El Partido Popular empieza a ensayar su rol de oposición dura contra Pedro Sánchez. Con la investidura en el horizonte de la semana que viene tras el acuerdo del PSOE con ERC para implementar la ley de amnistÃa y la foto con Puigdemont, los populares hablan directamente de "rendición".
La secretaria general del PP, Cuca Gamarra, fue una de las dirigentes que ha cargado contra el acuerdo y ha criticado que el PSOE se arrodille frente al independentismo. "La ambición de Sánchez ha engullido sus siglas", ha lamentado.
La portavoz popular ha hablado de "nocturnidad y alevosÃa" y denuncia a los socialistas de haberse arrodillado y de cometer un delito.
"Con nocturnidad y alevosÃa nos anuncian esta noche que ERC ya considera colmadas sus expectativas sobre la amnistÃa. Los mismos que cometieron el delito están redactando el borrón y cuenta nueva. Y el PSOE, arrodillado. La ambición de Sánchez ha engullido sus siglas", publicó la dirigente en sus redes.
En Génova aseguran que el PSOE y ERC "no han comunicado un acuerdo sino una rendición: la de la dignidad de los españoles en favor de quien mantiene la independencia de Cataluña como un camino irrenunciable".
El PP dice que el presidente del Gobierno en funciones es tan consciente de "lo deshonrosas" de sus cesiones que "las comunica con nocturnidad y utilizando un dÃa histórico para la monarquÃa parlamentaria española para diluir la atención de los españoles y restar foco a sus decisiones".
El partido opositor reaccionó rápido en redes sociales y ha publicado: "PSOE y ERC llegan a un acuerdo con nocturnidad y amnistÃa. Sánchez no ha necesitado "embajadores" y ha llamado personalmente a Aragonès esta noche tras fingir respeto por la Constitución esta mañana".
Como adelantó LPO, tanto el PP como Vox dan por hecho que la votación será en los próximos dÃas (7 y 8 de noviembre), tal como Moncloa empezó a filtrar este lunes a los medios de comunicación.
Por lo tanto, los dos partidos del bloque de derecha empezaron a crispar al máximo el ánimo social de cara a la revalidación de una nueva coalición de izquierda en la próxima legislatura.
Los de Santiago Abascal eligieron la calle para mostrar la fuerza que tiene la "anti-amnistÃa" con una manifestación en Madrid. Vox aseguró haber congregado a unas 100.000 personas en las calles de la Capital.
El PP, en tanto, prefirió calentar el ambiente con una fuerte acusación: ligar al PSOE con "las dictaduras" por control a su gusto el Congreso.
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