Elecciones 2015

Cristina ya avisó que armará completa la lista de diputados de la provincia

Cristina busca darle fueros a sus funcionarios y trabajo a La Cámpora. Las bancas se definen en octubre.

Mientrassiguen maniobrando para tratar de dejar atrás el tremendo impacto de la muerte del fiscal Alberto Nisman, Cristina Kirchner ya avisó a su círculo más cercano que habrá una sola lista de candidatos legisladores nacionales en la provincia de Buenos Aires, a la que ya definen como "su lista".

Este esquema tratará de extenderse a otros distritos, pero no es seguro que lo logre. Igual, no es poco lo que se reserva Cristina. La provincia de Buenos Aires elige 35 diputados nacionales y hasta en el peor pronóstico más de una decena quedarían para el Frente para la Victoria. 

Se trata de la concreción de la metáfora del reloj de arena, creada por La Cámpora y retratada por LPO, que consiste en aceptar primarias en la presidencial y en las municipales pero monopolizar las listas parlamentarias para el Congreso.

La idea de controlar las nóminas responde a dos urgencias de Cristina: Garantizar fueros a sus funcionarios con problemas judiciales y darles trabajo hasta 2019 a los referentes de La Cámpora, que fantasean con ser una línea interna del peronismo comandada por Máximo Kirchner.

“Si hay interna entre Scioli y Randazzo, ellos pelearán por la presidencial, pero el voto del Frente para la Victoria quedará reflejado en las legislativas”, explicaron a LPO fuentes de la Casa Rosada.

Un dato no debe pasarle desapercibido a Daniel Scioli -hoy según las encuestas el seguro ganador de la primaria-: los legisladores ganan sus bancas en octubre junto a la primera vuelta -igual que el sucesor de Scioli-, por lo que Cristina podría desentenderse de su suerte en un ballotage.

La sensación de quienes circulan por esos pasillos es que Scioli no tendrá más que un rival en la primaria y el mejor posicionado es el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Julián Domínguez y el entrerriano Sergio Urribarri nunca despegaron en las encuestas.

Como sea Cristina tiene al menos sino las políticos, las salvaguardas legales para imponer su voluntad en las liatas. El apoderado del PJ es Carlos Zannini, quien tiene la función asignada de presentar las listas y lo hace desde que nación en el 2005 el Frente para la Victoria como insignia madre del Gobierno.

La foto de los gobernadores en el Consejo del PJ tras al muerte de Nisman dejó claro que por ahora no hay una rebelión a la vista. Se verá si en las horas frenéticas del cierre de listas mantienen esa disciplina o ensayan distintas rupturas, en caso que a CRistina se le vaya la mano con las imposiciones de candidatos.

En 2011 los gobernadores pudieron incidir poco y nada en las listas legislativas. Lo sabe Jorge Capitanich, quien discutió a los gritos con Máximo Kirchner pero no pudo intervenir en la lista de diputados nacionales de Chaco.

Necesitada de votos, en 2013 Cristina les abrió el juego La Cámpora, pero debió conformarse con escasos lugares. Ahora es posible que no le interese tanto garantizar una sucesión peronista, como asegurarse el bloque de incondicionales más numeroso posible, para que la ayude a hacer más llevadero el difícil tránsito del poder al llano.