Justicia

Garavano plancha la reforma del Ministerio Público por presión de Carrió

La chaqueña se opone al proyecto de Pinedo y Pichetto. Ya sin Gils Carbó, Macri prefiere no pelearla.

La reforma del Ministerio Público quedaría congelada en el Senado por un buen tiempo, porque Elisa Carrió no está de acuerdo y Germán Garavano prefiere no enfrentarla por este asunto.

Como explicó LPO, la chaqueña empezó el año molesta con el ministro de Justicia por su intervención a favor de los imputados en la causa por encubrimiento a la AMIA y en la Casa Rosada no están interesados en molestarla aún más. 

El proyecto de ley del Ministerio Público fue presentado en noviembre por el senador del PRO Federico Pinedo y sus pares peronistas Miguel Pichetto y Rodolfo Urtubey, pero prefirieron no tratarlo ante las protestas de algunos colegas cercanos a Cristina Kirchner.

La ley del Ministerio Público fue presentada por Pichetto y Pinedo. Le daba un plazo al procurador y permitía echarlo sin juicio político. Carrió no está de acuerdo y en el Gobierno no se quieren pelear con ella por este tema. 

No era muy diferente a la reforma del Ministerio Público caída en Diputados en 2016 por presión de Carrió, cuando contaba con respaldo de Sergio Massa y hubo que suspender la sesión.

Contemplaba un mandato de 5 años para el procurador y que pueda ser removido por decreto presidencial. Pinedo y Pichetto habían aceptado que la destitución sea por juicio político en el Congreso, pero con mayoría simple en Diputados y no dos tercios, como al resto de los jueces. Otro de los puntos polémicos era la posibilidad de remover a los empleados nombrados por Alejandra Gils Carbó. 

Carrió es una defensora de la autonomía del Ministerio Público contemplada en la Constitución de 1994. Fue convencional y suele recordar los argumentos de Jorge De la Rúa, hermano del ex presidente, defensor de la no intervención del Poder Ejecutivo en la Justicia. El procurador era la materialización de ese objetivo.

El martes, Garavano recibió a legisladores de Cambiemos y también al senador Urtubey para exponer los detalles del nuevo Código Procesal Penal y puso en primera fila a Eduardo Casal, procurador interino tras la renuncia de Gils Carbó.

Y cuando habló de las leyes que quiere este año mencionó al pasar la reforma del Ministerio Público, ya lejos de las prioridades, aun cuando en diciembre formó parte del cronograma de sesiones extraordinarias.

"Gils Carbó ya renunció, que era lo que más queríamos, y no tiene sentido una pelea interna por esta reforma", confesó a LPO uno de los legisladores de Cambiemos que más frecuenta a Garavano.

Junto al ministro, Casal se atrevió a pedir más recursos para que los fiscales puedan implementar con eficacia el sistema acusatorio y su firmeza hizo que varios legisladores creyeran que tal vez Macri demore la propuesta de su reemplazante.

En la justicia creen que el elegido es Raúl Pleé, titular de la Fiscalía General ante la Cámara Federal de Casación Penal, pero en Cambiemos ponen las fichas en otras figuras.

Claro que si un nuevo procurador asume con la ley vigente podrá permanecer en su cargo hasta que dure su buena conducta, mientras que Casal, como interino, difícilmente pueda enfrenar al presidente.