OMC

Molestos, en China advirtieron a Frigerio que por ahora no habrá financiamiento para nuevas obras

El giro coincide con la decisión de Macri de no reconocer a China como economía de mercado.

El ministro de Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio volvió deChina casi con las manos vacías y sin los financiamientos que había ido a buscarpara los proyectos energéticos clave que tiene en carpeta la administraciónmacrista.

Si bien la Casa Rosada salió a instalar que la misión de Frigerio fue“preparatoria” de la visita oficial a China que hará el presidente MauricioMacri dentro de seis meses, lo cierto es que el intento del ministro por cerrarnuevos créditos a largo plazo para obras de infraestructura energética noobtuvo el resultado esperado.

En un sutil juego diplomático, Beijing evitó hablar del tema de fondo:La decisión de la administración macrista -anticipada por LPO- de no cumplir el compromiso formuladoa China por Néstor Kirchner en 2004 de reconocer a China como economía demercado ante la OMC, un paso vital para el país comunista, para poder desactivarlas barreras por dumping que distintos países –incluso la Argentina- le imponena sus productos.

En lugar de hablar de ese tema, tanto las autoridades del Gobierno, comodel Eximbank de China le reiteraron a Frigerio lo mismo que le habían planteadoa los negociadores de Alfonso Prat Gay a fines de noviembre: Antes de negociarnuevos financiamientos, las autoridades argentinas tienen que resolver queharán con el crédito comercial que tienen preacordado desde 2015 para laconstrucción de la central térmica Manuel Belgrano II (CTMBII) y el compromisofirmado para la modernización del ferrocarril San Martín.

Las grandes obras energéticas cerradas por Cristina durante su segundo mandato con China y Rusia están paralizadas. La administración de Macri todavía no logra encarrilar la relación con esas potencias.

La CTMBII es una central de ciclo combinado proyectada en la zona deCampana que prevé aportar al sistema eléctrico una potencia de 810 MW. La ejecuciónde la obra y la provisión de los equipos fue adjudicada el año pasado por laadministración kirchnerista de Enarsa a un consorcio liderado por el grupochino CNTIC. Tiene un préstamo aprobado del Eximbank de China por 1.122 millonesde dólares para financiar el 85% de la obra.

Pese haber comprado el terreno para la usina en 5 millones de dólares ypagado un anticipo financiero de 103 millones de pesos, la actual conducción deEnarsa que pilotea Hugo Balboa tiene congelado el proyecto a la espera de unaseñal concreta del ministro de Energía, Juan José Aranguren.

En el caso de la línea San Martín, lo que está en danza es un estudio deprefactibilidad para electrificar los servicios metropolitanos de pasajeros yrenovar las vías de cargas del corredor que comunica el Gran Buenos Aires conla región de Cuyo. La empresa oriental involucrada en el proyecto es CRCC(China Railway Construction Corporation).

La postura de los funcionarios chinos fue un calco del mensaje que le habíantransmitido al Gobierno local hace un mes en Buenos Aires el jefe del Eximbanken América Latina, Yang Jing y el embajador en Argentina, Yang Wanming.

Tambolar, la única que interesó

De los cinco proyectos energéticos relevantes que había llevado Frigerioen la valija, sólo uno consiguió pasar la prueba y quedar en la gatera de losemprendimientos que China se compromete a financiar con créditospreferenciales.

Se trata de la central hidroeléctrica sanjuanina de El Tambolar, que yafue adjudicada al consorcio de Power China, Techint y Panedile.

En cambio, quedaron en lista de espera y condicionadas a los próximospasos que efectué la administración macrista las siguientes obras:

- La represa hidroeléctrica neuquina de Chihuido, a la cual se le cayóel financiamiento que tenía comprometido de Rusia, como anticipó este medio.

- La ampliación del parque eólico Arauco de La Rioja.

- La usina hidroeléctrica mendocina de Portezuelo del Viento.

- La represa hidroeléctrica de Potrero del Clavillo entre Tucumán yCatamarca.

Para colmo de males, Frigerio se vio sorprendido por una inoportunamedida que dio a conocer el Ministerio de Producción de Francisco Cabrera justoen el momento en que mantenía una serie de reuniones con los funcionaros ybanqueros chinos.

Se trata de la resolución que sacó la semana pasada la Secretaría deComercio por la cual abrió una investigación por presunto dumping en laimportación de los tubos de acero que China proveerá para la obra de losgasoductos troncales de Córdoba.

La decisión de llevar adelante la investigación sobre los tubos “made inChina” estuvo precedida de un fuerte lobby de Siderca y SIAT del grupo Techinty de la siderúrgica local Tubhier.

Las tres fábricas locales ejercieron una fuerte presión para frenar elingreso de unas 46.000 toneladas de tubos de acero—que equivalen a casi el 45%de la producción anual doméstica—que el gobierno de Córdoba le adjudicó a losconsorcios integrados por empresas chinas que van ampliar la red provincial degasoductos.

La investigación antidumping demandaría entre 10 y 12 meses y durante elproceso de recolección de pruebas y alegatos de las partes, el Gobierno puede,de manera preventiva, aplicar derechos de importación transitorios e inclusoretroactivos si los proveedores intentan adelantar el ingreso de los tubos deacero más baratos de China.