02.01.2011
(25)guardarlectura zen
“El progresismo tiene una visión muy maricona de lo que es la seguridad pública”
El ex interventor de la Policía Aeroportuaria habló con LPO y calificó las medidas de Nilda Garré como una "normalización edulcorada de la Policía Federal". En las antípodas de la mano dura, Saín cuestionó a la flamante ministra de Seguridad porque no avanzó con "una intervención civil sobre la cúpula" de la fuerza. Además, criticó al progresismo: "terminan haciendo lo mismo que la derecha, les dan el mando a los comisarios y ruegan a dios que no suceda nada que afecte sus carreras políticas". 
Fue parte de la renovación peronista en la década del ochenta junto a Juan Pablo Cafiero, quien luego lo convocaría para ser viceministro de seguridad de la Provincia de Buenos Aires. Corría el año 2002 cuando asumió y Luís Genoud dejaba el cargo en medio de la crisis desatada por el asesinato de Kosteki y Santillán.

Doctor en ciencia sociales, investiga desde hace años con herramientas de la sociología y la ciencia política a la institución policial y su vínculo con la política en Argentina. Uno de sus últimos trabajos fue “El Leviatán Azul” que ahonda en los pactos entre las fuerzas policiales y el poder político.

Aunque actualmente está vinculado al espacio de Martín Sabbatella, aliado al gobierno nacional, Saín no se calla sus críticas contra el kirchnerismo. “Al principio yo era el mimado de ellos, el tipo que estaban formando para ser ministro de seguridad, pero después en el gobierno te dejan sólo y bancatela. Y así fue, soporté embates y quilombos”.

Después de casi cinco años como interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, su renuncia a fines de 2009 causó cierto recelo entre los kirchneristas de paladar negro. “Cuando renuncié, muchos en el gobierno lo vieron como una displicencia terrible. Yo terminé ese ciclo en la gestión pública y volví a la universidad, a la vida académica: así de simple. Pero parece que eso es algo que a los obsecuentes les cuesta mucho entender”.

-¿Cree que la creación del ministerio de seguridad es una medida ad hoc o parte de una estrategia premeditada?

-La creación del ministerio es resultado de la emergencia, de una lectura de los acontecimientos de Villa Soldati que pusieron en evidencia la inviabilidad del esquema que venía marcando a fuego durante siete años al kirchnerismo. Ese esquema fue otorgarle la gestión de la seguridad publica a las cúpulas policiales. Eso es algo que padecí yo también en la Policía de Seguridad Aeroportuaria. Al delegarnos el manejo de la seguridad, pudimos contar con autonomía y discrecionalidad para armar un esquema y un modelo nuevo en las antípodas de la Policía Federal.

Esta vez el gobierno ha leído que el problema era muy serio. El hecho puntual que lo desencadenó fue saber que la policía estaba fraguando las pericias realizadas tras los dos primeras muertes en el Parque Indoamericano. Le estaban haciendo creer al gobierno que se trató de armas tumberas disparadas sectores enfrentados entre los ocupantes. El juez comenzó a esclarecer en la causa que los disparos venían de la Federal y que la línea de mando en la comisaría de la zona estaba cortada. Ese fue el detonante.

-¿Los tiempos de la gestión de Nilda Garré estarán marcados por las elecciones presidenciales del año próximo?


-Habrá que ver qué se propone, lo que hemos visto hasta ahora es que no emprendió el camino adecuado, que hubiera sido la intervención civil sobre la cúpula de la Policía Federal. Eso hubiera garantizado que el poder político se apropie de cuatro cosas fundamentales para conducir y domesticar una estructura policial: la estructura de pases y ascensos, el sistema operacional de inteligencia y desarrollo logístico, la ejecución presupuestaria para controlar los cheques y presupuestos de la institución y el sistema de control interno que hoy es ficcional porque lo maneja la propia cúpula, entonces se investiga sólo lo que la cúpula quiere. Esa última razón explica por qué la Policía Federal sólo tuvo 33 sumarios en todo el año pasado por infracciones graves.

