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Morales Solá calificó a la presidenta de "dependiente psicológica”

El eximio columnista de La Nación afirmó que “dicen algunos que la traba una enorme dependencia psicológica y política de su esposo”. “El "doble comando" inicial se ha ido diluyendo para dar luz al comando unipersonal de Néstor Kirchner. Ese es el problema de ahora”, firma el periodista.

29.10.2008 20:42:00

Por Joaquín Morales Solá

No hay peor cosa para un presidente que no ser presidente. En los sistemas presidencialistas, las sociedades esperan también del jefe del Estado un liderazgo político y una referencia moral. Extrañamente para muchos, que consideraban a Cristina Kirchner una política hecha y derecha, aunque pudiera gustar o no, la Presidenta ha delegado el poder absoluto del país y de la administración en su esposo, un ex presidente sin ninguna responsabilidad formal. Gobernadores, legisladores y dirigentes justicialistas se refieren, sin embargo, sólo a Néstor Kirchner cuando hablan de resolver el poder. El periodismo está siguiendo, razonablemente, esa senda de realismo político.

¿Qué sucedió para que la otrora fogosa legisladora nacional, capaz de enfrentarse al menemismo en el apogeo del menemismo, haya declinado ahora su opción de poder y la oportunidad que le dio la historia? Dicen algunos que la traba una enorme dependencia psicológica y política de su esposo, que fue, al fin y al cabo, su jefe político durante 30 años.

Otros señalan que le tocó en suerte lidiar con dos monumentales conflictos económicos (el problema con el campo y la estatización de los fondos de pensión) y que ella no es una persona muy letrada en cuestiones de la economía. Más aún: Cristina está convencida de que tiene en casa a un sabelotodo económico. En realidad, Néstor Kirchner practica la omnisciencia, porque está seguro de que ningún asunto humano o político es ajeno a su conocimiento.

Es notable, si éste es el caso, que la Presidenta no haya percibido que ambos conflictos fueron creados por su propio esposo y que nunca hubieran existido sin su intervención. Quizá Cristina Kirchner debe poner la cara en nombre del peor Kirchner, aislado en Olivos, dicen, rodeado sólo de incondicionales, incapaz de convocar al diálogo y al consenso aun dentro del propio gobierno que supuestamente comanda su esposa.

Kirchner es Kirchner y nunca fue muy distinto. Pero hubo un tiempo en el que estuvo rodeado de ministros con más personalidad y carácter. Basta recordar su primer gabinete: eran ministros desde Alberto Fernández hasta Roberto Lavagna, pasando por Rafael Bielsa y José Pampuro. Había al mismo tiempo, en aquel momento, gobernadores con opinión propia y peso en sus distritos, como Felipe Solá, Jorge Obeid, José Manuel de la Sota o Juan Carlos Romero. Kirchner estaba en la Casa de Gobierno y estaba, también, obligado a hablar con ellos casi a diario. Cierta sensatez se colaba en el despacho de los presidentes al final del día.

No puede resultar casual que la designación más llamativa que hizo Cristina Kirchner cuando asumió, la de Martín Lousteau como ministro de Economía, haya durado menos de cuatro meses. El principal pecado de Lousteau fue no haber sido nunca un interlocutor permanente del ex presidente confinado en Olivos. ¿Es posible que Alberto Fernández, el amigo entrañable del matrimonio presidencial durante más de cinco años, se haya ido del Gobierno sólo por una fugaz pataleta? Aunque él no lo ha dicho nunca en estos términos, debe colegirse que su renuncia se debió a una posición contraria a lo que se dio en llamar el "doble comando".

* * *

El "doble comando" inicial se ha ido diluyendo para dar luz al comando unipersonal de Néstor Kirchner. Ese es el problema de ahora. Nunca fue bueno para la República que una esposa sucediera a su esposo en el timón del Poder Ejecutivo, pero menos bueno es que quien gobierna una democracia no tenga funciones constitucionales ni responsabilidades administrativas. Mucho menos bueno es que ni siquiera sienta la obligación de informar al gabinete de su esposa (o, lo que ya es mucho pedir, le consulte la opinión) sobre decisiones tan trascendentales como el destino de las jubilaciones de millones de argentinos.

En verdad, lo que demostraron estos casi 10 meses del protocolar gobierno de Cristina Kirchner es el fracaso de la idea de que era bueno el traspaso del poder entre marido y esposa. Cristina parece muy limitada en su margen de acción para cambiar política y figuras del gabinete, porque el creador de las dos cosas la espera todas la noches para cenar en familia. Y sólo un cambio profundo de gabinete, de modos y de direcciones podría darle a la Presidenta, a estas alturas de la crisis, una nueva oportunidad política.

La jefa del Estado ha hecho también todo lo posible para que la sociedad no pudiera distinguir entre un gobierno y otro. Está padeciendo ese error en las encuestas. La estrategia de oxigenar el kirchnerismo, cambiando a un Kirchner por otro Kirchner, se ha derrumbado ante los ojos precisos e infalibles de la gente común.

