MartÃn Llaryora decidió apelar al manual de supervivencia de su mentor, Juan Schiaretti, y reactivó formalmente el histórico pacto de convivencia polÃtica con Mauricio Macri.
En medio de una delicada crisis polÃtica, el mandatario cordobés concretó un fuerte giro hacia el plano amarillo con la incorporación de dos figuras de peso identificadas con el PRO a la conducción del Banco de Córdoba (Bancor): el exministro de EconomÃa de la Nación Hernán Lacunza, y el empresario industrial Ércole Felippa, quien condujo Fadea durante el Gobierno de Macri.
La jugada excede por completo los andariveles de la gestión financiera. Las llegadas de Lacunza al directorio y de Felippa a la vicepresidencia son parte de una maniobra de altÃsimo voltaje polÃtico para oxigenar al Gobierno. En momentos donde la gestión provincial acumula frentes de conflicto internos, Llaryora busca refugio en la histórica sintonÃa que la provincia mantiene con el universo fundacional del PRO.
Durante el mandato presidencial de Macri (2015-2019), el entonces gobernador Juan Schiaretti tejió una sólida y blindada alianza con el lÃder del PRO, basada en la mutua necesidad y el fuerte sentimiento antikirchnerista del electorado cordobés. Es un entendimiento histórico que se remonta al exilio de Schiaretti en Brasil, donde fue cobijado por el grupo Macri.
Aquel entendimiento -que los radicales locales siempre denunciaron como un "pacto" que les impidió ganar la provincia- garantizó gobernabilidad para ambos lados de la grieta. Macri trataba a Córdoba como su "cuna polÃtica" y" Schiaretti le garantizaba gobernabilidad en el Congreso a través de sus diputados.
Con el arribo de Lacunza, Llaryora revive esa sociedad polÃtica informal, reactivando los viejos canales de diálogo con el macrismo en un contexto de dispersión nacional.
La decisión de sumar a Felippa -exjefe de la Unión Industrial de Córdoba y expresidente de Fadea con Macri- y a Lacunza no es casual. El exministro de MarÃa Eugenia Vidal y del tramo final de Cambiemos a nivel nacional ya venÃa orbitando la provincia; el año pasado habÃa sido el expositor estrella en las jornadas de negocios organizadas por el propio banco provincial, donde terminó de consolidar los lazos con la primera lÃnea del oficialismo cordobés.
Los números que maneja la entidad financiera también explican el apuro polÃtico. Si bien los balances del primer trimestre mostraron una recuperación con utilidades netas por $9.176 millones (revirtiendo el rojo del trágico 2025), la verdadera alarma que encendió los despachos oficiales es el Ãndice de morosidad, que trepó al 8,54%.
La crisis golpea a través de tarjetas de crédito y préstamos personales. En ese escenario de vulnerabilidad económica y tensión social, Llaryora sabe que la estabilidad de los números no alcanza si no está respaldada por un esquema de gobernabilidad robusto y con fuerte gestualidad al cÃrculo rojo cordobés.
De hecho, al anunciar los cambios en el banco, Llaryora dijo: "Contar con un banco provincial fuerte, moderno y competitivo es una decisión estratégica para el presente y el futuro de los cordobeses".
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.
- 111/06/2601:09Cuando los narcos no estuvieron con la mafia. Macri y el "PJ" cordobés son lo mismo desde sevel