Ricardo López Murphy presentó un proyecto de ley para regular la publicidad, la comercialización y el consumo de sistemas de vapeo, pese a que rige una prohibición de la ANMAT desde mayo de 2011.
El economista está a punto de cumplir su mandato y, con su iniciativa, volvió a darle impulso a las demandas de un sector de la industria del tabaco que intentó, a través de la Ley Bases, gravar el consumo de estos sistemas con un impuesto del 20 por ciento, una cifra inferior a la que se aplica para cigarrillos comunes.
En la actualidad, las tabacaleras tributan el 73 por ciento del valor de un atado. Ese porcentaje rige desde junio de 2024, cuando el Senado ratificó la media sanción de la Cámara Baja, pero no incluyó la habilitación del beneficio para los vaporizadores.
La controversia en el Congreso fue tan fuerte que Massalin Particulares activó un lobby que cruzó por aquellos dÃas casi todos los bloques, cuando el gobierno decidió quitar el capÃtulo del tabaco de la ley Bases. Como reveló LPO, la multinacional contó con las gestiones del estudio Brochou-Funes de Rioja, que organizó un zoom con Nicolás Massot y López Murphy, cuando todavÃa integraba el bloque de Miguel Pichetto, y el peronista Pablo Yedlin para que consiguieran los votos que permitieran aprobar esa parte del elefantiásico proyecto.
Fuerte interna en el bloque peronista porque 21 diputados votaron la ley que favorece a Massalin
De hecho, los pichettistas, la salteña Pamela Caletti y los radicales de Rodrigo De Loredo terminaron impulsando la votación, una vez en el recinto, para la incorporación de ese capÃtulo y la jugada produjo un desbande en el bloque peronista. Desde Hugo Yasky, Carolina Gaillard y Agustina Propato, cuya pertenencia kirchnerista resulta indiscutida, hasta el tucumano Yedlin y Victoria Tolosa Paz, pasando por Santiago Cafiero, el sanjuanino Walberto Allende, el chaqueño Juan Manuel Pedrini, Carlos Castagnetto y MartÃn Soria, entre otros, apoyaron la inclusión del gravamen a la actividad tabacalera.
López Murphy se terminó separando de la bancada de Pichetto este año y se postuló por un sello liberal en las últimas elecciones en el distrito porteño pero no consiguió votos suficientes para revalidar su cargo. Sin embargo, su proyecto demuestra que seguirÃa representanto los intereses de Massalin Particulares.
En efecto, el artÃculo 13 de su iniciativa propone la derogación de la resolución 3226/2011 de la ANMAT, que estableció la prohibición en Argentina para la comercialización y la publicidad de estos sistemas.
El ex ministro de EconomÃa postula en los argumentos de su proyecto que "los vaporizadores y bolsas de nicotina son una alternativa para la reducción de consumo de tabaco". "Con evidencia cientÃfica suficiente, se confirma la eficacia de estos productos como polÃtica pública de reducción de riesgos", asegura antes de glosar una serie de estudios de instituciones reguladoras y organizaciones sin demasiado renombre, como Cochrane, el Royal College of Physicians, Cancer Research UK y Smoke Free Sweden, entre otras.
Un diputado con tÃtulo de médico niega la veracidad de esas conclusiones y hasta arriesga que los vaporizadores, incluso, generan la adicción de personas que terminan pasándose al consumo del cigarrillo en lugar de desalentarlo.
El proyecto de López Murphy plantea la regulación para "Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina" (SEAN), "Sistemas Similares Sin Nicotina" (SSSN) y las "Bolsas de Nicotina" (BN) en todo el paÃs. La iniciativa tiene giro a las comisiones de Acción Social y Salud Pública; Prevención de Adicciones y Control del Narcotráfico; Industria; y Comercio.
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Qué vergüenza que las ratas liliputienses del parlamento solamente puedan pensar en impuestos y más impuestos para arruinar a pequeñas empresas de profunda ética como Massalin Particulares. Lo ideal sería eliminar por completo los impuestos al tabaco para que esa noble industria pueda prosperar. También habría que eliminar las restricciones a la venta a menores de edad, para que toda la población pueda disfrutar los beneficios del consumo de esa planta que ayuda a eliminar la ansiedad y previene el aumento de peso. Claro que algunos dicen que tiene efectos adversos, pero es cosa de cada ciudadano en tanto que es libre y está debidamente informado decidir si consumirlo o no. Pero el estado no tiene que entrometerse y menos para fundir a la industria tapándola de impuestos. Así se desmotiva la generación de empleos de calidad y sólo se crean inflación, pobreza y miseria.
Ya sabemos qué intereses representas.
Los de las empresas que envenenan a la gente.
Andate del congreso y no vuelvas nunca más!