron que el tiempo es superior al espacio y no interpretan los procesos. Greta entendió el proceso, incluso cuando las fuerzas israelÃes la liberaron por segunda vez luego de abordar ilegalmente su embarcación, y fuera violentada y maltratada; dijo que no importaba lo que ella habÃa sufrido, sino el genocidio que sufrÃan los palestinos. También se pronunció sobre el atentado terrorista de Hamas del 7 de octubre de 2023, pero a sus entonces 20 años, entendió que no es comparable un repudiable atentado terrorista con dudoso desconocimiento del aparato israelÃ, con un genocidio a cielo abierto y en vivo; que dejó más de 68 mil asesinados, de los cuales mil fueron asesinados en Cisjordania, donde no gobierna Hamas, 19400 niños/as, 251 periodistas, según la Federación Internacional de Periodismo. A partir del acuerdo de cesar el fuego de principio de octubre de este año, 1968 palestinos fueron liberados de cárceles y campos de concentración israelÃes. Algunos estuvieron cerca de dos décadas en situación administrativa de detención, sin proceso judicial ni visitas y soportando hostigamiento y torturas. Hoy en dÃa cerca de 350 niños/as palestinos están detenidos por tiempo indefinido, según la misión de la ONU. El 80% de los 68 mil, eran civiles. No es tan difÃcil comprenderlo, lo que si llama la atención es que miles de judÃos protestan contra Netanyahu en Israel con todo lo que eso implica, pero en Argentina, algunos que abrazan lo ambiental u otras causas justas, callan frente a esto. Sera no comprensión, será miedo, intereses o convalidación a la ultraderecha sionista supremacista? Un pastor evangélico bautista dijo en la década del 60 que tenÃa un sueño, que todas las personas vivan conforme al principio de que todos han sido creado iguales. Unos años después fue asesinado, se llamaba Martin Luther King. Una mujer, que de niña/adolescente incomodó al propio Donald Trump, también a Netanyahu y que, desde la frÃa Estocolmo, calento el corazon de miles de jóvenes a tomar conciencia ambiental además de abrazar causas justas, no importa donde estas se desarrollen, dijo que no le tenÃa miedo a Israel, le tiene miedo a que el mundo pierda todo sentido de humanidad. Greta, una pequeña mujer gigante.
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