Presupuesto 2019

Cambiemos retomó la sesión tras los incidentes y confía en aprobar el presupuesto de madrugada

El oficialismo empezó con nervios por el quórum y los incidentes, pero está seguro de ganar la votación antes del amanecer.

Ni el más pesimista de Cambiemos creía esta noche en el Congreso que el presupuesto corría riesgo de no aprobarse entre las 4 y las 5 de la madrugada, después de 12 horas de debates, incidentes y traspirar más de la cuenta para tener quórum.

La esperanza es la misma de ayer: un piso de 21 votos de Argentina Federal, el bloque de los gobernadores, y aportes varios como los monobloques mendocinos José Luis Ramón (PI),  Omar Fenix (PJ) y la nequina Alma Sapag que garantizan al menos 136, 7 más que la mayoría justa.

Claro que no se pueden confiar, porque también esperaban a la veintena de peronistas para iniciar la sesión y nunca llegaron varios diputados de AF, incluso los que habían firmado el dictamen, como el entrerriano Juan Bahilo, la chaqueña Elda Pértile y el cordobés Martín Llaryora.

Emilio Monzó y Mario Negri, presidente de la Cámara y jefe del interbloque Cambiemos, cree que los gobernadores no podrán ir más lejos: si el presupuesto no se aprueba, las obras y avales sumadas anoche a las planillas anexas podrán ser revisadas cuando se vuelva a votar.

"Fueron los mejores generando déficit fiscal", le dijo Laspina al kirchnerismo. "Son el peor Gobierno de la historia", respondió Kicillof. "No le voy a dar un cheque en blanco a Marcos Peña", justificó su voto a favor Pablo Kosiner. 

Aun así, al riojano Danilo Flores no le importó el aporte de 4 mil millones a su provincia, incorporado en el artículo 123, y nunca apareció. Los únicos disciplinados fueron los misioneros y sanjuaninos, con un tendal de obras y avales en los anexos.

La santiagueña Norma Abdala de Matarazo, otra que firmó el dictamen, nunca apareció en el recinto y sus cuatro coterráneos recién lo hicieron con la sesión en marcha, entre ellos Claudia Ledesma, esposa del gobernador Gerardo Zamora.

Luciano Laspina esperó las dos horas de homenaje para hablar con miembro informante del presupuesto, pero no le fue fácil: los kirchneristas interrumpieron sus primeros 15 minutos, dedicados repudiaron los 12 años de Néstor y Cristina.

"En los últimos 50 años hubo una crisis fiscal cada 5 años. En eso debo reconocer que no fueron los únicos, pero sí los mejores", les dedicó a los kirchneristas, suficiente para incentivar murmullos.

"¡Cómo les cuesta escuchar!", se indignó, pero siguió atacando. "En los 12 años de kircnerismo el gasto pasó del 26% del PBI al 46%, y al final del camino no reportó un solo indicador de mejora en los datos de pobreza, infraestructura, salud, educación y mucho menos seguridad y lucha contra el narcotráfico".

"Austeridad no es sinónimo de ajuste. Sabemos que el camino es duro, que lo que están atravesando es difícil, pero también sabemos que el verdadero cambio va a ser si la sociedad, por primera vez en la historia, no castiga al Gobierno que le tocó pagar los platos rotos de la fiesta populista", finalizó el santafesino.

Axel Kicillof tardó en empezar a hablar, porque sus compañeros Mayra Mendoza y Horacio Pietragalla repartían banderas de Estados Unidos entre sus colegas de Cambiemos y Luana Volnovich, también de La Cámpora, expuso en el centro del hemiciclo una gigantografía de Christiane Lagarde, jefa del FMI.

La macrista Cornelia Schmidt Liermann quiso tomar la figura y Volnovich la retuvo para posar a las cámaras con los dedos en señal "V" peronista. Pasado el episodio, la imagen de la francesa quedó sobre las bancas y la radical jujeña Gabriela Burgos se animó a retirarla, a riesgo de fotos virales.

"Son el peor gobierno. Macri y Vidal duplicaron la deuda y generaron recesión. Este Presupuesto es de ultra ajuste. Son la antipolítica; están retirando el Estado de donde se necesita", protestó el economista.

Su ensañamiento con la gobernadora bonaerense, que no escribió el presupuesto, tal vez haya que explicarlo en las instrucciones que segundos antes del discurso le dio al oído Máximo Kirchner.

"El ajuste, 487 mil millones de pesos; los gastos en deuda 596 mil millones. Quiero que quede claro, cada peso que no hay en salud; cada peso que no hay en educación, cada peso que no hay en cloaca, cada peso del despido de un empleado público, se va a la canaleta de la deuda externa", continuó.

Contó que el presupuesto recién se giró oficialmente a las 22.47, o sea, lo escribieron durante este martes aún después de tener dictamen.

Tras los incidentes, el peronismo federal, dividido como pocas veces, empezó sus descargos. "Es un presupuesto que no nos deja nada conformes, pero peor sería que el gobierno tenga que gobernar con la prórroga del Presupuesto de este año, que quedó totalmente desactualizado", le dijo a la prensa Pablo Kosiner, jefe de AF.

"El gobierno de Macri fracasó, como también fracasará este Presupuesto", insistió Diego Bossio, decidido a votar en contra. "Vinieron a decir que iban a resolver el tema inflacionario y vamos a tener la inflación más alta desde 1921. Iban a resolver la pobreza y cada vez estamos más lejos de la pobreza cero. Y sobre unir a los argentinos, miren lo que nos pasa en lo cotidiano en este Congreso".

"El período presidencial va a terminar con un saldo muy negativo, con caídas en el Producto Bruto per cápita, con la inflación sin resolver y con problemas en términos de inversión", se lamentó Marco Lavagna, del Frente Renovador de Sergio Massa, a quien Laspina le había preguntado en pleno recinto cómo iba a votar.

El hijo del ex ministro reiteró que hablar de déficit cero, con tres puntos de déficit financiero es una falacia. Y le recordó que en los 90 había superávit fiscal pero un día no se pudo pagar más la deuda externa.

Martín Lousteau, que presentó varias carillas de "observaciones" al presupuesto, confirmó que ayudará con su voto y el de sus dos aliados. "Presupuesto siempre hay: o es el aprobado o es el ejecutado del año anterior. Cuando se ejecuta el del año anterior, hay dos problemas: o los recursos excedentes, porque hay inflación, no se utilizan y hay un ajuste más brutal. O el gobierno tiene un enorme margen discrecional para hacer lo que quiera". "No votar un Presupuesto no es mejor, es peor. A pesar de que sea un Presupuesto grotesco, lo vamos a acompañar", cerró el economista.

El último orador individual es Horacio Goicoechea, de Chaco, a las 3:18. Recién después llegarán los cierres de jefes de bloque y se votará el presupuesto y los otros proyectos en tratamiento: el aumento a los bienes personales, el ajuste por inflación de las empresas, la adenda al pacto fiscal y el monotributo social a productores cañeros y tabacaleros.

Mario Negri confirmó que en bienes personales habrá un cambio para que el campo tenga impacto neutro y consiste en aplicar una deducción de Ganancias.

Su correligionario Luis Pastori anunció algunos retoques en el proyecto de ajute por inflación, pero la idea de Cambiemos es votar en general y particular a la vez, para evitar sorpresas de madrugada. Ya las tuvieron temprano.