Los escenarios posibles que se abren tras la muerte de Alí Khamenei. El bloqueo del estrecho de Ormuz preocupa a los países del Golfo. El factor electoral en Estados Unidos e Israel. |
La muerte del ayatolá Alí Khamenei en los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán marca un hito en la política internacional y abre un escenario de fuerte incertidumbre.
Rápidamente, el régimen construyó la narrativa para que su líder se convierta en un mártir que murió en defensa de la revolución islamica, un discurso que puede servirle al gobierno para movilizar a los sectores de la población que defienden el proceso.
El periodista especializado en Medio Oriente lo anticipó con mucha precisión escribió: "Khamenei se prepara para ser un "Mártir" y ya está pensando en el día después. Difícil saber cómo terminará todo esto si EEUU solo pretende golpear desde el aire esperando que dentro de Irán el trabajo lo hagan los manifestantes con apoyo de la inteligencia de otros países".
Las versiones que circulan en ese sentido es que Khamenei, por sus 86 años, estaba preparando su sucesión y esperó al ataque en su casa. Otras informaciones publicadas en medios como Reuters o el New York Times hablan de un metódico trabajo de los servicios de inteligencia de Israel y al CIA para hacerse del paradero del líder supremo iraní.
Donald Trump y Benjamín Netanhayu fueron claros en el objetivo de poner fin al régimen, pero, ¿eso es posible?. Irán, debilitado por la caída de sus principales comandantes, comenzó con el mecanismo sucesorio y eligió al ayatolá Alireza Arafi como reemplazo en lo que será un consejo provisional junto al presidente Masoud Pezeshkian y el jefe del Poder Judicial Gholamhossein Mohseni.
Este órgano es el previsto por la Constitución para ejercer las funciones del líder supremo en caso de vacancia hasta que la Asamblea de expertos, un cuerpo de 88 clérigos, elija a su sucesor definitivo.
A su vez, el general de brigada Ahmad Vahidi fue designado como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y senado como el autor intelectual del atentado terrorista a la AMIA.
La pregunta que circula desde la madrugada del sábado estos ataques que Trump prometió mantener durante todos la semana de ser necesario, puedo derrumbar por completo el régimen. Esta posibilidad parece difícil en el corto plazo, sobre todo porque la alternativa que parece apoyar Washington es Reza Pahlevi, hijo del Sha derrocado por la revolución islámica de 1979 que vive fuera del país y no tiene anclaje en el territorio ni control del complejo militar iraní.
Trump apuesta a una rebelión popular para forzar el cambio de régimen pero no queda claro si ese factor puede ser lo suficientemente fuerte como para que un sistema teocrático-militar cambie de raíz.
Por eso, la posibilidad de una guerra prolongada es una opción mas que posible pero Estados Unidos está limitado a realizar ataques aéreos a diferencia de lo que ocurrió en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro.
En ese contexto, ¿cuánto puede Trump estirar los ataques sin pagar un costo interno en medio de la caída de la popularidad, la resistencia de los MAGA y el repunte de la inflación? Una campaña para las elecciones de medio término con el precio del petróleo por las nubes y en guerra no parece ser la mejor estrategia.
Diferente es el escenario para Netanhayu que en octubre tiene elecciones y las encuestas no le dan del todo bien. En efecto, el contexto guerra lo ayuda a mostrarse como líder de defensa de Israel y el gran arquitecto de lo que viene en Medio Oriente. El premier israelí sabe con certeza que le medalla de la muerte del ayatolá es un gran empujón para continuar en el poder.
Otro punto a prestarle atención es a una eventual tensión de Israel con Turquía. El resbaladizo Recep Tayyip Erdogan se solidarizó con "el pueblo iraní" por la muerte del ayatolá como un gesto que no cae bien en Occidente, pues, Turquía es integrante de la OTAN y una hipotética incorporación turca al conflicto comprometería a Europa y Estados Unidos. Especulaciones del futuro una región en vilo.
Como sea, la extensión en el tiempo de la guerra no es algo que entusiasme a los países de la región que ven en la posibilidad, por citar un ejemplo, de un bloqueo en el estrecho de Ormuz que es estratégico para el comercio energético mundial dado que concentra aproximadamente el 20% del gas natural licuado global y entre el 20% y el 25% del petróleo y sus derivados.
Trump confirmó que mataron al ayatolá Khamenei en los ataques a Irán
Un cierre, aunque sea parcial, puede complicar las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y los Emiratos Árabes Unidos. Los países del Golfo fueron atacados por Irán pero saben que la mejor opción es volver a sentar a los iraníes en una mesa de negociación en donde acepten términos más cercanos a lo que pretende Trump en relación al desarrollo nuclear y el mercado petrolero.
En efecto, esto dependerá de la escala de los ataques que se vienen, los perfiles de los futuros líderes y el ordenamiento interno del poder iraní que, por estas horas, tampoco tiene mucho que perder.
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- 1Hace 6 días17:12Para esta cultura, el líder debe estar en la primera fila de combate, y morir junto con sus efectivos, y eventualmente ser reemplazado por sus sucesores. Con esto, los agresores pierden la batalla del cambio de régimen en Irán, pues este sacrificio deliberado, lo asciende a la categoría de mártir, lo que resuena en toda la comunidad árabe, y abre escenarios de conflicto con los imperialistas y sus regímenes esclavos en medio oriente. El supuesto terrorista de boca del degenerado y decrépito Trump, era un erudito moderado, respetado por toda la comunidad, en oposición a la jauría de ignorantes e inmorales que están del otro lado. Es posible que el cambio de régimen se produzca de manera no planificada, pues si el impacto en las fuerzas de USA es importante, Trump perdería las elecciones de medio término, y sería seguramente sometido a juicio político, y destituido. Lo mismo podría pasar con regímenes absolutamente odiados y despreiados por su población, tales como Bahrein, Qatar, Oman, etc. Lo de arabia saudita es una incógnita, pues no se conoce la verdadera estabilidad del régimen criminal y traficante de drogas y personas. Y lo más paradójico, la fatwah de Khamenei sobre la prohibición de bombas nucleares, sería revisada en breve por un comité de religiosos eruditos, tal como prevé la ley islámica.