Un supuesto intermediario de China dijo haberles pagado coimas a Peña y Efraín durante la campaña de 2023
Una investigación de la cadena catarí Al Jazeera reveló un presunto esquema de coimas y presiones para obtener negocios en Paraguay y erosionar la relación con Taiwán. En el centro de la red se ubica un empresario de origen chino, Shi Dizi, quien dijo haberle pagado sobornos a Santiago Peña y Efraín Alegre en la campaña de 2023 y reconoció su cercanía con el ahora exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto.
Shi, que presidió la Cámara de Desarrollo y Asistencia Mutua Internacional Paraguay-China (CADAMI), fue grabado en cámara oculta durante sucesivos encuentros con informantes del programa "101 East" de Al Jazeera, donde se jactaba de trabajar bajo las órdenes de la embajada de China en Brasil y de su relación con "oficiales chinos". Incluso se vendió a sí mismo como intermediario de Beijing en la fallida compra de vacunas chinas durante la pandemia.
En conversaciones que creía confidenciales, o al menos privadas, el supuesto empresario -el medio catarí comenzó su investigación en 2022, pero Shi vivía en Ciudad del Este desde 2012- admitió que se escribía a diario con Prieto, quien buscaba apoyo económico para financiar su campaña a la presidencia en 2028. Shi se ufanaba de enviarle cinco botellas de vino al mes al entonces intendente esteño.
Santiago Peña.
En otra parte del documental, Shi dijo que había pagado a Peña unos USD 8000 al mes y otros USD 3000 a Alegre, el por entonces principal candidato de la oposición. Tanto el presidente como el dirigente liberal negaron haber recibido aportes del "mediador" chino o ligados a la República Popular, ya que Shi habló también de "sponsors privados".
Según se desprende del reportaje, Shi parece tener más el perfil de un criminal que de un empresario, ávido por cerrar negocios de dudosa legalidad junto a su socio Lin Fan, que también aparece en el documental de "101 East" y que se presentaba como miembro del Ministerio de Seguridad del Estado de China.
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China se despegó de las declaraciones de Shi, quien presumía de pagar coimas a la Dirección Nacional de Migraciones para que dejaran entrar al país a ciudadanos chinos e incluso para acceder a pasaportes en los que se suplantaba la identidad de personas procedentes de distintos puntos de Asia, como Corea del Sur, Japón o Taiwán.
Efraín Alegre.
"Este país es nuestro", ironizaba Shi, que en otro tramo de la investigación se refirió a un soborno USD 1,5 millones destinado al vicepresidente Pedro Alliana y "cinco senadores". Shi, Lin y otros dos socios, Joe Rong, dueño de Meta Luban, una empresa dedicada a la minería de criptomonedas, y Yang Li Yi, conocida también como Cristina Yang, una ciudadana taiwanesa criada en Paraguay y vinculada al esquema de casinos clandestinos "on line" en Ciudad del Este, querían montar una subestación de energía para aprovechar el potencial energético de Itaipú.
Para ello, el grupo buscaba adquirir unas hectáreas cerca de Asunción que pertenecían a Humberto Domínguez Stroessner, nieto del exdictador Alfredo Stroessner. Shi y Lin ya regenteaban una granja ilegal de cripto en la capital de Alto Paraná, que funcionaba a través del robo de energía, pero la idea de ambos era montar un "centro de estafas" como los que florecen en el Sudeste Asiático. Esos centros reclutan gente que es mantenida bajo condiciones de esclavitud y coacción para estafar a otras personas en internet.
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Si bien Shi aparece en fotos con Alliana, el exministro de Justicia, Ángel Barchini y posando en la propia represa de Itaipú, no queda del todo claro si habla a título personal y exagera sus nexos con China o es un agente encubierto de Beijing en Paraguay. Otra de las claves es que Peña viene de reivindicar la alianza con Taiwán en la Asamblea General de la ONU, cuando el debate interno sobre establecer relaciones con "China continental" ha permeado no solo en la oposición, sino también en el Partido Colorado.
Shi fue sarcástico al afirmar que los políticos paraguayos solo querían dinero y que no exigían demasiado, sobre todo en comparación con los negocios que el empresario/estafador podía conseguir en Paraguay en base a sus presuntos vínculos cercanos con políticos locales.