Editorial
Cuatro miradas sobre la relación con China
Por Juan Arrizabalaga
Si bien la actualidad está signada por la política de alineamiento automático del gobierno de Milei con Estados Unidos, lo cierto es que la tensión en torno a la relación que Argentina debería tener con el gigante asiático no desaparece.

El lugar de China en el presente y el futuro de Argentina genera tensiones y debates en todo el arco político e ideológico. En este artículo discutimos cuatro miradas sobre la relación con China.

1- Anti China

En Argentina ésta posición es sostenida por los sectores de la derecha política que promueven un alineamiento automático a Estados Unidos, donde el centinela del norte desea que Argentina se embarque en una nueva guerra fría del lado de "Occidente".

Bajo ese paraguas, se agita la amenaza China igual que en tiempos de la Guerra Fría se agitaba la amenaza del comunismo. Detrás de este alineamiento hay una larga historia de occidentalismo cultural y el ejercicio de la Doctrina Monroe.

Esta postura es la del actual Gobierno de Milei, que promueve una especie de cruzada, de sobreactuación periférica, simultánea a un alineamiento grotesco a Israel y los intereses de la OTAN. Esta política rechaza la transición multipolar que está en marcha y reclama la vuelta del "viejo mundo" conducido por el Consenso de Washington y el unipolarismo geopolítico.

En ese marco, el Gobierno de Milei rechazó integrarse a los BRICS. Esto también obedece a la disputa de EEUU contra China por las zonas de influencias y los recursos estratégicos que tiene nuestro país como por ejemplo; el litio, minerales raros, Vaca Muerta, alimentos, agua dulce, riquezas marítimas y la zona del Atlántico Sur. Esta mirada podemos caracterizarla como "Anti China" y se encuentra en ascenso.

2- Desconfianza periférica

Una segunda mirada que se empieza a perfilar es la de una especie de neo tercerismo. Ni yanquis ni chinos. Aquí se alinean múltiples sectores. Neoperonistas, algunos sectores del progresismo, sectores socialdemócratas y la izquierda.

Si en un rincón se sostiene una teoría de "los dos imperialismos", en otra esquina se confunden los conceptos de tercera posición, neutralismo y no alineamiento, sin diferenciación y de forma descontextualizada, como parte de una "tradición política" que deberíamos desempolvar, aceptando el escenario tipo "Guerra Fría" como propone Estados Unidos.

En algunos casos, se habla de una necesaria "equidistancia". En otros, simplemente prima un fuerte occidentalismo. No escapa a esta perspectiva la idea de que es posible una unidad latinoamericana sin darle importancia a la transición multipolar o incluso como forma de "equilibrio" ante "ambos polos".

Esta segunda mirada, si bien propia de un conjunto heterogéneo, podemos caracterizarla como "desconfianza periférica" y también se encuentra en ascenso. En gran medida, es producto de la derrota política y la presión gravitatoria de Estados Unidos sobre la Argentina.

3- Realismo periférico

Una tercera mirada sería la un nuevo "realismo periférico". Aquella elaboración teórica, en tiempos de Menem, que justificó el alineamiento automático a Estados Unidos al final de la Guerra Fría, en el marco del triunfo del capitalismo occidental y el unipolarismo de Washington.

Esta teoría sostenía que por una cuestión de costos y beneficios había que alinearse con la potencia dominante y el conjunto de sus regímenes internacionales, y que no hacerlo traería altos costos innecesarios para una nación débil.

Hoy, esta misma elaboración podría justificar un alineamiento con China, fortalecido por la complementariedad económica y la importancia decisiva de ésta superpotencia en nuestro comercio internacional e inversiones, y por el no auge de Pekín a nivel global. Sería una especie de regreso a la integración dependiente en tiempos de la hegemonía británica.

Juan Carlos Puig, el teórico de la autonomía heterodoxa, llamaba a esta orientación, como "dependencia racional". Una especie de integración dependiente en la división internacional del trabajo con un proyecto de desarrollo nacional. Un alineamiento dependiente y conveniente. Esta política todavía choca con unas élites económicas y una clase política demasiado occidentalistas, además de la dependencia del dólar.

4- Nacionalismo multipolar

Finalmente existe una cuarta mirada. Esta perspectiva rechaza la lógica de guerra fría, no piensa en "dos polos" sino en una transición multipolar, más allá de asimetrías.

Esa transición se entiende como un desplazamiento geopolítico hacia oriente, encabezada por los BRICS con China en el centro (nuestro 2do socio comercial), que además integra Brasil (nuestro principal socio comercial) y la India (nuestro 4to socio comercial). Y que el BRICS ampliado abre una ventana de oportunidad histórica.

Esta orientación es fuertemente crítica de los diversos "occidentalismos" que cimientan tanto la posición "anti China" como la actual "desconfianza periférica" en lo nacional popular. Advierte, al mismo tiempo, de la confusión en la que cae un neo-tercerismo fuera de contexto.

Sostiene que es posible y necesario desarrollar la triada simultánea de interés nacional, integración latinoamericana y multipolarismo junto a los BRICS. Y que sólo de esa manera es posible un proyecto de desarrollo nacional a largo plazo, de un país intermedio y rico en recursos, en este mundo interdependiente y en transición. A esta cuarta posición la denominamos como "nacionalismo multipolar".

Una tensión abierta

Si bien la actualidad está signada por la política de alineamiento automático del gobierno de Milei con Estados Unidos, lo cierto es que la tensión en torno a la relación que Argentina debería tener con el gigante asiático no desaparece, y seguirá siendo parte central del debate político en nuestro país por mucho tiempo.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Más de Juan Arrizabalaga

El alineamiento de Milei a Estados Unidos en 10 pasos

Por Juan Arrizabalaga
La posición super ideologizada del gobierno argentino en nada favorece al interés nacional a corto y largo plazo.

Cuatro imágenes de la batalla cultural

Por Juan Arrizabalaga
La disputa del 24M es parte de la batalla cultural por las grandes imágenes sociales que anhela reponer la nueva derecha en Argentina. El mercado, el empresariado, las FFAA y el Tío Sam vuelven a la carga.