Para comparar: el sistema de control de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, que es el único que es externo, tuvo 50 sumarios por faltas graves en dos meses de vida. Eso ya muestra que el control del sistema real de auditorias es el un elemento clave para controlar la institución.

-¿Pero remover a toda la cúpula no fue encaminar la institución hacia una “normalización”?

Tal vez, pero no se optó por el camino de la intervención, se fue a un camino de “normalización edulcorada”: se fueron un decena de comisarios y asume un hombre de la estructura de la conducción anterior. El ex director general de orden público, Enrique Capdevila, bajo cuya conducción estuvieron antes todas las unidades de infantería y caballería. Esas fuerzas protagonizaron desalojos violentísimos, con denuncias de violaciones a los derechos humanos, torturas y de incluso el uso de picanas en algunos casos. Hay que ver los informes de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad para dar cuenta de esos hechos. No están poniendo a ningún outsider sino a un persona del núcleo duro, cuyo principal antecedente es su vínculo directo con el secretario legal y técnico (Carlos Zanini).

-¿Piensa que se actuó así por miedo a romper con el autogobierno de policía?

-Yo creo que si. Es el temor a que haya una suerte de desestabilización por parte de la Federal en el marco de la campaña electoral 2011. Si bien todo indicaría que Cristina va a ser reelecta y desde Nuevo Encuentro apoyamos esa opción, ese temor es el temor histórico. De todos modos, creo que el núcleo duro del kirchnerismo comulga con ese modelo delegativo: es lo que han hecho en Santa Cruz durante la década que gobernaron. Se trata de una concepción. Es también el ideario que talla a la derecha argentina pero lamentablemente es el modelo del kirchnerismo también. No es sólo que tienen miedo a una contestación mafiosa de la corporación.

-Néstor Kirchner había intentado introducir cambios en un primer momento.

-Si, el primer año de gestión de Kirchner hubo todo un ensayo bajo el ministerio de Gustavo Béliz de apropiarse de los circuitos de conducción pero que rápidamente fue abandonado cuando la Federal mostró los dientes con una seguidilla de asaltos en Palermo, que convencieron al Kirchner de llegar a un acuerdo tácito para que haya una suerte de pax y de no injerencia del gobierno nacional en los asuntos de la propia corporación. A cambio, Kirchner logró que la Federal desarrolle apropiadamente su política de no reprimir las propuestas sociales.

Progresismo y Seguridad

-¿Cuál diría que es la política, si es que tiene alguna, del progresismo en materia de seguridad?


-El progresismo no es una etiqueta universal. Hay sectores progresistas en materia de derechos humanos que en materia de seguridad publica tienen una visión conservadora. Del centro a la derecha todos están pidiendo responder con palos. Y habrá una actitud de esos sectores para fogonear eso, tratar de esmerilar la legitimidad de Cristina a través de esos conflictos. Pero también hay una serie de desinteligencias del oficialismo que alimentan eso.

-¿Fueron los propios errores del gobierno los que dieron el margen para que resurja el discurso de la mano dura?

-Seguro. El desconocimiento de la situación social en el Parque Indoamericano, de la problemática de tierra y vivienda, o la no resolución del asesinato de Mariano Ferreyra. Ahí están los vacíos que deja el gobierno que terminan siendo llenados por la derecha macrista o duhaldista, o por la estupidez del Partido Obrero.

-¿El progresismo no quiere, no sabe o no puede tener políticas eficaces en materia de seguridad?

