Por estas horas y cuando todas las instancias de diálogo parecÃan cerradas, los interlocutores de Evo Morales y Luis Arce estarÃan cerca de llegar a un acuerdo que evite la ruptura. Como adelantó LPO, la interna entre el ex presidente boliviano y el jefe de estado nace desde el momento mismo de la asunción de su ex ministro de EconomÃa.
El cálculo de Evo fue imponer a Arce para tener influencia en su gobierno e impedir una candidatura de dirigentes más autónomos como David Choquehuanca, actual vice. Sin embargo, Arce construyó su propio perfil y desató la ira de Morales.
Es cierto también que en el MAS las aguas están partidas entre los que se mantienen leales a Evo y aquellos que se distanciaron por diferencias con su estrategia para retornar al poder y eligieron a Arce para dar la pelea interna.
La obsesión de Morales con la candidatura presidencial que muchos sectores califican de apresurada no ha hecho mas que generar una interna a cielo abierto que amenaza con la división para las elecciones de 2025 que podrÃa generar las condiciones para un retorno de la derecha al poder.
Pero lo que parecÃa una ruptura definitiva encontró un salvoconducto en el Grupo de Puebla. Este espacio que reúne a ex presidentes y lÃderes progresistas latinoamericanos trabaja para la generación de una instancia que resuelve los liderazgos a través de una primaria.
En ese sentido, avanza la posibilidad de la realización de un Congreso partidario como mecanismo de resolución de conflicto.
La mediación viene desde 2023 cuando Cuba intentó reunirlos en La Habana pero ese intento fracasó. Luego, una comitiva del Grupo de Puebla viajó a La Paz en marzo de este año para intentar acercarlos en un seminario pero no lograron juntarlos pero a fin de ese mes se pudo acordar algunos puntos básicos de convivencia.
Los pocos avances duraron muy poco y la interna volvió a explotar con la prisión de un ex ministro de Evo y un viceministro suicidado, como adelantó LPO.
Las elecciones en México fueron otra instancia de acercamientos en el que ambos bandos conversaron y avanzaron en la posibilidad de un Congreso de unidad. En este marco, Lula tiene pensado viajar el mes que viene a Bolivia para jugar su rol en la reconciliación, aunque fuentes consultadas reconocen que "puede que sea tarde". El brasileño mandó un delegado suyo el mes pasado para que entre en contacto con las dos facciones.
Por estas horas, Lula y el Grupo de Puebla trabajan en un acuerdo que contempla: primarias sin proscripciones, la sanción de leyes económicas, elección popular de jueces y un "cese al fuego" cruzado.
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