Senado

La oposición vapuleó por sexta vez a Boudou y sólo lo defendió el cristinista Fuentes

Los senadores le pidieron que tomara licencia por sus procesamientos. Pichetto no lo protege.

Amado Boudou volvió hoy a recibir los pedidos de la oposición para que se aleje de su cargo al frente del Senado hasta que se aclare su situación judicial y tuvo una ínfima defensa de su bloque: sólo el neuquino Marcelo Fuentes, protegido de Cristina Kirchner.

"El fracaso de construcción mediática que se intentó en el vecino Brasil”, en referencia a la reciente campaña del derrotado Aecio Neves. “Cuenta con nuestro acompañamiento", le dedicó y le sacó un gesto de asentimiento al vice, que ni inmutó cuando los opositores lo maltrataron.

El resto del bloque K ni participó de la discusión. Miguel Pichetto, su jefe, ni siquiera cuestiona el ritual opositor de exigir la salida del vice antes de iniciar la sesión.

La primera en pedir que Boudou se vaya fue Blanca Monllaui, del Frente Cívico y Social de Catamarca, quien planteó una cuestión de privilegio y cuestionó que "su falta de conducta afecta la salud de las instituciones de la República".

En ese sentido, recordó que "una vez más nosotros apelamos a su honorabilidad y, regresando a la ley de ética de la función pública, con las pautas y deberes por ella dispuesta" para que tome licencia en su cargo.

También, comparó la actitud del presidente del Cuerpo con la asumida por el ex Procurador General de la Nación Esteban Righi, quien renunció a su cargo tras la denuncia de Boudou contra el estudio de abogados de su familia por supuesto tráfico de influencia.

Al respecto, reseñó que tanto la esposa de Righi, la abogada Ana María García, como su colega María José Labat (esposa del ministro de Seguridad porteño Guillermo Montenegro) "fueron sobreseídas" en la causa iniciada por la denuncia de Boudou a la que calificó de "falsas afirmaciones e imputaciones".

Luego, señaló que al Senado le corresponde "velar en todos sus actos por los intereses del Estado, orientados a la satisfacción del bienestar general" y enfatizó que es facultad del Cuerpo "el poder disciplinario para corregir, remover y expulsar a sus miembros".

A su turno, Morandini expresó que "esto (por el pedido de licencia) no es una pulseada, es la reiteración de un ritual, que no es otra cosa que hacer algo que tiene un valor simbólico" y si bien declaró que el Senado no es "un tribunal penal" explicó que "sí pensamos que (Boudou) no tiene idoneidad para estar sentado donde está".

"Cuantos más procesos se siguen registrando, más nos da la razón" así como "cuanto más se obstina en quedarse en ese cargo", afirmó la cordobesa en relación a la situación judicial del vicepresidente y lamentó que el marplatense no asista ya a las reuniones de Labor Parlamentaria, porque "hubiera escuchado el malestar de algunos senadores con su actitud".

"Boudou se convirtió en sinónimo del Senado. El Senado es Boudou, sospechado de corrupción", afirmó y, tras insistir con que el presidente del Cuerpo tome licencia, le reclamó que "devuelva el Senado".

Al final, el macrista Alfredo De Angeli dijo que "ya es la sexta vez" que se repite el pedido del paso al costado del funcionario y se comprometió a "pedirle disculpas" si el vicepresidente termina absuelto de las causas judiciales en su contra.