Elecciones

Dudas sobre la reforma electoral

El proyecto enviado por el Gobierno tiene buenas ideas e intenciones. Pero también miradas de corto plazo y electoralistas.

El proyecto de Ley enviado por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso Nacional para reformar el sistema electoral contiene buenas ideas e intenciones. Pero también miradas de corto plazo y electoralistas.

El cambio más notorio para el ciudadano es la incorporación de la boleta única electrónica como método de votación. Utilizada en la Ciudad de Buenos Aires y Salta de manera digital, y con soporte papel en Córdoba y Santa Fe, es un paso adelante en el sistema de votación si se logra consensuar y debatir los detalles que hacen al control y las garantías de la decisión del votante. El proyecto sube otro escalón del alcanzado por la reforma impulsada por Cristina Kirchner en el año 2009 mediante la ley 26571 que reguló la gratuidad y distribución publicitaria televisiva y radial de los partidos políticos.

El mensaje enviado al Palacio Legislativo argumenta que el sistema de boletas en soporte papel no "asegura adecuadamente el derecho a votar en libertad, ya que la posibilidad de identificar la boleta utilizada vulnera el secreto". Quizá un error de quién redactó el mensaje desde el Ejecutivo, ya que la boleta única electrónica lo que no suprime es el sobre firmado por las autoridades de mesa, el verdadero factor para identificar o realizar coacción sobre el votante

Garantizar la presencia vía digital de todas las opciones electorales es una medida que democratiza aún más el sistema, otorgándole a los partidos con menor inserción territorial y estructura la garantía de "estar" dentro del cuarto oscuro durante toda la jornada electoral. El robo de las boletas ya no será un problema. Sin embargo, surgen varias dudas que vale la pena despejar en el transcurso del debate de la ley.

En primer lugar, debe quedar en claro que la digitalización sirve para acelerar el proceso de conteo al momento del cierre del escrutinio, pero que de ninguna manera debe sustituir el conteo manual por las autoridades de mesa designadas por la Justicia y los fiscales de los partidos políticos. No se puede, en pos de la celeridad y la ansiedad, dejar en manos de un software la voluntad ciudadana. En situaciones de paridad entre las fuerzas y en donde los porcentuales definen la cantidad de legisladores entran por cada opción electoral, se corre el riesgo de cometer errores avalados por la "modernidad del sistema". 

Otro punto que debe tenerse en cuenta es el de la accesibilidad de las personas mayores o con discapacidad. Cualquier persona que haya sido autoridad de mesa o fiscal sabe que en las escuelas se instalan las mesas en distintos pisos y que suele "llevarse a planta baja" la urna para que voten ciudadanos con capacidad de movilidad reducida. No queda claro qué se hará con éste nuevo sistema para garantizarle el voto a estos ciudadanos.

En pos de la transparencia, el proyecto debería incorporar en su articulado la potestad de homologación del sistema informático a los partidos políticos y no solamente el de los miembros de la Cámara Nacional Electoral.

Un punto de la reforma que carece de volumen político es el que impide a los electores de participar en más de una PASO (Primaria Abierta Simultánea Obligatoria). Se argumenta que "ante la crisis de representación que sufrió nuestro país a comienzos de este siglo, se procuró volver a involucrar a los ciudadanos en la vida de los partidos políticos". Hay que analizar dos aspectos de este argumento, que se hace de prepo y no por generación de conciencia, y que nada garantiza que la opción elegida en la primaria sea del mismo partido que la elegida en la general por la misma persona. Los ciudadanos deben tener la libertad de votar en distintas categorías y partidos en las PASO. En todo caso, debe evaluarse si los afiliados a los partidos políticos al momento de sufragar solamente deben tener la opción de las alternativas de su partido. Nada que un software no pueda resolver.

En cambio, es correcta la modificación que indica que ante la falta de las autoridades de mesa designadas por la justicia, éstas se suplanten por autoridades de otra mesa del mismo lugar de votación en la que se encuentren más de uno de los designados. En este artículo es importante agregar que "ante la falta de auxiliar de otra mesa de votación, suplante como autoridad el primer elector que llegue a la mesa de votación". Se corre el riesgo de discusiones y demoras sin fin en la apertura de los comicios si no se evalúa esta posibilidad.

El artículo 6 del proyecto que modifica el artículo 52 de la Ley 19.945 es el que mayor discusión traerá en el futuro. Es el que entre otras atribuciones otorga a las Juntas Electorales Nacionales el diseño de la pantalla que verán los electores para empezar a operar el sistema que imprimirá el voto que va en el sobre y luego en la urna. Si no se incorporan a los apoderados de las opciones electorales al momento de ese diseño y un sistema de sorteo de algunas decisiones lloverán impugnaciones en la Justicia en cada proceso electoral.

La duda mas importante que genera el nuevo sistema, es la posibilidad de que se vulnere el secreto del voto mediante el hackeo del equipo de manera remota y de esta manera saber por cuál opción electoral se ha decidido el elector. Éste es sin dudas un debate que merece escuchar opiniones de todos los sectores políticos y sociales del país, la premura por implementar una buena idea puede llevar a desatinos que pongan en riesgo el secreto del voto, un pilar del sistema democrático desde la sanción de la Ley Saenz Peña.