El manejo de los fondos previsionales

Anses: “La Nación se quedó con 100 mil millones de las provincias”

El economista Guillermo Giussi, explicó con la estatización de las AFJP ya no tendrían que ceder el 15% de la coparticipación a la Administración hoy presidida por Amado Boudou. Incluso remarcó que con el superávit que el organismo tiene desde hace cinco años se debería haber reducido ese porcentaje. En diálogo con LPO explicó las razones por la que los K no lo hicieron.
El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, recorrerá todos los caminos que existen –hasta irá a la Corte Suprema, si es necesario- para que la Nación le devuelva a su provincia el 15% de la coparticipación federal que no percibe porque se destina al financiamiento de la Anses, desde hace 5 años superavitaria. Un organismo que hoy bajo el mando de Amado Boudou que es acompañado por Sergio Chodos, reparte a diestra y siniestra los recursos jubilatorios. Y tras Binner, podrían ir otros gobernadores.

“El aporte de las provincias a la Anses debería ser del cero por ciento”, le da la razón a Binner en su reclamo, el economista de la consultora Economía y Regiones, Guillermo Giussi. Explica que tras la estatización de las AFJP, “se quebró el criterio de solidaridad por el que las provincias cedían parte de sus recursos a la Anses para mantener el sistema de reparto”.

Cuando el gobierno de Carlos Menem privatizó parte del sistema jubilatorio, se produjo un déficit en la Anses que administraba el sistema de reparto.
Los trabajadores que aportaban al Estado para financiar las jubilaciones de ese momento pasaron a aportar a las AFJP, donde se encontraban sus cuentas individuales de capitalización. Para financiar el proyecto del sistema mixto de jubilación instaurado en los 90, tanto las provincias como la Nación cedieron parte de sus recursos. Un 15% de lo que les correspondía por coparticipación. Si todos los aportantes que estaban bajo el régimen de las AFJP, por ley tuvieron que regresar al Estado, la situación volvió a la misma que antes del menemismo.

De los fondos transferidos a la Anses desde 2000 hasta el año pasado, el 40% provenía del Tesoro Nacional, el 1% de los ATN y el 58%, de las provincias.

“La ley debería declararse nula porque la causa por la que se sancionó esa norma, con la estatización del sistema de privado de jubilación, ya no existe más”, remarca Giussi, pero suma un dato más. “En los últimos cinco, la Anses tuvo superávit gigantescos y no se revirtió o disminuyó ese porcentaje, sino que se mantuvo constante. Desde 2004 se podría haber reducido al 10% o al 7%”. En cambio, se mantuvo y las arcas del gobierno nacional se llenaron mientras las provinciales se vaciaban. “La buena performance del organismo previsional nacional se alcanzó a expensas del debilitamiento del frente fiscal provincial”. Una manera para que los Kirchner pudieran desplegar la estrategia de control económico sobre los gobernadores.

Según el detallado informe que Giussi realizó en la consultora Economía y Regiones, “incluyendo los ATN, las provincias habrían cedido en sólo 8 años –desde 2000 hasta 2008-, casi $105.000 millones, un volumen de recursos superior a la totalidad del stock de deuda provincial”.

El 15% que se deriva de la coparticipación a la Anses en 2009, estima Giussi, serían unos $18.000 millones. De los cuales alrededor de 10.000 millones pertenecen a las provincias. Pero el economista pone el ojo en un punto no menor que debería preocupar al Gobierno si el reclamo de Binner se reproduce en todos los gobernadores. “Si se le quita lo que derivan las provincias, le baja el 30% del superávit a la Anses. Es más de un punto del PBI”, calcula. “Sin estos recursos, quizás la Anses podría pasar a ser deficitaria”, sentencia.