Finanzas
La inflación volvió a subir en la Ciudad y anticipa un mal dato para Milei
El índice porteño se ubicó en el 1,8% en septiembre, con aumentos del 2,1% en alimentos y del 2% en servicios. El dato viene anticipando la tendencia de la inflación nacional y suma preocupación en el equipo económico.

La inflación volvió a subir en la Ciudad de Buenos Aires y encendió una señal de alerta para Luis Caputo. El índice porteño pasó del 1,7% en agosto al 1,8% en septiembre y anticipa que la inflación nacional podría mostrar un comportamiento similar. El dato complica la expectativa del Gobierno de consolidar la desaceleración de los precios, en una economía castigada por la recesión y la caída del consumo. 

Aunque la medición porteña tiene una canasta diferente de la nacional, en los últimos meses viene funcionando como un indicador adelantado de su tendencia. Por eso, el repunte de septiembre adquiere especial relevancia a pocos días de que el INDEC publique el índice de todo el país. 

El informe del Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA) reveló que los precios acumularon un incremento del 23,7% durante los primeros nueve meses del año. En la comparación interanual, la inflación alcanzó el 32,9%. 

Son números que muestran las dificultades del Gobierno para perforar el piso inflacionario, incluso con una economía debilitada por la caída del consumo. 

Caputo maquilla el superávit con otro bono a las constructoras y el mercado pronostica recesión

La suba estuvo impulsada principalmente por los gastos que las familias tienen menos posibilidades de recortar. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentaron 2,3%. Alimentos y bebidas no alcohólicas avanzaron 2,1%, mientras que Salud registró un incremento del 2,2% y Educación trepó 2,9%. Estos cuatro rubros explicaron el 64,9% de la inflación mensual. 

El dato es significativo porque concentra buena parte de las subas en consumos esenciales. La vivienda, los alimentos, la atención médica y la educación se llevan una porción creciente de los ingresos, mientras los hogares encuentran cada vez menos margen para ajustar sus presupuestos. 

La inflación volvió a subir en la Ciudad y anticipa un mal dato para Milei

El capítulo de vivienda fue el que más contribuyó al índice general. Con un incremento del 2,3%, aportó 0,47 puntos porcentuales a la inflación de septiembre. Las expensas y los alquileres explicaron buena parte de ese movimiento. Son gastos difíciles de esquivar y que pesan especialmente sobre los sectores medios urbanos. 

Los alimentos tampoco dieron tregua. La división aumentó 2,1% y aportó otros 0,37 puntos porcentuales al índice general. Dentro de ese conjunto sobresalió el incremento del 11,3% en verduras, tubérculos y legumbres. Los productos lácteos y huevos aumentaron 1,9%, mientras que las carnes y derivados avanzaron 1,3%. 

La evolución de los alimentos tiene una incidencia particular sobre los hogares de menores ingresos, que destinan una proporción mayor de su presupuesto a la compra de productos básicos. Por eso, una inflación moderada en el promedio general puede esconder aumentos bastante más severos en la canasta cotidiana. 

En Salud, el incremento del 2,2% estuvo vinculado principalmente con los ajustes en las cuotas de la medicina prepaga. El rubro aportó 0,21 puntos porcentuales al índice. Educación, por su parte, aumentó 2,9% por las actualizaciones en las cuotas de los establecimientos privados y contribuyó con otros 0,15 puntos. 

Otro dato relevante aparece en la diferencia entre bienes y servicios. Mientras los primeros aumentaron 1,6%, los servicios avanzaron 2%. La brecha muestra que la presión inflacionaria no se limita a los productos que se venden en los comercios, sino que se sostiene en gastos asociados al funcionamiento cotidiano de los hogares. 

En la comparación interanual, esa diferencia es todavía más marcada. Los bienes acumularon un incremento del 27,9%, mientras que los servicios llegaron al 36%. La distancia de 8,1 puntos porcentuales refleja el peso que siguen teniendo los ajustes en prestaciones y gastos que no responden directamente a la debilidad del consumo. 

