Independentismo

Borràs le gana la interna a Turull y prepara a Junts para el desgaste a Aragonès

La jugada del sector que lidera Borràs ha sacrificado la vocación de poder y gobernabilidad por ideas maximalistas. La ruptura es un golpe para todo el independentismo.

 Es el fin del procés. Laura Borràs y el ala radicalizada de Junts han ganado la pulseada interna y el partido ya no será parte del Ejecutivo catalán, dando por terminado el pacto para la independencia. La presidenta de la formación ha disciplinado a los posconvergentes y lo escenificó con Jordi Turull al lado, cuando el viernes aseguró que "Junts gana y Pere Aragonès pierde". También dijo que la "legitimidad democrática" del presidente catalán "ha sido puesta en entredicho" tras la implosión del Govern.

Borràs estaba ofreciendo pistas poco después de que el 55,73 % de las bases de Junts votara a favor de salir del Ejecutivo. Ahora que el discurso maximalista de la extitular del Parlament prevalece dentro del partido, los posconvergentes no tienen más alternativa que oponerse a Aragonès, mostrarse como la mejor y única opción dentro del campo independentista y presionar para un adelanto electoral. Después de todo, Borràs no puede ignorar a los damnificados por la guerra contra ERC.

Borràs y Puigdemont presionan a los moderados de Junts para salir del Govern y juegan con una ruptura interna

La salida de Junts implica la renuncia de cargos públicos y, en consecuencia, la pérdida de recursos y de una plataforma para encarar la campaña para las municipales de mayo. Por eso, Borràs y los herederos de Carles Puigdemont tienen que prometer un regreso pronto y más fuertes. La jugada de ese sector del partido ha sacrificado la vocación de poder y gobernabilidad por una serie de reivindicaciones que son imposibles de concretar con la actual correlación de fuerzas.

El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès.

Con esta ruptura del Govern queda demostrado que el independentismo no pudo recuperarse del 1-O y que tampoco encontró una nueva estrategia para sus propósitos soberanistas. Fuentes del sector afín a Turull reconocen a LPO que el resultado de la consulta interna fue contundente y que no hay margen para seguir ahondando las diferencias en Junts. Además, aseguran que no habrá escisión ni están pensando en armar un partido. "Para eso ha servido la consulta", dice con resignación un miembro del partido del 42,39%. 

 Fuentes del sector afín a Turull reconocen a LPO que el resultado de la consulta interna fue contundente y que no hay margen para seguir ahondando las diferencias en Junts

El riesgo para Junts es que se produzca una deserción de los cuadros y técnicos menos intransigentes para quienes la permanencia en el Govern era el principal aliciente para formar parte de los posconvergentes. El secretario general no podrá ensayar una oposición moderada y dialoguista porque contradice la línea que salió victoriosa de la consulta. Borràs comenzará por boicotear los presupuestos -elaborados por Jaume Giró-, una forma directa de atacar la gestión de la Generalitat y hacer cuesta arriba el camino de ERC hasta 2024.

Aragonès presiona a Junts para que se defina sobre el Govern y pone al independentismo al borde de la implosión

Aragonès ultima la reorganización del Govern y define los nombres de los nuevos consellers en el mayor secretismo, mientras sus emisarios negocian con PSC y los comuns una hoja de ruta para lo que queda de legislatura. Pero como ironiza un funcionario del Palau ante este medio, el apoyo de ERC a Pedro Sánchez en el Congreso es la garantía para que el gobierno catalán no caiga y arrastre al resto de las fuerzas independentistas. Esa dependencia es lo que Borràs pondrá en evidencia en estos meses para mostrar la "impureza" de los republicanos frente a las aspiraciones soberanistas.

Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, es el nexo entre la Generalitat y el PSOE.

En el entorno del presidente de la Generalitat afirman que no habrá comicios adelantados y que el objetivo para por enfocarse en la gestión diaria, un camino para bajar los decibeles a la interna independentista y acercarse a un electorado que viene desaprobando la actuación de los protagonistas del procés. Sin embargo, ERC tampoco saldrá indemne del portazo de sus exsocios. 

En el entorno del presidente de la Generalitat afirman que no habrá comicios adelantados y que el objetivo para por enfocarse en la gestión diaria, un camino para bajar los decibeles a la interna independentista y acercarse a un electorado que viene desaprobando la actuación de los protagonistas del procés

Aunque consiga una mayoría en las próximas autonómicas, Junts ya ha dinamitado los puentes como para reditar una alianza en la próxima legislatura. El campo del independentismo está a la baja: los socialistas ganaron la elección y hoy son el primer partido de la oposición. Los comuns ha sido una alternativa más social y progresista ante la falta de avances en las cuestiones diarias de cualquier gobierno. El PP quiere liderar el regreso de las formaciones constitucionalistas. Todavía no ha llegado de la factura a los dirigentes y partidos del procés, pero será en estos dos años que podrán verificar el precio de esta deriva.