Sólo un aislamiento muy grande puede ocultarle al Gobierno que las decisiones económicas de Néstor Kirchner metieron a la Argentina de bruces en una crisis de la que estaba felizmente ausente. El país iba a sufrir las consecuencias de la crisis internacional, a pesar del inaugural regodeo oficial de que América latina estaba aislada, pero nunca con la dimensión y profundidad que provocará la arbitraria decisión de estatizar lo que pertenece por definición a la propiedad privada. El precio del dólar y la volatilidad del sistema financiero están dando cuenta del tamaño de ese desatino.

Hay preguntas sin respuestas todavía: ¿por qué a Néstor Kirchner no le importa desgastar a su esposa hasta extremos en los que sólo aparece en los actos rituales del poder, pero no en el poder? ¿Por qué Cristina Kirchner, la antigua figura llena de carácter y de ideas, acepta ahora ese eclipse y se resigna a que la política pase por otro lado que no es el suyo? ¿Por qué la política, en última instancia, está permitiendo esa distorsión del sistema político y de los mecanismos democráticos?

La española Almudena Grandes es mujer y escritora; su militancia política está a la izquierda del partido socialista español. En mayo pasado, estuvo en Buenos Aires en la Feria del Libro. Se sorprendió cuando aquí todos le decían lo mismo: "Es él, Néstor, quien manda, quien recibe a los ministros, el que habla y el que gobierna". Republicana de cabo a rabo, Grandes escribió entonces un artículo en el diario madrileño El País en el que les pedía sus coterráneos que no criticaran a una "dinastía democrática" cuando están gobernados por "una democracia tutelada por una dinastía monárquica".

Al final, Almudena Grandes retomó su militancia en cuestiones de género y asestó una conclusión fulminante para Cristina: "Si una mujer llega a la presidencia para que gobierne su marido, mejor que no llegue nunca", escribió. ¿Será ése el legado definitivo que la actual presidenta dejará tras su oportunidad de poder?

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COMENTARIOS DE LOS LECTORES (8)

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mirta
30-10-2008 | 11:53

que gran mentira!!!

la mayoria de los jubilados opta por el sistema estatal!!!

en estados unidos y europa estan salvando los bancos

aca estan salvando a los jubilados en dos años quebreban las compañias y anda a cantarle a gardel!!

por que no buscan lo que dijeron los dos ultimos premios de economia cuando bush quiso instaurar el tema en usa...

dieron el ejemplo de argentina como gran fracaso del sistema...

pero claro los craneos argentinos solo traducen lo que les conviene...

y morales sola... que se dedique a la pintura... como periodista deja mucho que desear!!!

me hace acordar al chanta de grondona que cobraba por informes a medida del mejor postor


aly
30-10-2008 | 11:39

NICO : sos un pelotudo .

Este pais esta asi por los PERONISTAS

dwe DERECHA, de IZQUIERADA; MONTONEROS; TRIPLE A, LOPEZ REGA, ISABEL, CAFIERO, MENEM, DUHALDE, los KK, CRIS BOTOX y todos los sindicalista hijos de put... que le roban al trabajador todos los dias ....

Este ARGENTINA es una CAGADA porque esta llena de PERONISTAS
Y ESE ES EL CASTIGO QUE TENEMOS LOS QUE QUEREMOS TRABAJAR Y VIVIR EN PAZ, TRABAJANDO Y CREANDO RIQUEZA

O SEA: QUE A BUSCAR PASAPORTES ITALIANOS; ESPAÑOLES O POLACOS.... PERO ARGENTINOS ? ???

JA JA ... ESTE PAIS ESTA PERDIDO !!!


Patricio
30-10-2008 | 10:40

Y....!?? Que hacemos???. Hasta cuando nos vamos a dejar afanar por esta yunta de atorrantes y sus cómplices??? Por mucho menos salimos con las cacertolas y se fue De laRua. Si no reaccionamos .....YA!! estos destruyen lo poco que aún nos queda y se rajan sin pagar ni devolver!!!!


Marcela
30-10-2008 | 09:45

Me sorprende sobremanera la ignoracia de algunas personas, que dicen que estatizar los fondos de las afjp es lo mejor para nosotros, denostan la era infàme, la del Dr. Menen. Ahora yo les pregunto: què voto su salvador de los desprotegidos nestor , Dònde estaba, jamàs se le escuchò crìtica es màs la votò , vamos no sean hipòcritasr.El año pasado se eligiò y la gran mayorìa de las personas optaron por las AFJP. Què pasa papà estado nos tiene que decir lo que debemos hacer?. Esto se va pareciendo bastante al comunismo.La gente està estupidizada, con Tinelli, quièn puede perder 2 segundos de su tiempo en semejante porquerìa, no se piensa, todo que lo resuelva otro. Pues yo no estoy dispuesta es nuestra plata y nos. decidimos que hacer con ella. No me protejan. no me roben.Consejo lean el proyecto.Si les gusta el estado, quèdense, cuàl es el problema? nosotros los que no estamos de acuerdo.NO, daremos pelea en todos lo àmbitos que correspondan.


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