El Secretario de Estado se anota las victorias de la derecha en Honduras, Bolivia y Ecuador. El riesgo de la operación contra Maduro y lo que viene en 2026. |
Marco Rubio cierra un año excepcional. Su objetivo como Secretario de Estado de construir una red de aliados de derecha en la región y ayudar a los candidatos amigos de Washington se está cumpliendo a la perfección.
Honduras fue un caso más en el que Trump jugó fuerte para que el candidato de derecha ganara la elección para recuperar el poder perdido en manos de la izquierda cuatro años atrás. La definición se alargó porque el hombre de Washington, Nasry Asfura, está casi en un empate técnico con el liberal, Salvador Nasralla, pero quien termine siendo electo será un fiel aliado de Trump.
La misma lógica de intervención se utilizó en Ecuador donde Daniel Noboa logró retener el gobierno al vencer a la correista Luis González.
En Argentina, la injerencia fue contundente y frontal a través de un préstamo del Tesoro destinado a la estabilidad del gobierno de Javier Milei luego de la contundente derrota en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Trump condicionó el apoyo a la victoria en la legislativas de octubre y el resultado fue un sorpresivo triunfo. Aunque esta es mas de Bessent que de Rubio.
La derrota de Trump y el nuevo mapa en EEUU
Al mapa del trumpismo hay que sumarle Bolivia, un cambio de gobierno que el funcionario de Trump puso de relevancia en la reunión con Milei y que hoy con Rodrigo Paz Pereira creen que suman otro aliado.
Marco Rubio está corrido de la centralidad de las decisiones en la guerra en Ucrania o Medio Oriente pero tiene la tarea de darle a Trump un sistema de relaciones que se muevan bajo su radar y cumplan con sus expectativas.
En efecto, con Argentina, Bolivia, Ecuador, Honduras y probablemente Chile con el casi seguro triunfo de José Antonio Kast en el balotaje del próximo 14 de diciembre, configuran un bloque de apoyo incondicional para la Casa Blanca.
¿Puede pasar algo antes de fin de año que opaque este 2025 exitoso para Rubio en términos polÃticos? Todos los caminos conducen a Venezuela y el enorme despliegue militar en el Caribe que apunta a ejercer la máxima presión contra el régimen de Nicolás Maduro.
Rubio logró desplazar al ala más dialoguista con Cátaras como Mauricio Claver Carone y Richard Grenell y se puso al frente de una supuesta inminencia de la caÃda del chavismo. Esto tiene varios asteriscos lógicos que incluyen el pragmatismo de Trump que podrÃan desencadenar en un diálogo con el lÃder socialista.
Además, es el nexo de una oposición a Maduro de la que Trump no confÃa y que el gobierno de Estados Unidos no termina de convencerse del costo que puede implicar una invasión terrestre.
Pero, como reveló LPO, el secretario de Estado pone en el éxito de la operación en Venezuela sus chances de ser candidato a presidente en 2028.
El mundo que Trump no puede controlar
Para 2026, el cronograma electoral presenta a Colombia y Brasil. El primero tiene en Washington el objetivo de repetir los casos mencionados y volver a poner a la derecha en el poder.
Con Brasil es un signo de interrogación porque Trump decidió acercarse a Lula y Marco Rubio perdió relevancia. Con Bolsonaro preso e inhabilitado, la derecha enfrenta problemas y no queda claro si habrÃa un apoyo explicito de Washington. Pero el año recién termina y para octubre del año que viene falta mucho.
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