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Se le partió el bloque a Ottavis y Vidal consiguió aprobar el Presupuesto

La presión de los intendentes fue clave. Berni intentó que el todo el kirchenrismo vote en contra.

María Eugenia Vidal logró esta noche un importante triunfo político al conseguir la sanción del presupuesto y un permiso por endeudarse hasta 60 mil millones, gracias un trabajo coordinado de los intendentes peronistas y Sergio Massa que logró mostrar una fractura en el bloque del kirchnerismo.

"Nosotros no vamos a traicionar a nuestro pueblo", dijo el jefe del bloque de diputados kirchneristas, José Ottavis, al anunciar que su bancada votaría el Presupuesto que presentó el gobierno de Vidal, pero no la autorización para que tome deuda por unos 60 mil millones de pesos.

Sin embargo, el desafío de Ottavis fue más bien retórico, porque su bloque llegó a la sesión partido y un grupo numeroso de diputados peronistas votaron el endeudamiento. Con esos votos, los propios del bloque Cambiemos, más los votos del Frente Renovador, Vidal logró sacar el presupuesto y el millonario endeudamiento. 

Ottavis sufrió la fuga de cerca de 20 diputados y sólo 14 lo acompañaron en su cruzada de rechazar el endeudamiento. El camporista quedó en una posición muy delicada como jefe de bloque. Es que hoy era su primera sesión como presidente de la bancada kirchnerista y en su debut unos 20 diputados de su bloque se le rebelaron.

Ahora, desautorizado por el gobierno de Vidal como interlocutor y sin el respaldo de la mayoría de sus diputados, se verá como hace para continuar al comando de su bancada que hoy mostró un quiebre irrefutable.

Ottavis pronunció un discurso cargado de chicanas hacia oficialistas y opositores. “¿Por qué el endeudamiento pasó de 110.000 a 60.000 millones? ¿Se bajó porque no estaba bien estudiado, o porque tiraron 110.000 para negociar como si fuera la venta de un autito?”, dijo el camporista.

Pero además mostró su furia contra sus compañeros de bancada sugiriendo al presidente de la Cámara, Jorge Sarghini, que se haga una votación nominal (cosa que finalmente el massista no hizo).

Los senadores Santiago Carreras y Sergio Berni dentro del recinto de Diputados.

Lo curioso es que el camporista inicialmente estaba dispuesto a votar un endeudamiento de más de cien mil millones, en una jugada que coordinó con Sergio Massa y el ministro de Gobierno, Federico Salvai, pero aparentemente por un llamado de Cristina Kirchner no pudo mantener esa promesa.

A partir de ahí se metieron los intendentes peronistas en la negociación y ya sobre el final aparecieron Daniel Scioli y Julián Domínguez, que cerraron filas detrás de los intendentes y terminaron de cristalizar la masa crítica de diputados peronistas necesarios para sacar el endeudamiento.

El encargado de explicar el presupuesto por parte del oficialismo fue el diputado Marcelo Daletto quien se ocupó de dejar en claro que el gobierno de Vidal seguirá buscando consenso para un endeudamiento mayor.

Tanto Daletto como Manuel Mosca fueron quienes trabajaron fuerte en la Legislatura frente al caos que transmitía el Frente para la Victoria. Incluso el propio Ottavis le dijo a Mosca durante la sesión que “había llamado a toda la guía telefónica para destrabar la negociación”.

Massa, intendentes y legisladores

Según pudo saber LPO, anoche, Massa intercambió mensajes de chat hasta muy tarde con los intendentes kirchneristas Martín Insaurralde (Lomas de Zamora) y Gabriel Katopodis (San Martín). Allí se logró el consenso final para mantener posturas sólidas y arremeter, si era necesario, con el Frente para la Victoria.

LPO adelantó sobre el mediodía que había un grupo de legisladores que jugaron en sintonía con los intendentes y que se mantuvieron firmes en su postura de votar el endeudamiento.

Ellos soportaron intentos del kirchenrismo. Entre ellos, la feroz embestida de Sergio Berni. El ex secretario de Seguridad buscó operar -sin éxito- sobre ellos.

Berni estuvo en la Legislatura desde temprano (incluyo se lo vio con dos mudas de ropa). Más tarde, en la sesión de la Cámara Alta volvió a asumir su banca a la que había pedido licencia hace pocas semanas.

Los intendentes peronistas siguieron -controlaron- la sesión desde los palcos.

La presión de los intendentes

Notorio fue el rol de los intendentes que llegaron temprano a la Legislatura para presionar sobre los diputados. Durante la larga jornada armaron su bunker en el despacho del diputado Marcelo Feliú y desde allí siguieron los movimientos de los legisladores.

Se lo vio a Mariano Cascallares (Almirante Brown), Gabriel Katopodis (San Martín), Eduardo Bucca (Bolívar), Juan Zabaleta (Hurlingham), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Juan Pablo De Jesús (Partido de La Costa) Jorge Ferraresi (Avellaneda) y Verónica Magario (La Matanza), entre otros.

Luego, los alcaldes se ubicaron en los palcos de la Cámara Baja y desde allí siguieron de cerca las alternativas de la sesión.