La nueva economista jefe del FMI nació en Tucumán, se formó en la universidad pública de su provincia, obtuvo un doctorado en Harvard y terminó en la cúspide de la tecnocracia global. Silvana Tenreyro asumirá en agosto como consejera económica y directora del Departamento de Investigación del Fondo. En Washington la presentaron con el idioma prolijo de los organismos: excelencia académica, liderazgo intelectual y experiencia en polÃtica económica. Pero el apellido Tenreyro trae otra historia. Una que no entra fácil en un paper.
Tenreyro será una de las voces centrales del Fondo en un momento sensible para la Argentina. El organismo informó que reemplazará a Pierre Olivier Gourinchas y que asumirá el 10 de agosto. Kristalina Georgieva la definió como "globally respected economist" y destacó su experiencia en bancos centrales, academia e instituciones internacionales. El cargo no es decorativo: desde allà se ordena la mirada técnica del Fondo sobre inflación, crecimiento, deuda, comercio, crisis externas y programas de estabilización.
El currÃculum impresiona. Se recibió de economista en la Universidad Nacional de Tucumán en 1997. Después hizo una maestrÃa en Harvard en 1999 y el doctorado en 2002. Sus directores fueron Alberto Alesina, Robert Barro y Kenneth Rogoff. No se fue por el kirchnerismo, como podrÃa ordenar rápido alguna sobremesa porteña. Se fue antes. A los pocos meses de graduarse ya estaba en Massachusetts. La crisis de 2001 la encontró afuera, mirando desde Harvard el derrumbe de la convertibilidad y el paÃs en llamas.
Antes habÃa estudiado en el colegio Santa Rosa de Tucumán y habÃa trabajado como asistente de investigación de VÃctor "Turco" ElÃas, uno de los economistas tucumanos más reconocidos. La Gaceta la presentó en 2017 como una "chica 10" tucumana cuando fue designada en el Comité de PolÃtica Monetaria del Banco de Inglaterra. En esa nota se recordaba que habÃa obtenido uno de los mejores promedios en la UNT y que ya tenÃa experiencia en bancos centrales.
Milei ya no dinamita el Central, ahora quiere ajustar la carta orgánica al mandato del FMI
Su carrera después tuvo escala global. Fue economista de la Reserva Federal de Boston entre 2002 y 2004. En 2004 entró a la London School of Economics. Fue lecturer, reader, profesora y desde 2025 ocupa la cátedra James E. Meade. Integró el Comité de PolÃtica Monetaria del Banco de Inglaterra entre 2017 y 2023. También fue miembro externo del comité del Banco Central de Mauricio entre 2012 y 2014, visitante académica del Banco Central Europeo y parte del grupo asesor externo de la directora gerente del FMI desde 2023.
La lista sigue. Fue presidenta de la European Economic Association entre 2021 y 2022. Es fellow de la British Academy, de la Econometric Society y de la Royal Economic Society. En 2023 recibió la distinción de Comandante de la Orden del Imperio Británico por sus servicios a la economÃa. Ganó el premio Yrjö Jahnsson en 2021, el Birgit Grodal en 2022 y el Bernhard Harms en 2025. Tiene publicaciones sobre polÃtica monetaria, comercio internacional, volatilidad, desarrollo, Brexit, dominancia del dólar, fragmentación comercial e inflación.
Su producción no es la de una economista de manual. Trabajó sobre cómo la polÃtica monetaria se transmite a la economÃa real. Es decir, cómo una tasa no queda encerrada en una planilla: pega sobre empleo, salarios, producción y demanda. En una entrevista con MartÃn Kanenguiser, en Infobae, dijo que su objetivo era entender "cómo se transmite la polÃtica monetaria a la economÃa real". También marcó que las rigideces salariales son clave para explicar el efecto de una baja de tasas sobre empleo y producción.
En esa misma conversación defendió "la apertura al comercio internacional" como una vÃa para diversificar shocks domésticos. Su argumento fue que las economÃas más ricas y abiertas tienden a ser "menos volátiles" porque tienen más compradores, más proveedores y tecnologÃas más variadas. También sostuvo que, en una crisis, las polÃticas monetarias y fiscales óptimas son contracÃclicas, y que idealmente deberÃa verse una "expansión fiscal y monetaria". Un razonamiento bastante menos lineal que el reflejo pavloviano de cortar gasto ante cualquier incendio.
La propia Tenreyro explicó alguna vez por qué estudió economÃa. Dijo que querÃa trabajar en polÃticas para combatir pobreza, desigualdad, desempleo e inflación. Y dejó una frase que ahora toma otro peso: "mi abuelo, desaparecido en el 76, era también economista". Ese abuelo era Juan Eduardo Tenreyro, funcionario del gobierno peronista de Amado Juri en Tucumán.
