Marine Le Pen fue declarada culpable de malversación de fondos públicos del Parlamento Europeo. Esto la deja inhabilitada por cinco años para ocupar cargos públicos y queda fuera de la pelea electoral de 2027.
Le Pen también fue condenada a cuatro años de prisión- dos de ellos en prisión firme que podrán ser sustituidos por el uso de tobillera electrónica- y a una multa de 100.000 euros.
El partido, Agrupación Nacional y dos docenas de figuras del partido fueron acusados de desviar más de 4 millones de euros, alrededor de 4,33 millones de dólares, de fondos del Parlamento Europeo para pagar a personal con sede en Francia.
En ese sentido, la jueza Benedicte de Perthuis afirmó que Le Pen habÃa estado "en el centro" de la trama. Desde la primera fila del tribunal, la lÃder polÃtica no mostró ninguna reacción inmediata cuando el juez la declaró culpable, pero sus reacciones fueron apareciendo a medida que avanzaba la lectura del fallo.
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La excandidata presidencial asintió repetidamente con la cabeza en desacuerdo mientras el magistrado explicaba con más detalle el veredicto, al afirmar que el partido de Le Pen habÃa utilizado ilegalmente fondos del Parlamento Europeo para su propio beneficio. "IncreÃble", susurró en un momento dado.
Le Pen y los demás acusados pueden apelar, lo que darÃa lugar a un nuevo juicio. Aunque la inhabilitación polÃtica dictaminada tiene efecto inmediato mediante una medida de "ejecución provisional" solicitada por la FiscalÃa, solo se levantará si se confirma un fallo a favor de la probable apelación antes de las próximas elecciones. Entretanto, la sentencia a prisión y la multa no serán aplicadas hasta agotar las vÃas de recurso y apelación. El caso se remonta a 2014, cuando Le Pen se desempeñaba como eurodiputada.
Los imputados han estado señalados de la utilización de sus asistentes parlamentarios pagados con fondos europeos para actividades que tenÃan que ver con la actividad de su movimiento polÃtico, entonces llamado Frente Nacional.
En concreto, a Marine Le Pen los investigadores la señalaron de malversación por cuatro asistentes parlamentarios que tuvo, pagados por el Parlamento Europeo con ocho contratos y que, según la acusación, en realidad no realizaban funciones asociadas a su puesto de eurodiputada, sino que trabajaban para el partido, entonces Frente Nacional (FN) y luego rebautizado Agrupación Nacional.
De acuerdo con su versión, el uso que hizo el entonces Frente Nacional de sus asistentes parlamentarios pagados con el dinero de la Eurocámara en el periodo de acusación, de 2004 a 2016, "no solo era banal y anodina, porque la compartÃan todos los partidos europeos equivalentes de oposición", sino que estaba "exenta de cualquier intención fraudulenta".
Sin embargo, el juez indicó que Le Pen habÃa estado en el centro de "un sistema" que su partido utilizó para desviar fondos del Legislativo de la Unión Europea.
Si bien el magistrado aseguró que la lÃder de la ultraderecha francesa y los demás acusados no se enriquecieron personalmente, la sentencia calificó la malversación como una "evasión democrática" que engañó al Parlamento y a los votantes.
En este marco, la extrema derecha en el continente reafirma que se trata de lo que considera como una jugada polÃtica. "Quienes temen el juicio de los votantes a menudo se tranquilizan con el juicio de los tribunales. En ParÃs han condenado a Marine Le Pen y quieren excluirla de la vida polÃtica: una pelÃcula desagradable que también vemos en otros paÃses como RumanÃa. No nos dejaremos intimidar, no nos detendremos: ¡A toda máquina, amigo!", declaró el viceprimer ministro de Italia y lÃder de ultraderecha, Matteo Salvini.
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Desde PaÃses Bajos, el pronunciamiento llegó por parte de Geert Wilders, dirigente de la extrema derecha de esa nación: "Estoy conmocionado por el veredicto increÃblemente duro contra Marine Le Pen. La apoyo y creo plenamente en ella y confÃo en que ganará la apelación y se convertirá en presidenta de Francia".
Por su parte, el rumano George Simion, del mismo espectro polÃtico entenció que "atacar o aniquilar a un oponente polÃtico por cualquier medio es propio del manual de instrucciones de los regÃmenes totalitarios. Esto ocurrió hoy en Francia".
El escenario electoral de 2027 era ideal para Marine Le Pen porque se produce con Macron en baja y sin posibilidad de re-elección. La crisis del gobierno generó las dificultades para que el oficialismo imponga un primer ministro, logro que alcanzó gracias a la división de la izquierda.
Con ese mapa de fragmentación, la ultraderecha se presenta como la fuerza principal para ganar las elecciones.
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