-El progresismo tiene una visión totalmente maricona de la seguridad, una visión sociologizante que indica que la seguridad se va a alcanzar cuando se reforme la sociedad y mientras tanto no saben qué hacer. Deben aprender que, en democracia, si la gestión de la fuerza publica no se hace con una firme voluntad política, dentro de los parámetros democráticos y legales, lo harán las propias fuerzas corporativas que las administran de modo autoritario. El resultado es que el progresismo termina asumiendo un modelo retrogrado y conservador pero con culpa. En algunos casos prefieren no gobernar para no tratar estos temas: a todos les encanta llegar al gobierno hasta que se encuentran con que deben enfrentar estos temas y terminan haciendo lo mismo que la derecha: otorgándole el gobierno a los comisarios y rogándole a dios que ese comisario lo haga con moderación y no haga nada que afecte a sus carreras políticas. Ya lo vimos con Fabiana Ríos en Tierra del Fuego.

-Parte de la opinión pública y de los medios de comunicación critican cuando se reprime pero también cuando no se reprime. ¿Qué hacer ante ellos?


-Cuando un funcionario publico sabe lo que hace y tiene una concepción clara y responsable de lo que esta haciendo, la opinión pública es de palo, le importa un bledo. Y muy particularmente aquella que plantea salidas represivas sobre conflictos que magnifican lo mas reaccionario de la clase media, que ocultan las ilegalidades de la clase media: compran de bienes y servios en el mercado de la prostitución, las drogas y autopartes por ejemplo. Son los vacíos discursivos los que permiten la legitimidad y la resonancia del discurso de la derecha mas retrograda y represiva.

Las políticas de Garré

-¿Cómo analiza las primeras medidas de la ministra Nilda Garré hasta el momento?

-Veo que hay un autismo político muy fuerte, un encerramiento en el núcleo político más próximo. Ausencia de vínculos con actores que son aliados naturales de una agenda progresista como los miembros del Acuerdo para la Seguridad Democrática, una actitud que es suicida. Hay que hablar con la gente que sabe.

-¿A quiénes de refiere?

-Miré, acá hay dos equipos preparados que tienen experiencia de gestión en materia policial: el equipo de León Arslanian y mi equipo. No consultar, no tomar un café para repasar algunos temas me parece más que suicida, una actitud sencillamente estúpida.

-¿Y por qué cree que no lo llaman ni lo consultan?

-Es llamativo. Garré puede tener alguna inquina personal con Marcelo Saín, - que de hecho la tiene-, puede tener desconfianza con Arslanian o el temor de que el CELS le marque la cancha, pero es muy difícil jugar solo, tenés que consensuar con aliados. En especial cuando institucionalmente es aún tan endeble: hoy en día la asignación presupuestaria va vía jefatura de gabinete, una debilidad institucional enorme. Un pliego licitatorio de una adquisición grande y compleja no demora menos de ocho meses, eso Garre lo sabe. En un contexto así, las cúpulas más conservadoras de la Federal se deben están riendo.

-¿Cómo evalúa el despliegue de la gendarmería en algunas zonas del conurbano?

-Si lo que va a hacer gendarmería es una suerte de maniobras disuasivas en barrios peligrosos, entonces eso no va a poner en tela de juicio el dominio de la bonaerense ni su poder territorial, ni las cajas. Parece ser más de lo mismo. Además de no ser una función que deba cumplir la gendarmería. El envío de gendarmes es un despliegue mayúsculo: están movilizando a casi un tercio de la fuerza. Ese no es el rol de la gendarmería; eso es reconocer que la estructura bonaerense esta colapsada y que el gobernador es un inútil. Lo que esta diciendo implícitamente la Presidenta es: “como Daniel Scioli y su gente no da pie con bola, yo tengo que mandar gendarmes porque frente a la campaña electoral que viene me van a terminar esmerilando con el tema de la seguridad pública”. Entonces lo que está haciendo el gobierno nacional es subsidiar los errores y vacíos de Scioli en su principal bastión electoral. 
Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
25
yo la aprecio a Garré y a este hombre. Acepto que Garré intente otro rumbo. Es ella la que conoce el paño, los limites y la que corre los riesgos y la que nos arriesga. Encuentro que lo que dice Naim es muy razonable y me gusta pero no se si ve toda la pelicula.

