Telefonía

El IFT demora su resolución sobre Slim y América Móvil gana negocios y mercado

Se espera determinación del regulador sobre la preponderancia del empresario en el sector de las telecomunicaciones. Sospechas tras el cruce con AMLO.

 El 2023 fue un buen año para las empresas de telecomunicaciones con un crecimiento anual de sus ingresos en 5.6% -liderando el ritmo de crecimiento de la economía mexicana-, sin embargo, el mayor beneficiado volvió a ser Carlos Slim, cuyas empresas mantienen la preponderancia en el sector.

El empresario quedó en el centro de todas las miradas cuando el mes pasado organizó una conferencia de prensa para marcar distancia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La conferencia, según dijeron en Carso, fue desastrosa, pero un ejecutivo del sector Telecom compartió a LPO una sospecha compartida en ese mercado: que Slim criticó algunos aspectos de la 4T como una estrategia preventiva en caso de que el regulador le retirara la condición de preponderante.

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En septiembre pasado el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) cumplió diez años de existencia, sin embargo, son pocos los resultados alcanzados hasta ahora, pues las empresas de Slim mantienen la preponderancia, como se espera refleje en su próxima revisión bienal, la cual está demorada: en el mercado estimaban que se entregara desde el pasado enero y a la fecha el regulador no ha dado ninguna información al respecto.

Los datos son evidentes: para el cierre de 2023 América Móvil seguía ostentado más del 50% de la participación del mercado -el objetivo es que bajara de ese porcentaje-. De acuerdo con un documento de The CIU, Telcel tenía el 41.3% de la participación de mercado móvil y Telmex el 13.7% del fijo, y 55 de cada 100 pesos fueron generados por América Móvil.

"No le están haciendo ni cosquillas las medidas regulatorias, estamos muy por debajo de los beneficios que estimábamos hace diez años por la regulación de la preponderancia. No han sido suficientes estas medidas", explicó el analista Radamés Camargo.

El problema, explica por su parte Gonzalo Rojon, es que, si bien la firma de Slim puede argumentar que ya se redujo su participación en algunos mercados, como el de telefonía fija, América Móvil no solo sigue concentrando su presencia en el sector, también mantiene diferencias "radicales" respecto al resto de sus competidores.

Rojon argumentó que son varios los factores que explican la falta de resultados para revertir la preponderancia de Slim en telecomunicaciones, como que sus ofertas no pueden ser replicadas por otros operadores, además no se han ejecutado cabalmente los instrumentos de regulación, también refirió que la eliminación de la tarifa cero fue un revés en este sentido.

Otra observación que hizo es que las empresas de Slim son las que menos inversión están realizando en infraestructura respecto a los ingresos que recibe. Y, por otro lado, también señala que las sanciones que ha impuesto el IFT no son significativas para el tamaño de este negocio, por lo cual no resultan en un incentivo poderoso para observar correcciones.

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A esto se suma el retraso del IFT para entregar su resolución bienal. "Es todo un proceso: se busca la opinión de competidores, se recaba, hay algunas empresas a fines a los preponderantes que salen a decir que todo está precioso, pero la realidad es que el resto está perdiendo, la queja sobre la compartición de infraestructura no cesa. Y todo esto se tiene que analizar rigurosamente, así como distintas variables", explica Rojon.

Sin embargo, advierte que en tanto el regulador demora esta nueva revisión y sus posibles consecuencias, Telcel sigue ganando terreno y no ve un escenario en que esta participación de mercado pueda revertirse en el corto plazo. "Tendremos que esperar otros diez años y en ese tiempo llegarán otros gobiernos y serán otras posibles oportunidades negocios", reflexionó.