Trabajo

Exclusivo: El caso Bimbo enciende alarmas en el plan para jóvenes de AMLO

Se ofrecieron 2,000 puestos pero pasan las semanas y hay apenas 400 interesados. La preocupación de Alcalde. Otros casos.

 Fue el comentario de la semana en el corporativo de Bimbo. La panificadora ofreció 2000 cupos a Luisa María Alcalde para el programa Jóvenes Construyendo Futuro pero apenas 400 manifestaron interés en la oferta. La situación genera malestar en la empresa porque esta firma quería ser de las primeras en poder proclamar su liderazgo en este programa que paga 3600 pesos a los jóvenes en su primer incursión al mundo laboral. Fuentes de la Secretaría del Trabajo señalan que lo mismo está sucediendo en otras grandes marcas.

La familia Servitje es un clan empresarial históricamente opositor a Andrés Manuel López Obrador. Lorenzo Servitje, fundador de la compañía (fallecido en 2017) era uno de los más entusiastas en la línea discursiva "AMLO es un peligro para México". Como otros magnates, ahora en este caso su hijo Daniel, eligieron dejar atrás las rivalidades políticas y encontraron en este programa un posible nexo hacia el oficialismo.

El pasado 7 de diciembre Bimbo, junto con otras empresas del sector privado, firmó el convenio de colaboración con el Gobierno federal para participar en este programa de la Secretaria de Trabajo que tiene como objetivo capacitar a 2.3 millones de jóvenes de entre 18 y 29 años. Pero el plan no iría según lo esperado.

Hasta esta semana había aproximadamente 400 interesados en el programa. Se está detectando que los candidatos tienen complicaciones para trasladarse hacia los centros de trabajo. Por lo general pertenecen a poblaciones marginales y les cuesta cumplir con horarios por la lejanía y las deficiencias del transporte público.

En paralelo, quizás lo más desafiante, es que un porcentaje de los candidatos, según observaron en Bimbo, tienen déficit de conocimiento o capacidades muy reducidas con lo cual también es difícil darles una función.

Para Alcalde es un problema porque ha centralizado toda su gestión en el éxito de este programa que, desde ya, tiene un coralario final que por ahora se dice en voz baja: organizar una agrupación de los jóvenes que pasen por este programa para eventualmente sumarlos a Morena.