Opinión
El desembarco de Prieto en Asunción
Por Augusto dos Santos
El exintendente esteño se juega un partido clave en la capital. Su crecimiento en las encuestas y el escenario de voto castigo a la ANR.

De cara a las municipales, el casi imbatible Partido Colorado tiene dos problemas que superar entre 2026 y 2028: el más importante es su dificultad para pre-visionar los problemas, mientras que la segunda cuestión, consecuente, se llama Miguel Prieto.

Claramente la performance electoral de Prieto no fue dimensionada en 2025, aun cuando la encuestadora Multarget de Erica Imbrogiano decía a cuatro meses de los comicios en CDE que 7 de cada 10 esteños afiliados a la ANR lo votaría. Tampoco se dimensionó el volumen del voto castigo, y ambos asuntos detonaron el derrumbe.

Ese boxeador que noqueó a la ANR en CDE hoy ronda Asunción con sus formas de comunicación coloquial, empática e identitaria. Tiene una ventaja: un parte importante del oficialismo se niega a verlo como su gran competidor en 2028.

¿Qué tiene que ver Prieto con las Municipales de Asunción? Todo.

A consecuencia de ello fue que sonó tan amateur el candidato oficialista Camilo Pérez cuestionando a Soledad Núñez. Por dos razones: la primera porque la ANR tuvo siempre el talento de "no meterse" en las internas de los partidos de oposición, a sabiendas de que cuestionando a un candidato determinado producirá el inmediato efecto contrario de promoverlo (esto es de manual de kinder), y en segundo lugar porque una derrota de Núñez en Asunción supondría la consolidación de Prieto en la capital. Eso es tan obvio como que yacaré no es mascota.

Camilo trata a Sole de cartista y Johanna la reta a debatir antes de la encuesta

Dicho sea de paso, la postulación oficialista deja aún la impresión de una ausencia de definición arquetípica que hace que no sea fácil percibir si es una postulación desde las vísceras del coloradismo o un outsider que organizaba eventos exitosos o una mezcla de ambas cosas. Este es un dibujo que el oficialismo no debe demorarse en tener porque aparte de toda la liturgia de promoción de Pérez al interior de Honor Colorado, sector político eficiente como pocos que tributa gran confort a sus candidatos, necesitarán "venderlo" para afuera y allí es donde requerirán tener el packaging prolijo y presentable.

Vale recordar que Asunción tiene tres grandes configuraciones, como campos de batalla, en las que se dirime lo electoral. Las zonas vulnerables en los que arrecian las lamentables fórmulas electorales asistencialistas, los barrios tradicionales en los que el debate de la estabilidad laboral, el asunto de la jubilación y los servicios municipales como en una ensalada temática que será siempre más masticable con el infaltable aceite clientelar y, finalmente, el eje corporativo en el que el debate del urbanismo, la transparencia y los desafíos del futuro son ejes temáticos.

Soledad Núñez.

Todo esto hace suponer que el gran desafío de las campañas es el talento de elaborar cuatro campañas, la interna, para convencidos y las que habrán de segmentarse para estas tres regiones del mapa político asunceno.

Prieto hace sonar las alarmas

Volviendo al factor Prieto. Hace una semana sonaron las alarmas en varios liderazgos del oficialismo. Una encuesta encargada en Caaguazú, potente región de definiciones electorales, daba una significativa expansión a la preferencia por Prieto.

Caaguazú es una especie de "experimento piloto Paraguay". Es la región que concentra todos los climas y tiene un nivel de profesionalismo político, adhesión social a la política y aparatos partidarios, todo en tensión permanente. Pues, en esa región, 4 de cada 10 colorados consultados expresaron que se inclinarían por apoyar a Prieto en unas elecciones. El dato fue un baldazo de agua fría con adición de hielo.

En fútbol hay una frase genial: se habla de "rival directo". Creer que Soledad Núñez y el conglomerado que representa es el rival directo de la ANR es una parte de la ausencia de lectura.

Quizás tenga que ver con que históricamente la ANR no tuvo que mirar el patio del vecino para ganar elecciones, pero ese tiempo ha cambiado a partir de 2008.

Escenarios

Veamos los escenarios. Una victoria de Soledad Núñez en las internas o en las generales provocaría un triunfo del PLRA -institucionalmente- en Asunción, lo cual facilitaría que este sector político, el más poderoso electoralmente tras la ANR, tenga la potestad de reclamar para sí la definición de la ficha de candidato a presidente de la Republica en 2028.

