Pymes
¿Qué está pasando con las SGR?
Por Diego Achilli
Ser una Pyme en Argentina: un partido sin arco, sin pelota y con el árbitro en contra.

Puede parecer una provocación, pero la pregunta empieza a resonar en miles de pequeños y medianos empresarios argentinos. Aunque el presidente Javier Milei no lo diga explícitamente, sus políticas económicas golpean con una crudeza inédita al corazón productivo del país: las PYMEs.

El último capítulo de esta historia es la amenaza sobre las Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), una herramienta esencial para que miles de pequeñas empresas accedan al crédito bancario. Y lo más grave: este golpe llega cuando el sector ya está de rodillas.

Las SGR son el respaldo oculto detrás del financiamiento PyME. Funcionan así: grandes empresas y bancos aportan dinero a un fondo (llamado Fondo de Riesgo) y reciben beneficios fiscales. Ese fondo, luego, respalda los créditos que las PYMEs toman en el sistema financiero. Sin esas garantías, el banco no presta o lo hace a tasas mucho más altas.

En Argentina, 1 de cada 3 créditos PyME se otorgan gracias al respaldo de las SGR.

El problema llegó cuando el Congreso aprobó recientemente, con apoyo del oficialismo, una reforma que elimina la exención del Impuesto a las Ganancias para los aportantes al Fondo de Riesgo. El resultado es claro: sin incentivo fiscal, esos fondos se vacían, y el sistema colapsa.

Para entenderlo con un ejemplo práctico:

• Hoy una fábrica mediana del conurbano bonaerense accede a un crédito de $40 millones para comprar maquinaria gracias a una SGR que respalda su préstamo. Sin esa garantía, el banco directamente le niega el préstamo o lo ofrece a tasas superiores al 50% anual, lo que en la práctica vuelve el financiamiento inaccesible.

Las SGR respaldaron más de 900.000 operaciones en los últimos años y permiten que cerca de 100.000 PYMEs accedan a financiamiento. Su destrucción sería un golpe directo al corazón productivo del país.

Este ataque al sistema de garantías ocurre en el peor momento para las PYMEs:

• En el primer semestre de 2025 cerraron más de 12.000 PYMEs industriales y comerciales.

• Se destruyeron 120.000 puestos de trabajo registrados.

• El crédito productivo cayó un 47% interanual.

• El consumo interno acumula una caída superior al 20%, según CAME.

Las PYMEs, que generan el 70% del empleo privado nacional, hoy no pueden vender porque no hay consumo, no pueden financiarse porque no hay crédito, y no pueden competir porque el gobierno abrió indiscriminadamente las importaciones.

Y ahora, además, se busca desmantelar el sistema de SGR, una de las últimas herramientas que les quedaba para sobrevivir.

¿Política anti-PyME deliberada?

• Se eliminaron casi todos los programas de financiamiento subsidiado para PYMEs.

• Se recortaron programas de apoyo al mercado interno y a la industria nacional.

• Se priorizó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), pensado para grandes jugadores globales.

• Se desactivaron líneas de compra pública a proveedores locales.

• Se abrió la importación de bienes terminados sin protección.

En palabras de un empresario del conurbano:

"Hoy ser una PYME en Argentina es como jugar un partido sin arco, sin pelota y con el árbitro cobrando en contra."

El caso concreto: una fábrica trabajando a la mitad

En el conurbano bonaerense, una pequeña fábrica de estructuras metálicas que hasta el año pasado tenía 18 empleados, hoy trabaja a un solo turno y al 50% de su capacidad. A principios de 2024 había accedido a un crédito gracias a una SGR, con el que pudo comprar maquinaria y ampliar producción. Hoy, sin consumo interno, con costos energéticos disparados y la amenaza sobre las SGR, el dueño lo resume así:

"Si desaparecen las garantías, no accedemos más a crédito. Simplemente, no podemos seguir invirtiendo. Esto nos mata."

¿Qué está en juego?

• Si el sistema de SGR se debilita, más de 100.000 PYMEs quedarán sin acceso al crédito.

• Las inversiones se frenarán por completo.

• La caída del empleo continuará.

• La recuperación productiva será cada vez más difícil.

¿El gobierno odia a las PYMEs? Tal vez no lo exprese, pero sus decisiones reflejan una indiferencia absoluta hacia el sector productivo nacional. En economía, las acciones valen más que las intenciones.

Atacar el sistema de SGR es desfinanciar al 33% del crédito PyME existente. Es limitar el acceso a préstamos a un sector que ya está al borde del colapso.

Sin embargo, como tantas veces en la historia, las PYMEs argentinas resisten. Y aunque hoy las políticas las empujen contra las cuerdas, cuando el país vuelva a apostar por su industria y su trabajo, las PYMEs estarán de pie: listas para producir, invertir y generar empleo.

Como bien sabemos los industriales nacionales, siempre que llovió, paró.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Más de Diego Achilli

La trampa de los "salarios altos en dólares"

Por Diego Achilli
Un sueldo que luce alto en dólares pero no llena la heladera no es un buen sueldo. Es un espejismo.

Una actualización laboral no es un capricho ni una bandera ideológica

Por Diego Achilli
Desde las pymes, que somos el corazón de la producción nacional, vemos todos los días los límites de un sistema que quedó viejo.

¿Estamos frente a un pymecidio?

Por Diego Achilli
Es fundamental para el futuro de nuestro país detener la situación actual, en la cual más de 10.000 PyMEs cerraron en el primer semestre del año.