TLCAN

Empresarios de México y Estados Unidos se preparan ante posible salida del TLCAN

Aseguran que a pesar de las coyunturas políticas, el sector empresarial mantendrá una agenda de prioridades.

Ante el posible fin del acuerdo trilateral, la relación comercial entre México y Estados Unidos podría continuar bajo figuras fiscales específicas -como las que ya existen en el sector automotriz o manufacturero- acaso con esa mira, los representantes empresariales de ambos países se reunieron y afirmaron que continuarán con una agenda en común.

Es el momento más tenso de la negociación en Washington, los puntos más controversial serán llevados en la mesa y en el mercado incluso piensan que tanto el Gobierno como el sector empresarial nos están preparando para la salida del acuerdo. En este contexto se llevó a cabo el encuentro en la Ciudad de México la reunión del US Mexico CEO Dialogue.

Tras el encuentro, se acordaron cuatro principios para guiar el futuro de la relación Estados Unidos-México: no impactar el ambiente de negocios de forma negativa, mantener la certidumbre jurídica y el Estado de Derecho, operar bajo reglas de mercado e incrementar la competitividad regional y de cada país.

Ahí, Juan Pablo Castañón externó que ""los principios que deben guiar el futuro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte son: 1) no impactar el ambiente de negocios de forma negativa; 2) incrementar la competitividad a nivel nacional y regional; 3) fortalecer el estado de derecho y la certidumbre para las inversiones; y 4) consolidar la integración comercial con apego a las reglas de mercado".

Dijo celebrar que, independientemente de las coyunturas políticas, "la comunidad empresarial de Estados Unidos y México mantenemos una agenda de prioridades y coincidencias para incrementar nuestra competitividad", expresó.

Por su parte, desde el sector siderúrgico, Guillermo Vogel, afirmó que los sectores privados de ambos países coinciden plenamente en que si no actuamos como región, México y Estados Unidos se encontrarán en una posición mucho más débil para enfrentar la competencia de Asia y otras regiones del mundo. La integración es esencial para la inversión, el crecimiento y la generación de empleo, así como para la robusta agenda de asuntos bilaterales, entre ellos la migración y la seguridad".

Por parte de la US Chamber of Commerce, Thomas J. Donohue, apuntó que hoy más que nunca es importante que las comunidades empresariales de Estados Unidos y México trabajen de manera conjunta para continuar avanzando en la agenda bilateral hacia una relación más fuerte. "En conclusión, no podemos permitir que el debate sobre NAFTA ponga en riesgo la relación comercial de Estados Unidos con México; ni podemos dejar que opaque otras áreas de oportunidad".

 Entre los temas más polémicos que el gobierno de Trump podría presentar en esta ronda que va del 11 al 17 de octubre están: eliminación del libre tránsito de camiones de carga; una regla de origen EUA (versus sólo reglas de contenido regional); terminación automática del Tratado cada 5 años; eliminación del mecanismo de resolución de conflictos. 

Asimismo, delimitación del trato no discriminatorio para empresas de México y Canadá en las ventas del sector público estadounidense; restricción exportaciones mexicanas agrícolas en ciertas temporadas; facilidad para implementar medidas unilaterales antidumping. 

En opinión de BBVA Bancomer, la salida de este acuerdo tendría consecuencias muy negativas para Estados Unidos, ya que las reglas de la OMC hacen que pague más que México en cuanto a los aranceles.

Pero también señalan que en México los impactos podrían recaer en el Producto Interno bruto, y ya hablan de una caída de hasta 1.7% para el 2018.