Exposición Rural 2026
La otra cara de Palermo: no a todo el campo le va bien
Por Carlos Milicevic
Que les vaya bien a los exportadores de granos y a la ganadería no significa que le vaya bien al Campo en su conjunto. Hay muchos sectores, sobre todo las economías regionales, que para nada les está yendo bien.

Por estos días y como todos los años durante la Exposición Rural de Palermo, el sector agropecuario refleja su importancia y está en la tapa de todos los medios nacionales. Es claro que es una muestra que acerca al campo a la sociedad, y es muy bueno que ello ocurra. 

Últimamente se escucha a muchos economistas y comunicadores expresar que hay tres sectores de Argentina que les va bien: la energía con eje en Vaca Muerta, la minería y el campo. Lamento disentir en parte con estas afirmaciones: que les vaya bien a los exportadores de granos y crezcamos en las exportaciones, que la ganadería atraviese un buen momento, no necesariamente significa que le vaya bien al Campo en su conjunto. Hay muchos sectores -sobre todo las economías regionales- que para nada les está yendo bien.

Hace algunos días algún amigo dirigente decía que el Campo no necesita un dólar más alto. La creo una definición un tanto arriesgada y con matiz oficialista, atento a que la mayoría de los economistas del país hablan o de un dólar atrasado, un dólar barato o un dólar al menos que no ha seguido a la inflación.

A modo de ejemplo, si tomamos el Índice de Tipo de Cambio Real Multilateral (ITCRM) que publica el BCRA está en niveles cercanos a 85 puntos, lo que habla de un nivel de apreciación del peso de al menos 15 puntos respecto al periodo base (post devaluación de diciembre del 2015).

La otra cara de Palermo: no a todo el campo le va bien

No soy economista para abundar en más análisis al respecto, pero sí productor agropecuario y veo como los costos han superado a la inflación, como la energía y combustibles duplicaron su valor en pocos meses. En resumen, como el campo ha ido perdiendo día a día competitividad y ello impactado en la rentabilidad de muchos sectores. Reitero, sobre todo en las economías regionales.

La ganadería ovina patagónica atraviesa serios problemas. Los productores de fruta de pepita y carozo de los valles irrigados angustiados por los magros precios cobrados en la campaña. Ni qué hablar de los paperos y ajeros que en muchos casos ni siquiera cosecharon y sufren las importaciones indiscriminadas.

Que les vaya bien a los exportadores de granos y que la ganadería atraviese un buen momento, no necesariamente significa que le vaya bien al Campo en su conjunto. Hay muchos sectores -sobre todo las economías regionales- que para nada les está yendo bien

El costo de producir un cajón de limones en Tucumán es prácticamente el doble que hacerlo en Sudáfrica, por ejemplo. Y así podríamos seguir nombrando a la mayoría de las economías regionales que no tienen retenciones y su problema es de falta de rentabilidad y competitividad.

Los viñateros de Cuyo trabajan a perdida y toda la vitivinicultura está comprometida. Los arroceros con serios problemas de costos por las subas de la energía y cierta baja en los precios del producto. Los productores de fruta dulce del NEA y NOA perdiendo oportunidades y hasta sin haber cosechado parte de su producción la última campaña para no maximizar perdidas. La avicultura, más allá de ciertos problemas sanitarios, con serios problemas económicos, desinversión en los galpones y baja de rentabilidad permanente. Y así podríamos seguir nombrando sectores, que la situación es similar.

Por eso digo que no a todo el campo le va bien.

Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural

El sector agropecuario en su conjunto vive momentos difíciles, solo basta ver además la cantidad de empresas del agro que comienzan a tener muchos cheques rechazados y situaciones financieras complejas.

Siempre hay mucha expectativa sobre las posibles medidas que puedan ser anunciadas por el gobierno en la Rural, pero lamentablemente el eje del análisis y reclamos estimo será mayoritariamente sobre retenciones.

Es cierto que las pequeñas rebajas en las retenciones han sido una primera señal positiva, pero poco cambia a la falta de rentabilidad de los productores de algunos cultivos tradicionales (sobre todo en economías más alejadas de los puertos), como tampoco a la mayoría de las economías del interior profundo.

Por eso para mí el problema es otro y es que valor de la divisa no es competitivo para equilibrar las estructuras de costos del sector agropecuario. Un dólar barato tiene un claro objetivo antiinflacionario, pero poco ayuda a las cuentas agropecuarias.

Un dólar barato tiene un claro objetivo antiinflacionario, pero poco ayuda a las cuentas agropecuarias

Hace un año, un gran profesional y referente como Roberto Domenech en su despedida como presidente de la industria avícola (Cepa) expresaba que este momento tiene mucho que ver con los 90, y lo comparto. La realidad actual se asimila al final de la convertibilidad, donde la divisa había perdido competitividad, el sector perdía rentabilidad, desaparecían productores y se iniciaba la ola de endeudamiento más grande que recordemos del sector agropecuario. La situación eclosiona en la crisis del 2000 con casi el 30% de los campos hipotecados.

Y qué paradoja y cierta similitud: en aquel momento también algún sector de la dirigencia agropecuaria aplaudía al presidente Menem mientras muchos productores del interior profundo desaparecían día a día.

Creo aún estamos a tiempo, por eso me pareció importante, reconociendo ciertos avances y logros en materia macroeconómica, expresar una realidad diferente a la que muchos creen del sector. Y así mismo instar a los dirigentes y referentes del sector a expresarlo sin temor, y con la claridad necesaria.

Además, es cierto que existe un flujo adicional de divisas por parte del sector energético y de la minería, lo cual es una buena noticia para el sector agropecuario pues dejaría de ser mirado solamente como una fuente dólares y de recursos para sostener la economía del país.

El campo argentino por naturaleza tiene una impronta ganadera y hoy los precios de la hacienda son muy aceptables; solo así se entiende el porqué de tanta paciencia y acompañamiento a la política económica actual. Quizás sí nos vaya bien a los ganaderos, que producto de una demanda exterior extraordinaria, una oferta escasa de carne y hasta quizás la eliminación de ciertas intervenciones mal realizadas, ayude a que la ganadería atraviese un momento promisorio y de mucha expectativa.

Pero hay que ser solidarios y entender al sector en su conjunto. No a todo el campo la va bien.

Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Más de Carlos Milicevic

Cambios en el Senasa, descuidar la sanidad animal puede costar caro

Por Carlos Milicevic
El gobierno de Milei desreguló la vacunación contra la aftosa y generó críticas entre los productores.

Otra vez la motosierra en el INTA

Por Carlos Milicevic
El INTA es un organismo de muchísimo prestigio nacional e internacional, y es en muchos casos la única herramienta y asistencia tecnológica que tienen los productores.
El peronismo tiene que amigarse con el campo

El peronismo tiene que amigarse con el campo

Por Carlos Milicevic
Para ello se deben reconocer los errores cometidos. Y quizás el sector deba aceptar que siempre le fue mejor con el peronismo.