Confio en el tino de Garré.
LO QUE ME PARECE MAL ES LA INTOLERANCIA Y AGRESIVIDAD DE MAS DE 1 KIRCHNERISTA EN ESTE FORO.

24
Caradura.......Equipo.? siendo Interventor de la PSa, hizo desastres, mucho mal......puso a amiguitos "expertos".....Se hara Justicia.....! no critiques a Garre, la mina por lo menos pone huevos....vos ya tuviste la oportunidad.....y demostraste incapacidad....(hasta contrataste como personal Civil de la Psa a Uruguayas....!)
23
La posición de Saín me suena a tango, a uno que se podría llamar despechada
22
Dijo que se considera un “aliado” del gobierno y confía en que la gestión de garré será exitosa
Marcelo Saín apuesta al diálogo por la seguridad.
El creador de la Policía Aeroportuaria cuestionó a la Federal y pidió el control civil de esa fuerza. Elogió el modelo de desalojo del Albariño.
Tenemos la esperanza de que Nilda Garré lleve la misma estrategia en el Ministerio de Seguridad que durante su gestión en el Ministerio de Defensa, que fue muy elogiosa”, señaló Marcelo Saín, especialista en seguridad y creador de la reconocida Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Molesto por la forma en que unas declaraciones suyas sobre el modo en que el progresismo entiende la seguridad, Marcelo Saín aclaró que se considera un “aliado” del gobierno nacional y de la flamante ministra de Seguridad, y que sigue apostando a que “llamen a un diálogo con el Acuerdo para una Seguridad Democrática, compuesto por los más amplios sectores políticos, sociales y expertos en seguridad, para tener un cuadro de situación de lo que sucede en la Policía Federal”. Marcelo Saín señaló que “hasta el momento Garré no emprendió el camino adecuado, que hubiera sido la intervención civil sobre la cúpula de la Policía Federal”. Allí también cuestionó las políticas de seguridad que plantean los sectores progresistas, que indica que la seguridad se va a alcanzar cuando se reforme la sociedad y mientras tanto no saben qué hacer. Si la gestión de la fuerza pública no se hace con una firme voluntad política, lo harán las propias fuerzas corporativas que las administran de modo autoritario. El resultado es que el progresismo termina asumiendo un modelo retrógrado y conservador, pero con culpa”. En diálogo con Tiempo Argentino, Marcelo Saín explicó que entiende por “progresismo amariconado al socialismo en el gobierno de la provincia de Santa Fe con Hermes Binner. Es ‘Lilita’ Carrió, es Pino Solanas, quien no se anima a gobernar”. En contraposición a esas posturas, destacó el paso de León Arslanián por el gobierno de la provincia de Buenos Aires como “la mejor gestión en seguridad pública del país”. Miembro del partido Nuevo Encuentro, que conduce el diputado Martín Sabbatella, y del Acuerdo para una Seguridad Democrática, el ex funcionario consideró positivas las últimas medidas tomadas por Garré. Destacó la forma no violenta en que se resolvió el conflicto en el Club Albariño, en el barrio de Villa Lugano, que se mantuvo tomado por más de dos semanas y se desalojó de manera pacífica con la intervención del Ministerio de Seguridad y del juez federal Daniel Rafecas. “Ese es el modelo a seguir en cuanto a seguridad pública”, consideró. Si bien coincidió con la decisión de Garré de que la Policía Federal vaya desarmada a las protestas para evitar asesinatos como los ocurridos en el desalojo del Parque Indoamericano, advirtió que la garantía de que esa medida dé resultado depende de “quién decida que una movilización es o no una protesta social, porque no es lo mismo que lo decida la ministra de Seguridad, que si lo hace un comisario o el jefe del operativo”. Luego de las repercusiones que tuvo la entrevista, el autor de El Leviatán Azul. Policía y política en la Argentina aclaró que las críticas no son hacia Garré o al gobierno nacional, de quienes se siente un “aliado”, sino a ciertas políticas puntuales que se han tomado en materia de seguridad, como