Los servicios estuvieron impulsados por las expensas y los aumentos en restaurantes, bares y casas de comida. En sentido contrario, las bajas en los alojamientos hoteleros y en las entradas de cines, teatros y otros espectáculos ayudaron a moderar el índice. El alivio apareció, precisamente, en actividades vinculadas con consumos más prescindibles. 

Los precios regulados, en tanto, aumentaron 2,1% durante septiembre. Allí incidieron los incrementos en educación formal, medicina prepaga, tarifas residenciales de agua, gas y electricidad, además de los boletos de subte y colectivos urbanos. En términos interanuales, este conjunto acumuló una suba del 41,6%, muy por encima del índice general. 

Los precios estacionales avanzaron 2,3%, impulsados principalmente por las verduras y las prendas de vestir. La inflación núcleo, que excluye los componentes estacionales y regulados, se ubicó en 1,7%. Esto muestra que la presión sobre los precios no se explica exclusivamente por los ajustes tarifarios o los movimientos propios de la temporada. 

El dato también expone una dificultad de la estrategia oficial. El Gobierno sostiene una política monetaria restrictiva y utiliza el tipo de cambio como una de las principales referencias para contener los precios. Sin embargo, los aumentos de servicios, alquileres y tarifas mantienen una inercia que no desaparece con esa política antiinflacionaria.

La evolución de los precios porteños constituye, además, un anticipo relevante para el índice nacional que publicará el INDEC el próximo martes 13 de octubre. Aunque las canastas y las ponderaciones son diferentes, el registro de la Ciudad viene funcionando como una primera referencia para evaluar el comportamiento de la inflación del país. 

El nuevo aumento llega en un momento delicado para el programa económico. La debilidad del consumo y la actividad ya golpea la recaudación tributaria, mientras el Gobierno necesita sostener el superávit fiscal y recuperar la confianza de los acreedores. La inflación, que debía convertirse en la principal carta de triunfo de Milei, sigue ofreciendo resistencia. 

El problema para Caputo es que la economía paga el costo de una política contractiva sin conseguir una desaceleración sostenida de los precios. 

Temas de la nota:
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Noticias Relacionadas
El efecto Bolsonaro duró poco y los problemas del plan Caputo volvieron a hundir los bonos argentinos

El efecto Bolsonaro duró poco y los problemas del plan Caputo volvieron a hundir los bonos argentinos

Por Juan Garriga
La euforia por el resultado electoral brasileño impulsó a los mercados el lunes, pero el entusiasmo se desinfló rápidamente. El Merval volvió a caer y el riesgo país retomó la suba.
Denuncian a Chaher por las tasaciones secretas de las empresas que Milei quiere privatizar

Denuncian a Chaher por las tasaciones secretas de las empresas que Milei quiere privatizar

Por Luciana Glezer
Senadores peronistas denunciaron al funcionario ante la Procuraduría de Investigaciones Administrativas. Cuestionan la venta de AySA sin precio base.

Leve rebote de la industria y la construcción

Por Luciana Glezer
La industria rebotó 1,9% mensual en agosto y la construcción avanzó apenas 0,4%, después del fuerte retroceso de julio. Sin embargo, ambas siguen en rojo interanual: la producción fabril cayó 3,2% y la construcción 4,4%.
Caputo maquilla el superávit con otro bono a las constructoras y el mercado pronostica recesión

Caputo maquilla el superávit con otro bono a las constructoras y el mercado pronostica recesión

Por Luciana Glezer
El REM del Banco Central estimó recesión. Con la recaudación en caída, Caputo maquilló el superávit con un bono de 220 mil millones a los contratistas.
Advierten que la deuda en pesos del gobierno ya es igual a cuatro bases monetarias

Advierten que la deuda en pesos del gobierno ya es igual a cuatro bases monetarias

Por Luciana Glezer
Quantum estimó vencimientos por 176 billones de pesos hasta el final del mandato de Milei .
La inversión va camino a acumular seis trimestres seguidos de caída

La inversión va camino a acumular seis trimestres seguidos de caída

Por Juan Garriga
Banco Provincia calcula que necesita saltar 6,5% en septiembre para cortar la racha. Ferreres ya registra diez meses de retroceso y el crédito tampoco ayuda.