Comercio Exterior

Los azucareros meten presión a Guajardo y le exigen aranceles recíprocos contra fructuosa de EU

El próximo 5 de junio vence el plazo para lograr un acuerdo entre ambos países. Hasta ahora, Economía mantiene mutis.

 En menos de dos semanas terminará el plazo para que los gobiernos de México y Estados Unidos definan si continuarán con su acuerdo de suspensión para la industria azucarera de nuestro país, que esperaba alguna señal del cabildeo que Ildefonso Guajardo haría en Washington. Pero el secretario de Economía mantiene mutis y los azucareros empiezan desde su trinchera la presión.

El pasado 15 de mayo, el secretario de Economía se reunió con sus homólogos en Estados Unidos para tratar, además del tema del TLCAN, el azucarero y la posibilidad de que se renueve este acuerdo y así, no se frente la exportación de México a aquél país. 

Pero a su regreso el tema quedó en un bajo perfil, dando sólo indicios de una muy complicada negociación, según explican fuentes cercanas a la industria a LPO.

Y es que la industria azucarera esperaba esa misma semana poder tener un posicionamiento más claro respecto a las medidas que habrían de tomar. Ya entre manos tenían la posibilidad de pedir una investigación antidumping contra la fructuosa que importa México del país vecino del norte.

LPO pudo corroborar que esta medida ya fue puesta en marcha. La semana pasada, la Cámara nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA) presentó una solicitud de investigación gubernamental en esta materia.

Ya en eventos anteriores, el presidente de esta cámara, Juan Cortina Gallardo, había señalado que existen elementos para realizar una pesquisa "sólida" contra la fructosa, que entra a México sin restricciones y sin pagar aranceles, a diferencia del azúcar mexicana, cuyos beneficios comerciales acabaron con los "acuerdos de suspensión" firmados a fines del 2014.

Se endurecen contra Guajardo

Pero la presión no para ahí: ahora la cámara también le exige a Guajardo que responda "inmediatamente con aranceles recíprocos contra la fructuosa estadounidense importada a México".

En un comunicado, Cortina señaló: "si la intransigencia y las excesivas demandas de la industria azucarera de EU llevan a que el azúcar de México enfrente impuestos en dicho país, será indispensable que las autoridades mexicanas hagan uso del derecho conferido ayer a nuestro país por la OMC, en el sentido de cobrar aranceles contra la fructosa estadounidense de inmediato."

Esto, luego de que el pasado lunes, la OMC autorizara a México a imponer represalias comerciales contra EU por un monto de 163 millones de dólares, "y esto equivale a la capacidad de frenar inmediatamente una tercera parte de la fructosa que se importa de EU a México", señaló Cortina.

Por ahora, desde la industria comentan que el diálogo es permanente entre la dependencia que comanda Guajardo, sus homólogos en Estados Unidos y las industrias de ambos países, sin embargo, por ahora el Gobierno ha mantenido silencio sobre el tema, evitándolo a toda costa incluso en los últimos eventos en que el funcionario ha asistido a conferencias.

Lo que se busca renegociar sobre dichos acuerdos de suspensiones son los cupos fijados, precios y calidades al azúcar mexicano que se exporta a Estados Unidos. Si no hay acuerdo, el edulcorante mexicano tendría que pagar altos aranceles que lo que sacarían de esos mercados, dijo la cámara.

Los industriales estadounidenses están pidiendo que México eleve sustancialmente la proporción de azúcar cruda frente a la refinada que les envía y adicionalmente que baje la polaridad -ligada a la calidad- con lo que la totalidad del azúcar tendría que ser refinada por industriales estadounidenses.

Por su parte, desde México la industria azucarera señala que de no llegar a un acuerdo se vería "una guerra comercial absurda", argumentando que con ello "afectaría empleos en el sector del maíz en Estados Unidos, así como las oportunidades de exportación mexicanas, solamente en beneficio de unas refinerías americanas, que ni siquiera compran producto agrícola de EU y pretenden importar todo, de países como Brasil".