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La falta del agua en Bahía Blanca es extrema y en la provincia admiten que la situación los "desbordó"

El gobierno busca sumar camiones cisterna pero advierten que no habrá agua para llenarlos. Crecen las protestas en los barrios.

La falta de agua potable en Bahía Blanca alcanzó en los últimos días momentos críticos por las altas temperaturas. La escasez afecta a la mayoría de los barrios de ese punto del sudoeste de la provincia. Incluso hubo problemas de abastecimiento en algunos centros de salud.

"La situación nos superó. Estamos buscando más camiones, más repartidores de bidones. Habíamos preparado la contingencia tomando como referencia lo ocurrido a fines de diciembre", aseguró el subsecretario de Recursos Hídricos, Guillermo Jelinski.

"Todos los paliativos sirvieron para contener la situación inicial, pero con días de 40 grados se nos saturó el sistema de provisión", admitió a La Brújula 24.

Jelinski admitió que el gobierno municipal los está asistiendo con dos camiones más que se suman a la flota fija que tiene Absa, la empresa estatal proveedora del servicio. Además, explicó que no solo está comprometida la distribución toda vez que hay redes que no reciben agua por falta de presión, sino que se está produciendo el máximo posible de la planta.

La situación nos superó. Estamos buscando más camiones, más repartidores de bidones. Habíamos preparado la contingencia tomando como referencia las temperaturas de diciembre, pero con 40 grados se nos saturó el sistema de provisión

"La crisis es extrema y no tiene solución en el corto plazo", admite Jelinski y explica que los pozos toman agua subterránea, se la desinfecta y se la inyecta en las cisternas para generar un volumen mayor al que produce la planta. "Necesitamos entre 5 o 6 más, es muchísimo, es un insumo difícil de conseguir. Llega un punto que por más que agreguemos vehículos, si no tenemos agua para llenarlos, no sirve", afirma.

Kicillof estudia construir un acueducto al río Negro para llevar agua a Bahía Blanca

La falta de agua es un tema recurrente en Bahía Blanca. Pese a las promesas los problemas de fondo persisten y las obras estructurales no se hacen. En las últimas horas, hubo manifestaciones en distintos barrios de esa ciudad bajo el lema: "Queremos agua; hagan obras".

La semana pasada, en una visita por el sudoeste de la provincia, Kicillof prometió que durante 2021 y 2022 comenzarán las obras de un nuevo acueducto hasta Punta Alta, se repararán los 13 kilómetros del acueducto que provee agua del Dique Paso de las Piedras y se realizará una planta potabilizadora nueva para la localidad de Médanos. "No obstante, esto es algo que no tendrá un efecto inmediato", dijo Kicillof.

Para los años 2023 y 2024 dijo que buscará recuperar la planta de reúso y se avanzará con el proyecto en el acueducto desde el Río Negro. "Para esto necesitábamos los recursos que el gobierno anterior había tirado a la marchanta. Los proyectos están y mi respuesta a Bahía es que no se puede resolver inmediatamente", dijo.

El Gobernador hace referencia al proyecto del acueducto del Río Colorado, un proyecto demorado en el sur de la provincia que contaba con crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

En marzo de 2019, María Eugenia Vidal, tomó la decisión de dar de baja la obra y buscó desdoblar el financiamiento de 150 millones para evitar el déficit en las cuentas de la provincia.

De este modo, se decidió cancelar la obra y reconfigurar el crédito. La ex gobernadora aseguraba que los problemas de infraestructura más importantes estaban en el Conurbano. Así, se avanzó en un nuevo acuerdo con el Banco de Desarrollo y se destinaron 50 millones de dólares a Bahía Blanca, en obras de cambios de cañerías y mejoras en el dique Paso de las Piedras.