Lanzado a su campaña por la reelección y después de manipular a discreción el organismo, el Presidente promete una polémica reforma. |
A seis meses de asumir el Gobierno, el Presidente Javier Milei anunció medidas para el "saneamiento del Banco Central" (BCRA), lo que ejecutó transfiriendo los pasivos de la autoridad monetaria a la administración nacional. El Central recibió, a cambio, letras intransferibles del Tesoro.
Ya en 2025, el Tesoro se endeudó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Ministro Luis "Toto" Caputo argumentó sin vueltas: "con los dólares del FMI vamos a recomprar esa deuda del Tesoro, en poder del Banco Central". Y agregaba: "en vez de haber ‘papelitos de colores' respaldando esos pesos, hay dólares".
AsÃ, el denominado "saneamiento del Banco Central" nunca implicó eliminar deuda del Estado argentino, sino trasladarla de un organismo a otro.
Mientras promete blindar al Banco Central, Milei volvió a usarlo para financiar al Tesoro
Lo que antes era una obligación del Banco Central pasó a convertirse en una obligación del Tesoro Nacional, que se endeudó con un organismo internacional frente al que debe rendir por plazos e intereses.
Ahora, lanzado a su campaña por la reelección y después de manipular a discreción el Central, el Presidente promete una polémica reforma del organismo.
En ese marco, a través de una columna que escribió para ClarÃn, propone un tratamiento especial para los integrantes de la máxima conducción del organismo, con el declarado propósito de "blindar al Presidente del BCRA y al Directorio de los atropellos de la polÃtica".
Con ese objetivo, Milei postula que "la remoción requerirá de dos tercios, no sólo de la Cámara de Senadores sino también de la Cámara de Diputados".
Eso significa que para hacer cesar en su función a un integrante del directorio del BCRA, se requerirá un consenso parlamentario idéntico, o hasta más difÃcil de lograr en la práctica, que el exigido por la Constitución Nacional para destituir al Presidente de la Nación (Art. 53 CN).
Lo extraño es que Milei nada dice sobre una eventual modificación en los requisitos para designar a las máximas autoridades del BCRA. Por el contrario, insinúa que no habrÃa modificaciones al respecto porque afirma que "se mantiene el mecanismo de nombramiento".
El punto no es menor. Su relevancia institucional se agigante porque ninguno de los diez miembros del directorio libertario del BCRA cuenta hoy con acuerdo del Senado, requisito legal previsto en las reglas vigentes para la designación.
El artÃculo séptimo de la Carta Orgánica de la entidad establece que "el presidente, el vicepresidente y los directores serán designados por el Poder Ejecutivo Nacional con acuerdo del Senado de la Nación".
Milei optó por designarlos y mantenerlos "en comisión" (a sola firma del Poder Ejecutivo) sin el aval del Senado, una alternativa legal excepcional que está prevista en el mismo artÃculo séptimo de la Carta Orgánica.
Proponen un "blindaje" frente a los "atropellos de la polÃtica", pero tienen a toda la conducción del Banco Central a tiro de decreto.
De concretarse la reforma oficialista, la asimetrÃa entre el proceso de designación y el de remoción serÃa tan abismal que consolidarÃa la discrecionalidad presidencial: el Poder Ejecutivo pondrÃa a las autoridades del BCRA a su antojo y por Decreto, mientras que el Congreso deberÃa reunir inalcanzables mayorÃas para removerlas. Un total despropósito.
Si La Libertad Avanza quiere hacer algo bien, antes de tratar una reforma amplia de la Carta Orgánica del BCRA deberÃa poner en tratamiento prioritario del Senado el aval a los actuales miembros del Directorio del Banco Central que vienen ejerciendo sus funciones "en Comisión": el Presidente de la entidad, Santiago Bausili; el Vicepresidente, Vladimir Werning; y los directores Juan Curutchet, MartÃn Vauthier, Silvina Rivarola, Nicolás Ferro, Sebastián Sánchez Sarmiento, Pedro Inchauspe, Marcelo Griffi y Baltasar Romero Krause.
Al mismo tiempo, deberÃa votarse una modificación del artÃculo séptimo de la Carta Orgánica, eliminando la autorización al Poder Ejecutivo Nacional para "realizar nombramientos en comisión".
Si no lo hacen es porque Milei quiere seguir siendo el patrón del Banco Central, y Toto Caputo el gran capataz.
Por favor no corte ni pegue en la web nuestras notas, tiene la posibilidad de redistribuirlas usando nuestras herramientas.