Milei se tuvo que abrazar a los mismos que señalaba como los responsables de la decadencia argentina. |
El gobierno de Javier Milei atraviesa su momento de mayor tensión: el choque entre la teorÃa de los libros y la realidad de la calle. Lo que en campaña fue un grito de guerra contra la "casta", la "corrupción" y los derroches del "Estado", hoy se transforma en una gestión que, por necesidad o torpeza, empieza a parecerse cada vez más a lo que prometió destruir.
El relato de la purga polÃtica quedó diluido en una coexistencia pragmática. La incorporación de figuras del establishment tradicional al núcleo duro del poder demuestra que, para gobernar, Milei ha tenido que abrazar a los mismos que señalaba como los responsables de la decadencia argentina.
La "motosierra" parece haberse detenido ante los despachos de sus principales aliados estratégicos y funcionarios predilectos. Asà lo demuestran los vuelos del jefe de gabinete, Manuel Adorni y su mujer, supuestamente pagados con plata del Estado. El discurso anti-privilegios golpea directamente en la lÃnea de flotación del relato libertario porque ellos se vendieron como la "renovación" que venÃa a transformar el paÃs, aunque vengan de los mismos lugares que todos y terminen haciendo lo mismo de siempre.
La foto de Manuel Adorni con su mujer en Nueva York o en el aeropuerto de San Fernando para tomar un vuelo privado a Punta del Este, es muy parecida en su significante a la imagen de Alberto Fernández y Fabiola Yáñez en la Quinta de Olivos en plena cuarentena por el coronavirus. Lo que confirma el mito de la austeridad selectiva: recortes en discapacidad, jubilaciones y restricciones al periodismo; aunque los beneficios sólo puedan ser gozados por los familiares de los funcionarios.
Asimismo, si bien el gobierno ha logrado una estabilización macroeconómica a costa de una recesión profunda. El desafÃo para 2026 es que la baja de la inflación deje de ser un dato técnico y se convierta en una recuperación del salario real. Para el oficialismo el desafÃo es la calle: ¿Cuánto aguanta el bolsillo de cara a las elecciones del 2027? El sujeto social que están observando los estrategas libertarios es la clase media, que ve perder su capacidad de compra mes a mes, aunque se muestren cifras de inflación a la baja.
Mientras tanto, la sociedad argentina sigue dividida: una parte importante sostiene la esperanza de un cambio estructural, mientras la otra percibe un autoritarismo creciente y un ajuste que solo pagan los sectores medios y bajos. Escándalos recientes y la persistente caÃda del PBI, son señales de alerta que, el relato por más épico que sea no podrá ignorar por mucho tiempo.
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