Los registros de organismos de Derechos Humanos ubican a Juan Eduardo Tenreyro DÃaz como detenido desaparecido. El Parque de la Memoria consigna que fue secuestrado el 24 de marzo de 1976 en San Miguel de Tucumán, que tenÃa 64 años y que era contador público nacional. Según consta en la Comisión Bicameral de Tucumán fue Seecretario de Hacienda de Amado Juri. O sea, era parte del poder constitucional tucumano que Antonio Domingo Bussi vino a arrasar.
La Comisión Bicameral describió la represión contra el gobierno justicialista de Tucumán como una ofensiva directa contra las autoridades constitucionales. Amado Juri estuvo detenido casi tres años. Funcionarios, legisladores y dirigentes fueron encarcelados, torturados, perseguidos o desaparecidos. En esa lista aparecen Dardo Molina, Juan Eduardo Tenreyro, Guillermo Vargas Aignasse y José Chebaia, entre otros. No fue sólo una cacerÃa ideológica. Fue también la demolición de un elenco polÃtico completo.
En noviembre de 2003, el fiscal federal Emilio Ferrer acusó al ex gobernador Antonio Bussi por el secuestro y la desaparición de Juan Eduardo Tenreyro. Bussi ya estaba detenido por la desaparición del ex senador peronista Guillermo Vargas Aignasse. Ferrer sostuvo que el militar tenÃa una responsabilidad penal "fuera de toda discusión y duda" y pidió además la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final por inconstitucionales.
El operativo contra Tenreyro fue en la madrugada del golpe. Según el expediente, lo secuestraron en su casa de avenida Mitre 224. Los hombres que llegaron se identificaron como policÃas y se movÃan en un Ford Falcon. Pocos minutos después apareció personal del Ejército bajo las órdenes del mayor Capitán, con la excusa de cumplir una orden de detención. Para el fiscal, ese grupo no iba a detenerlo. Iba a comprobar que la misión hubiera salido bien.
Juan Gelman reveló un ángulo todavÃa más oscuro en una contratapa de Página/12 publicada a fines de los noventa. El texto se tituló "Revisiones" y retomó el testimonio de Andrés Francisco Valdez, un preso por delitos comunes que dijo haber actuado como asesor de inteligencia. Gelman escribió que Valdez habÃa viajado a Tucumán enviado por el Batallón 601 y que habÃa quedado bajo las órdenes del coronel Ramón Fernández.
En esa columna, Gelman citó la declaración de Valdez sobre Chebaia, Vargas Aignasse, Dardo Molina y Tenreyro. Según ese relato, Tenreyro fue interrogado el 27 de marzo en la Jefatura de PolicÃa. Valdez dijo que la orden habÃa sido de Bussi y que luego fue "muerto y fondeado". Gelman subrayó además una confusión reveladora: Valdez hablaba del dique "El Acheral", aunque en Acheral no hay dique. La referencia real, escribió, conducÃa al Cadillal.
Gelman agregó otra hipótesis, más incómoda todavÃa. En Tucumán, escribió, era "secreto a voces" que Chebaia y Tenreyro habÃan sido secuestrados por tierras en Taco Ralo con las que terminaron quedándose militares. La represión, entonces, no sólo disciplinaba cuerpos y partidos. También iba a por las propiedades y los negocios.
Ahà está el pliegue de la historia. La nieta de un funcionario peronista desaparecido por Bussi llega a la jefatura económica del FMI. La casa que durante décadas le habló a la Argentina de equilibrio, disciplina y reformas ahora tendrá como principal voz técnica a una tucumana cuya biografÃa familiar remite al costado más brutal del poder económico y militar.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.
- 2Hace 11 dÃas22:46Una excelente economista argentina. En relación al país tiene una enorme y exigente tarea por delante. Obviamente, el FMI es un organismo monetario internacional, es decir que no se ocupa exclusivamente de la Argentina. Por un lado, el BCRA está cada vez más fuerte, el Riesgo País sigue bajando y el gobierno actual viene respetando a rajatabla el orden fiscal e impulsando reformas que son claramente promercado. La otra cara de la moneda es que, existen fragilidades e inestabilidades en el mercado laboral, los salarios y las jubilaciones son insuficientes y persisten la caída de ventas minoristas y la escasez de obra pública. El ajuste fiscal trae consecuencias no deseadas y, es cierto que, la macroeconomía en su totalidad está compuesta por millones de decisiones microeconómicas. Sin embargo, otro camino hoy no sería demasiado viable y los atajos también podrían traer consecuencias, pero mucho más desastrosas. Re monetizar la economía con muchos de los pesos que se están utilizando para acumular reservas en divisas en el BCRA sería una opción viable para reactivar la economía local, porque esos pesos tienen un fuerte respaldo en moneda dura. Igualmente, entiendo muy bien que el gobierno no quiera hacer esto, ya que trata de evitar un aumento desmedido de la inflación y presiones cambiarias extras. Lamentablemente, la gente cree que manejar la Economía de un país es soplar y hacer botellas.
- 1Hace 14 dÃas22:17Impresionante trayectoria