Congreso

Macri quiere que su procurador administre la información que entregue Odebrecht

El proyecto le da a Saravia Frías y a la Sigen el control de una confesión de los brasileños. Y excluye a Gils Carbó.

Mauricio Macri encontró la forma de al menos intentar controlar la información sobre las coimas pagadas por la constructora brasileña Odebrecht en el país, con la expectativa de escuchar en plena campaña electoral el nombre de ex funcionarios de Cristina Kirchner implicados.

Como explicó LPO, el proyecto de ley que obtuvo dictamen en Diputados incorporó una cláusula para que las empresas con causas abiertas puedan confesar ilícitos por una vía administrativa, a cambio de una reducción de la pena.

Pero esa declaración no será ante los fiscales que investiguen las causas y están bajo el mando de Alejandra Gils Carbó, sino ante la Procuración del Tesoro y la Sindicatura general de la Nación. Así lo establece el artículo 37 del dictamen, que pronto se tratará en el recinto.

Macri quiere que dos funcionarios de su confianza como el titular de la Sigen, Ignacio Rial y el procurador del Tesoro, Bernardo saravia Frías, sean quienes manejen la información que entregue Odebrecht.

Ambos organismos están a cargo a funcionarios cercanos al presidente, incapaces de incumplir una orden de Macri.

La Sigen tiene al frente a Ignacio Rial, que fue síndico en la Ciudad durante los 8 años de Macri como jefe de Gobierno.

La Procuración del Tesoro está a cargo desde enero de Bernardo Saravia Frías, un histórico abogado del Grupo Macri que reemplazó en enero al radical Juan Carlos Balbín.

Ajeno a cualquier estrategia de la Casa Rosada, en el debate en comisión de este miércoles, cuando no hubo quórum, Ricardo Alfonsín pidió sumar a la Auditoría General de la Nación, histórico reducto radical y ahora maneja el PJ. Nadie le respondió.

Si el proyecto es ley, Rial y Saravia Frías tendrán la misión de escuchar las confesiones de ilícitos de empresas en causas anteriores, pero no en las futuras.

Para esos casos aplicará la figura del colaborador eficaz, prevista en el proyecto original para que los ejecutivos confiesen ante el fiscal del caso para reducir la pena.

Alejada del trámite del Congreso, Gils Carbó ya avanzó en un intercambio de información con la justicia brasileña sobre las coimas que Odebrecht confesó haber pagado en el país.

Se reunirá con su par Rodrigo Janot, pero se preocupó en aclarar que nada pasará por sus manos. "Yo nunca recibí ni voy a recibir una caja con datos. Los documentos llegarán a los jueces y fiscales directamente o a través de la Cancillería", le dijo al diario La Nación

Los legisladores kirchneristas, en diálogo con la Procuradora, aseguran que Susana Malcorra ya colaboró con el Gobierno demorando exhortos. 

Macri no confía en que Gils Carbó esté lejos de las carpetas y por eso no quiere fiscales a cargo de investigar el La Jato, como ya lo están haciendo Federico Delgado y Sergio Rodríguez (a cargo de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas), quienes tomaron declaración por teleconferencia al cambista Leonardo Meirelles. Lo escucharon ratificar haberle girado 850 millones de dólares a cuentas suizas del actual jefe de la AFI Gustavo Arribas.

En su última visita a Diputados, Marcos Peña descalificó ese testimonio y sobre todo la tarea de los fiscales. "Nos preocupa el antecedente judicial de que los fiscales vayan a tomar declaración fuera del Código Procesal Penal, del marco jurídico argentino y sin juramento, al margen de que nosotros estamos absolutamente tranquilos porque las coimas se las pagaron al gobierno de Kirchner", gritó. Saravia Frías y Rial deben comprobarlo.