Sin embargo, una derrota de Soledad Núñez en manos del prietismo en Asunción deja pocas dudas sobre quien debería reivindicar la chapa presidencial.

Vale recordar que la única vez que la ANR pierde en el rubro presidencial en los últimos 70 años ha sido ante un candidato no liberal, y esa no es una cuestión esotérica, sino que responde a una ecuación sencilla: una candidatura del tercer sector que tenga el respaldo del PLRA es significativamente superior en términos de homogeneización del voto opositor frente a lo que representa un candidato del PLRA, sencillamente porque el tercer sector que no lidere la chapa siempre se va a escapar de la órbita y terminará generando otras postulaciones. La historia de las elecciones antes y después de 2008 es el mejor ejemplo.

¿Puede cambiar?

En política no existen designios divinos y eso puede cambiar, entre otras perspectivas, si el PLRA tuviera la astucia de plantear una candidatura más conectada a la pluralidad del arco opositor y menos referente del liberalismo duro. Aquí tambien debe reconocerse que el Partido Colorado, que para el imaginario opositor representa todo lo anacrónico que pueda existir, ha sido el partido tradicional que más veces ha apostado a outsiders con éxito electoral en su recorrido post transición.

De lo que no quedan dudas es que, por de pronto, el fantasma ágil, amable, dicharachero, paraguayote y con calidad para la seducción política se llama Miguel Prieto y se encuentra acumulando más energía que un supercondensador de alta densidad: una victoria electoral en Asunción de sus candidatos lo catapultará como dueño del barrio más importante en términos electorales.

Pero revisemos datos que giran alrededor del estado del arte del crecimiento de Prieto en las mediciones en curso en los primeros meses de 2026.

La encuestadora Oima Data, bajo la dirección de la socióloga argentina Alejandra Najenson, tiene datos sobre el posicionamiento de Miguel Prieto en el electorado colorado. En Coronel Oviedo, cuya configuración política hemos comentado más arriba, la información rescatada es que el 40% de los colorados afirman que votarán a Prieto. En base a esos números se puede entender la advertencia de Nicanor Duarte Frutos -otro ovetense- sobre el riesgo de un escenario de voto castigo.

Arnoldo Wiens.

Trasladado el comparativo de Prieto en un versus con otras postulaciones coloradas y opositoras, la distancia es importante, aun cuando un universo que para unas encuestadoras es del 50% y para otras un poco más no se ha manifestado aún.

Este fin de semana, Larissa Chase, consultora y directora de ICA, Gabinete de investigación social, manejaba un dato contundente: de un universo de 500 consultados al respecto de cual sería su candidato preferido en 2028, un 58% declinó responder, expresando diversas causas como que no tenían aún una posición tomada, o que era temprano para opinar. Pero del 42% restante, 34% dio su parecer y el 8% dijo desconocer el escenario.

De tal 34% que sí respondió, el 32% por ciento optó por expresar su nivel de favoritismo hacia Prieto.

La muestra a nivel nacional denuncia, en primer lugar, que existe un universo amplio y mayoritario de más del 60% que no han tomado aún una posición; en segundo lugar se observa a una alta porción anticipadamente convencida sobre su opción Prieto y finalmente se ve una atomización muy amplia de otras postulaciones.

Mientras tanto, en el Partido Colorado se puede observar un espectáculo atípico en el que Arnoldo Wiens no remonta pese a su constante iniciativa de ser látigo feroz contra las iniciativas de Gobierno, mientras que el oficialismo no arranca su campaña pese a tener anunciado un candidato: Pedro Alliana, el vicepresidente.

La fidelidad del voto afiliado 

Como nunca, por lo tanto, la ANR tiene un silencio confrontativo en sus dos hemisferios. Esto refleja en todas las mediciones cierto empate insulso en el que ninguno se aleja mucho, como en una caminata espacial.

Hay una especie de pausa en la exitosa historia peripatética del colorado en condición electoral. Vale recordar que, en la fundacional Grecia, los peripatéticos eran discípulos que caminaban y debatían, lo cual aseguraba músculos en el cuerpo y en el pensamiento. Basta generar un inventario de lo que sucedía en febrero del 2010, 2016 y 2021 para observar que los hornos ya estaban funcionando. Hoy todo está en etapa de precocción.

De cualquier manera, el clima de las internas coloradas es un tema para una próxima reflexión. 

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