Conflicto laboral
Dormir en una fábrica en la España del boom laboral: los 156 días de acampe en la empresa Zumosol
Zumosol supo ser una de las fábricas más pujantes de Andalucía. Hoy está paralizada. Sus 38 trabajadores duermen dentro de la nave industrial desde diciembre del año pasado. "El poder político nos da la espalda", denuncian.

Fernando Trujillo no es economista ni sabe de estadísticas. Será por eso -dice- que no entiende el concepto de "boom laboral" que lee en la prensa. La España récord de los 20 millones de contratos indefinidos que escucha en la radio no es la España en la que él vive. Fernando y sus 37 compañeros de trabajo viven, literalmente, en la otra España, la que sale poco en la televisión, la que contradice las planillas oficiales, en la que escasea el empleo y la que sigue subordinada a la impunidad del poder empresarial y económico.

Su caso es el más extremo de esta contra España. Duermen desde hace 156 días en el aparcamiento de una fábrica en estado de abandono. Reclaman salarios adeudados y la indemnización que, por ley, les corresponde. Llevan pernoctando desde el 20 de diciembre de 2021 para que no se lleven las máquinas, el "salvaguardo" ante un "vaciamiento de película", como lo definen.

Zumosol supo ser una de las fábricas más pujantes de Palma del Río (Córdoba, Andalucía), una pequeña comarca (20 mil habitantes) que tiene a la naranja como principal base económica. Fernando entró a trabajar hace 25 años. Sus ojos vieron el apogeo (cuando el grupo Pascual compró la maquinaria más moderna de toda Europa), los años de inestabilidad (las sucesivas ventas y la llegada de firmas extranjeras sin conocimiento en el rubro), y la peor de las caídas: un desmantelamiento a la espalda de los trabajadores.

El mercado laboral la de respiro a la economía en rojo del Gobierno: récord de contratos indefinidos

Fernando traza la cronología y habla de un "encadenamiento de hechos obscenos e insólitos". En 2020, Zumosol les notifica que no quiere seguir explotando la fábrica y que va a buscar un comprador. La firma alega una muy baja rentabilidad y tramita Ertes para sus 38 trabajadores. La empresa renueva estos expedientes laborales a los seis meses al no conseguir ningún comprador.

Ya son muchísimas noches. La verdad es que la situación se está convirtiendo en dramática. No sabemos cuánto más vamos a aguantar

En noviembre de 2021, Zumosol subroga finalmente la fábrica a CGPlus, una empresa "fantasma" de la que no se encuentra información alguna. En paralelo, la Junta de Andalucía tumba la renovación de los Ertes por ilegal y obliga a Zumos Palma (grupo económico dueño de Zumosol) a pagar todos los salarios adeudados.

Fernando Trujillo, en el centro, junto al resto de sus compañeros.

La empresa no cumple y, argumentando un proceso de venta, da de baja la Seguridad Social de la plantilla. "En ese momento hicimos una investigación casera y descubrimos que el comprador tenía causas pendientes con la Justicia y un capital social de solo 3 mil euros, insuficiente para hacerse cargo de una fábrica que tiene casi un millón de euros en gastos", explica Fernando.

A partir de ese momento, él y sus 37 compañeros quedaron en un "limbo" entre Zumos Palma, propietaria original de la fábrica (controlada por el conglomerado turco Toksöz) y Central Andaluza de Gestión y Suministros Plásticos, la "firma fantasma".

Vox capitaliza el descontento de los cazadores en Andalucía y le muerde votos al PSOE

Veinte días después de tomar posesión de la fábrica, la nueva empresa decide rescindir el contrato con Zumos Palma y cursa la baja de la Seguridad Social de los empleados. "Lo que hizo Zumos Palma fue contratar a una empresa liquidadora para no pagar indemnizaciones. En el medio quedamos los trabajadores, con la baja en la Seguridad Social, sin un despido y sin el dinero que nos corresponde", agrega el operario.

La Junta de Andalucía, a través de su mecanismo de mediación laboral, es quien lleva las gestiones con ambas empresas en busca de una solución. Los trabajadores desconfían de esta herramienta política y han llevado su situación a la Justicia.

Los 38 trabajadores no entienden cómo el conflicto laboral pasa "tan desapercibido" en la agenda local y nacional, más aún en plena campaña electoral en Andalucía

El próximo 14 de junio está prevista la primera de las audiencias. La "última esperanza" es que un juez dicte una sentencia favorable y ponga a la venta las máquinas para poder cobrar la deuda. Mientras eso no pase, los 38 operarios seguirán con la toma y el acampe.

El problema, reconoce Fernando, es que el "tiempo pasa" y "las cabezas empiezan a jugar en contra". "Tenemos un calendario donde vamos tachando los días. Ya son muchísimas noches. Muchos de nosotros somos sustento de familias. En breve los seguros de desempleo se van a terminar. La verdad es que la situación se está convirtiendo en dramática. No sabemos cuánto más vamos a aguantar", reconoce con angustia en la charla con LPO.

Ione Belarra, de Podemos, una de las funcionarias nacionales que se acercó a la fábrica a escuchar a los trabajadores.

El operario no entiende cómo el conflicto laboral pasa "tan desapercibido" en la agenda local y nacional, más aún en plena campaña electoral en Andalucía. "Ya ni las televisiones autonómicas cubren nuestro caso", lamenta.

El progresismo de Andalucía pierde en siete años el 16% de su electorado y transfiere 20 escaños a la derecha

La implicación política, cuenta, se traduce en "visitas y muchas fotografías". "En estos meses por acá han pasado todos los colores políticos de Andalucía y de España. Pero nadie nos ha ayudado. Nadie se ha remangado la camisa. Nadie se ha comprometido de verdad con nuestra causa".

La última visita fue la de Ione Belarra, secretaria general de Podemos y ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno de España. La línea telefónica con el ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz está abierta, "pero las soluciones no llegan", protesta Fernando.

Trujillo ingresó a trabajar en la fábrica en 1999. Siempre pensó que iba a jubilarse ahí dentro. Nunca imaginó que iba a tener que dormir en la nave para reclamar por sus derechos

"Estamos con la boca abierta viendo la falta de acción del poder político. Parece que no hay voluntad de poner freno a tamaña barbaridad. Aquí se han saltado todos los derechos de los trabajadores y no ha pasado nada. Lo hace un pequeño empresario y tiene a todas las fuerzas de seguridad al día siguiente en su pyme. Pero lo hace una multinacional turca y no pasa nada. Cuesta entenderlo", agrega.

Fernando ingresó a trabajar en la fábrica en 1999. Siempre pensó que iba a jubilarse ahí dentro. Nunca imaginó que iba a tener que dormir en la nave que tanto caminó para que "unos empresarios inescrupulosos" no le arrebaten lo que le corresponde.

Dice que a esta altura, tras 156 noches en una tienda de campaña, hay muchas cosas que no entiende ni comprende, como la "invisibilidad" del reclamo y la "euforia" por los impactos positivos de la Reforma Laboral: "Están hablando de otro país".


Temas de la nota:
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.