Casualidad o causalidad, el Gobierno puso sobre la mesa esta miércoles la actualización del Plan Nacional Integrado de EnergÃa y Clima (PNIEC) -publicado en abril de 2020-, su hoja de ruta en materia de energÃa limpia de cara al 2030.
Las nuevas metas se dieron a conocer tan solo 24 horas más tarde de que el lÃder del PP, Alberto Núñez Feijóo, anunciase su polÃtica energética de "revertir el desmantelamiento" de las centrales nucleares en España y alargar su vida útil, plan que cosechó crÃticas de las grandes energéticas -con fuertes inversiones en proyectos eólicos y solares- y de Moncloa.
Las centrales nucleares dejarán de funcionar en 2035 con una clausura progresiva que empezará en 2027, según el calendario fijado por el Gobierno en 2019.
"No es viable económicamente", respondió esta tarde la Vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien le recordó a Feijóo que los costes son elevadÃsimos y que ni las propias compañÃas quieren invertir en esta energÃa, salvo que se modificasen las reglas en pos de una futura rentabilidad.
Más directo fue el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez: "La pregunta que no responde el PP es: '¿Quién va a pagar eso: los ciudadanos o el Estado?'. Porque si uno mira el sector energético en el largo plazo, el coste de la producción de electricidad por energÃa nuclear es mucho más caro que el de las renovables. Tendrán que explicar quién va a pagar", dijo al enterarse de este anuncio.
La réplica del Ejecutivo llegó acompañada de la actualización del PNIEC con una fuerte revisión al alza de las metas vigentes hasta ahora.
Según estos retoques, las energÃas renovables ya aportarán el 81% del consumo eléctrico en 20230, frente al 74% previsto en el plan de 2020. La fotovoltaica pasa de 39 gigavatios (GW) de potencia instalada a 76 GW. Y la eólica de 50 a 62 GW.
El Gobierno también confÃa en una importante reducción de las emisiones, del 32% en respecto a los valores de 1990, frente a la anterior previsión del 23%.
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Otra clave del documento, que el viernes saldrá a consulta pública, es el cálculo de dependencia energética del exterior. En 2030, la mitad de la energÃa vendrá de afuera (petróleo, gas, carbón), diez puntos porcentuales menos que en la actualidad, lo que significarÃa un ahorro de 91.000 millones de euros en la balanza comercial española. Las inversiones en este sector alcanzarán los 294.000 millones y se generarán 522.000 empleos.
Las nuevas metas, ambiciosas en el contexto europeo (son pocos los paÃses que han presentado objetivos tan pretenciosos) son escasas para el ecologismo español.
La organización Ecologistas en Acción emitió un comunicado aclarando que "el aumento a un 32% de la reducción de las emisiones es un pequeño compromiso adicional, pero está muy lejos de aún de situarse en el -55% necesario".
"La situación meteorológica de los últimos años es una muestra clara de las consecuencias del cambio climático en la salud de las personas, en la alimentación, en el incremento de la desigualdad y en muchas otras cuestiones vitales. Emprender medidas adicionales en la planificación energética en sectores como el transporte, la agricultura o la gestión de los residuos podrÃa ayudar a cumplir con los objetivos", exige este colectivo.
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