Macri se peleó con Genta y le quiere sacar un balneario

El jefe de gobierno porteño atraviesa un mal momento en su relación con el líder de los municipales. El freno de Sutecba al microestadio que, como adelantó LPO, el líder del PRO quería construir en terrenos de la Obsba, desató la furia entre el gobierno porteño y el gremio. Ahora, el Ejecutivo quiere sacarle la cesión del Parque Sur y de un edificio del centro.
La relación entre los trabajadores municipales y el gobierno porteño atraviesa uno de sus peores momentos desde la asunción en diciembre de 2007 de Mauricio Macri, que ahora quiere quitarle al sindicato un complejo de recreación que está construido en terrenos de la Ciudad. 

Luego de cinco años de gestión en los que el jefe de gobierno no tuvo mayores contratiempos con Amadeo Genta, el trato entre el titular de Sutecba y el nexo con el Ejecutivo, que es el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, pasó a ser malo.

El conflicto entre el Ejecutivo y el gremio estalló luego de que Sutecba frenara la construcción del microestadio para shows que Macri quería construir en el barrio de Núñez en un predio que pertenece a la Obsba, la obra social de los municipales.

Estos terrenos son lindantes a un predio que pertenece al Club Náutico Buchardo y están a metros de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (Esma). Macri tenía cerrado un acuerdo con el Fénix Group Entertainment de Marcelo Fígoli, la empresa que regentea los shows de artistas como Diego Torres y Charly García.

El Fénix Group estaba dispuesto a desembolsar entre 25 y 30 millones de dólares para la construcción del microestadio que Macri quería como vidriera nacional e internacional, tal como hace Daniel Scioli con el Estadio Único de La Plata. La empresa incluso iba a desembolsar un millón y medio de dólares para mejorar todo el predio.

Pero la adjudicación de la obra entró en un pozo ciego que dinamitó las relaciones entre el gremio y el Ejecutivo.

Desde el Fénix Group aseguraron a LPO que se presentaron a la licitación y la ganaron. Desde Sutecba, en cambio, señalaron a este medio que el directorio declaró desierta la licitación porque los oferentes, entre los que se hallaba el Fénix Group, no cumplían con los requisitos.

Como pudo averiguar LPO, lo que hizo enfurecer a Macri fue esta marcha atrás de Genta, que habría sido influido por el legislador kirchnerista y secretario gremial de Sutecba, Alejandro Amor, para convencer al directorio de apretar el freno.

Venganza

El conflicto entre el gobierno y el gremio está a punto de tomar un tono de combate y ya llegó a la Justicia, luego de que Macri le enviara una nota a Sutecba para que devuelva una propiedad que es usufructuada por el sindicato pero pertenece a la Ciudad.

El pasado 19 de septiembre, el gobierno porteño envió una nota para revocar el permiso que el gobierno de Carlos Grosso le otorgó al gremio en 1991, que le permitió hacer uso de las tierras del actual “Balneario Parque Ribera Sur”, ubicado en la avenida Coronel Roca y General Paz, a metros del autódromo de Buenos Aires.

Se trata de un complejo de 50 hectáreas con más de 200 parrillas, canchas de fútbol y piletas que es utilizado por los afiliados, cedido a la Cooperativa de Vivienda, Crédito, Consumo, Recreación y Turismo Reconstrucción Municipal Limitada, de Sutecba.

El pedido de revocación le daba al gremio 30 días corridos, es decir, tiempo hasta el 19 de octubre para desocupar el predio y retribuírselo al gobierno de la Ciudad. El gobierno no precisaba de una ley para quitarle la explotación a Sutecba puesto que los terrenos se habían cedido precariamente. Mediante otra nota firmada el 17 de octubre pasado, el gobierno porteño comunicó que el traspaso de los terrenos debía ocurrir el 7 de noviembre.

Pero Sutecba presentó una medida precautelar en el juzgado de la jueza Patricia López Vergara, que interrumpió la quita de la cesión del predio “hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo”, según relataron a LPO fuentes de la cúpula de Sutecba.

Desde el gremio señalaron a este medio que la resolución del gobierno porteño “no es muy razonable puesto que se trata de un terreno que es disfrutado por los afiliados y debe proponer un fin superador para quitar la cesión”.

Así lo indica el fallo de López Vergara (ver aparte), que señala que la disposición del gobierno porteño para quitar la cesión, en sus “escuetos considerandos se limita a expresar que se halla `…fundada en razones de oportunidad, mérito y conveniencia´ y en la sola mención del hecho huero de desarrollo de que se encuentra `… prevista la realización de diversos proyectos en el espacio del dominio público´. Vale decir sin explicitar la causa de la revocación tal como lo exige el decreto nº 1510/1997, (artículo 7 inc. b) la causa debe `…sustentarse en los hechos y antecedentes que le sirvan de causa y en el derecho aplicable´, inc. e) la Motivación `…expresándose en forma concreta las razones que inducen a emitir el acto…´”.

Al mismo tiempo en que se frenaba el proceso de quita de la cesión, el legislador Amor intentó avanzar con una iniciativa para que la Legislatura aprobara la cesión al gremio por 10 años del balneario Parque Sur. En los pasillos de la Legislatura se comenta que el propio Grindetti hizo lo posible para bloquear el proyecto de Amor en la comisión de Presupuesto.

Más conflictos

La guerra con Sutecba no termina allí. El gobierno de Macri intentará quitarle otra propiedad que le cedieron gobiernos anteriores.

Se trata de un edificio ubicado en avenida Belgrano al 3242, en el que el gremio había dispuesto la construcción de un centro de salud para afiliados de la Obsba.

En octubre de 2010, la Ciudad hizo un relevamiento a través de la Administración General de Bienes y constató que Sutecba no hacía uso del inmueble y que la obra prevista no se estaba ejecutando.

Esa constatación se repitió con el último relevamiento que hizo la Ciudad, en marzo de 2012, en donde se informó que el inmueble está en riesgo de ser “intrusado”.

Ahora la Ciudad, basándose en una cláusula de la disposición por la que cedió el edificio a Sutecba, exigirá la devolución del edificio. Según esa cláusula, si el edificio está en desuso, la Ciudad puede reclamar la devolución en un período de 30 días.