Voto 2018

¿Quién ganó y quién perdió el primer debate de candidatos al Gobierno de la Ciudad?

Seguridad y trayectorias, los temas que se abordaron en el posdebate. Mikel no sigue la estrategia de Meade.

Por fin vimos a las y los aspirantes a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Sin contar con la aparición de tres de los siete candidatos en Despierta de Loret, el Casco de Santo Tomás al interior de las instalaciones del Politécnico Nacional fue la sede del primer debate chilango en el que se enfrentaron Claudia Sheinbaum de Morena, Alejandra Barrales del Frente PAN-PRD, Mikel Arriola del PRI, Mariana Boy del Verde, Purificación Carpinteyro del Panal, Marco Rascón del Partido Humanista y la independiente Lorena Osornio.

Al final, la candidata más atacada fue la puntera, a quien cuestionaron por el caso del Colegio Rébsamen, el narcomenudeo en las demarcaciones de Morena y sus resultados al frente de la delegación Tlalpan. No obstante, Barrales Magdaleno tuvo que dar explicaciones sobre el aumento a su patrimonio, y los malos resultados en la administración de Miguel Ángel por la inseguridad, el descontrol de los desarrollos inmobiliarios y la falta de agua.

A su vez, por sus propuestas de campaña, Mikel Arriola fue comparado con Javier Duarte y Gustavo Díaz Ordaz; además, fue ignorado por las candidatas mejor posicionadas en los sondeos, porque -en opinión de Morena y el PRD- "no saldrá del tercer lugar".

¿Quién fue el ganador de la contienda? En opinión del maestro Luis Enrique Pereda, el gran ganador fue la ciudadanía, y los candidatos menos conocidos. "Siempre son los que ganan, por la exposición", sentenció el abogado de la ITAM. "Para la ciudadanía este performance representa mayor información en un ejercicio político necesario".

"Alejandra y Mikel se posicionaron, en términos de la ventaja electoral. En comparación con la elección federal, donde quien va adelante en las preferencias impone la agenda, en la competencia local hay tres agendas y tres candidatos, imponiendo sus temas. Eso demostró el debate", agregó el catedrático itamita.

En opinión contraria, el politólogo Héctor Andrade compartió a LPO que el encuentro evidenció el contraste de perfiles entre Sheinbaum frente a Barrales y Mikel. "La aspirante de Morena se vio serena, estudiada, aprovechando cinco segundos para responder sobre el caso Rébsamen. Los cinco segundos mejor aprovechados del debate: es indignante usar las tragedias para hacer campaña, dijo ella". No obstante, reconoció que fue innovador que Javier Solórzano -el moderador- replicara a las respuestas dadas en el mismo momento.  

"¿Quién fue el perdedor del debate? Aquellos candidatos de quienes se exhibió más las fisuras de la máscara electoral con la que se presentan en spots; obviamente una candidata fue el blanco de los demás (Sheinbaum), pero el resto de los punteros tuvieron que responder ampliamente sobre alguna limitación o escándalo. Creo que las trayectorias de cada uno, sus orígenes, desempeños, partidos, esas fueron las debilidades de los tres".

Propongo que las cámaras sean electas como gobernantes. Aparentemente todos los problemas se resuelven con su simple existencia.

Sobre otro episodio, Pereda Trejo resaltó la estrategia del priista en la Ciudad en comparación con la que ha desplegado José Antonio Meade en el país. "Mikel no parece obsesionado en cometer el error de pelear por el segundo lugar, como Meade a nivel nacional, sino que pelea por el primer puesto, contra Sheinbaum".

Respecto del elefante en el cuarto (la seguridad), el maestro por la UNAM enfatizó en la evasión en la que se sumergieron las propuestas y en la criminalización que esto implica. "El pobre es el problema, no sólo es el vendedor sino el consumidor, y sus delegaciones los delatan", reprochó Andrade López. "Propongo que las cámaras sean electas como gobernantes. Aparentemente todos los problemas se resuelven con su simple existencia", añadió Pereda.

Ambos analistas destacaron la ausencia de dos temas en todo el debate: la Constitución de la Ciudad de México recién aprobado y las Alcaldías, sobre todo en la relación que entablarán con las mismas en caso de ganar la titularidad del Antiguo Palacio del Ayuntamiento.