José Antonio Kast está por enfrentar su primera gran crisis polÃtica en Chile. El denominado "Plan de Reconstrucción Nacional", una ambiciosa reforma tributaria que busca transformar la estructura impositiva del paÃs, está muy cerca de ser rechazado en el Congreso.
La clave de esta posible derrota es la decisión de los partidos de centro de no apoyar la iniciativa, especialmente del Partido de la Gente (PDG) de Franco Parisi que acusó al gobierno de no querer sumar las modificaciones propuesta de su espacio.
PDG propone rebajas tributarias, apoyo a las pymes y medidas de alivio económico para sectores medios. En ese contexto, Parisi calificó el nuevo texto como "una reforma sin corazón", asegurando que el Gobierno "prefirió escuchar a su coalición antes que a las familias chilenas".
El quiebre quedó sellado luego de intensas negociaciones entre representantes del Ministerio del Interior, Hacienda y parlamentarios del PDG. De acuerdo con un texto comparado, al menos cinco cambios relevantes en el documento final terminaron por hundir el acuerdo, incluyendo modificaciones en incentivos tributarios y mecanismos de financiamiento regional.
Kast lanza un mega plan de reformas para superar la crisis de imagen en Chile
Franco Parisi salió tercero en las elecciones de noviembre del año pasado y tiene la llave para la aprobación de muchas de las reformas que pretenden llevar a cabo Kast en un contexto se divisan entre la coalición de partidos de derecha aliados y la centroizquierda que se para como una oposición frontal y sin contemplaciones.
Esta mega reforma que tiene entre los puntos más destacados se encuentran la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, la eliminación temporal del IVA en la venta de viviendas nuevas e incentivos para la repatriación de capitales y una mayor simplificación regulatoria para las empresas.
Su lanzamiento buscó pasar de página de una crisis que deterioró en tiempo récord la imagen de Kast producto del aumento del combustible y una celebración personal en el Palacio de la Moneda que expuso su falta de tacto para tratar asuntos sensibles de estado.
Si el gobierno no lograr cerrar un acuerdo para que la reforma sea aprobada por el Congreso, se expone a emitir un decreto que le genere un costo polÃtico mayor.
El cerebro de este planes es el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz que advirtió que el Ejecutivo igualmente continuará impulsando su agenda económica mediante otras herramientas administrativas, incluidos decretos.
"Me preguntaron qué pasa si la ley no se pasa. Bueno, vamos a seguir gobernando igual, porque también existe la gestión y también están los decretos", afirmó Quiroz.
"Es un error siempre decir que todo depende de esto y, si al final eso no funciona, entonces se acabó el discurso, se acabó todo", sentenció.
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