el nombramiento al frente de la Policía Federal de Enrique Capdevila. Para Marcelo Saín, el nuevo titular de la fuerza “es el responsable del endurecimiento de la Federal en los últimos dos años”. Recordó que el ex director general de orden público de la Policía Federal tuvo a cargo la conducción de la Infantería y Caballería durante esa gestión. Según Marcelo Saín, ambas fuerzas tienen serias denuncias por violaciones a los Derechos Humanos en diferentes operativos. Por último, volvió a bregar por la conducción civil de las fuerzas de seguridad pública y agregó: “La Policía Federal es corrupta y esto hace que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner deba mandar gendarmes a la provincia de Buenos Aires.” Reiteró que el hecho que desencadenó los cambios fue saber que la policía estaba fraguando las pericias vinculadas a la represión en el Parque Indoamericano. Este muchacho si sabe de Seguridad Ciudadana. El que tendría que aprender es el hijo de puta de Mauricio Macri, que envió a la policía Metropolitana a reprimir y asesinar a tres ciudadanos latinoamericano. Apoyado con sus discursos, por uno de los asesinos más grande de la Historia Argentina Eduardo Duhalde, artífice de la TRIPLE A (AAA).
21
Che PUZZLE,, este "experto" (experto en charlatenerías) tiene tanta experiencia en El Frente,, como yo sé de Física Cuántica,, pura cháchara,,, donde mete mano él y su "equipo" (ahora poner y acomodar parientes y amigos se llama tener equipo) es para hacer desastres,,, averigúa bien antes de defender lo indefendible
20
Publicado el Mayo 20, 2010
Carlos Stornelli denunció a Marcelo Saín
El ex ministro de Seguridad de la Provincia denunció a Marcelo Saín, otrora funcionario de esa cartera durante la gestión de León Arslanian, quien habló en de pagos a ministros de Seguridad por parte de la Policía en un reportaje y no impulsó la pertinente investigación.
La denuncia está basada en las declaraciones de Saín en una entrevista, en las que habló de pagos a ministros de Seguridad por parte de la Policía Bonaerense.
Según dijo Saín, otrora subsecretario de Seguridad en la etapa de Arslanian, cuando él estaba en el cargo (2002 y 2003), un jefe policial le ofreció una valija con un millón de pesos de la recaudación ilegal, que el ex funcionario dijo que rechazó.
Vos dice Saín, llegas al ministerio de Seguridad y, a la corta o a la larga, viene alguien de la conducción policial y te dice, acá hay algo que históricamente se les dio a los ministros. ¿Dónde lo dejamos?’”.
Antes de que se oficialice su salida del Ministerio de Seguridad, Carlos Stornelli radicó la denuncia contra Saín por mal desempeño de funciones, ya que no denunció ante la Justicia las presuntas coimas que mencionó en el reportaje.
Saín fue convocado por León Arslanian en su primer arribo al Ministerio de Seguridad bonaerense. Más tarde volvió a la misma área, en el equipo de Juan Pablo Cafiero. Y en 2005, nombrado por el presidente Néstor Kirchner, se hizo cargo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Actualmente, se desempeña como profesor e investigador en la Universidad Nacional de Quilmes. Otro corrupto más que recibía dinero mal habido (coimas) de la policía. Este caradura no tiene ética moral ni profesional, para criticar lo que está haciendo el gobierno en seguridad. Mandate a silencio COIMEROOOOOOOOOOO.


19
Excelente reportaje. Felicitaciones al periodista y al editor.
18
Con respecto al despliegue de Gendarmería en el conurbano Bonaerense, claro esta que no es la función que a ellos les corresponda, PERO, no somos un país que se encuentre en guerra, y ademas, la utilización común de de la misma, asta donde mi conocimiento llega, es en las fronteras (que es un trabajo tan banal, porque en ese ámbito la mafia interna es TAN grande... ya que, como diría Nietzsche, no hay que ver solo la mano que mata, sino quien la dirige) aunque de igual modo, es indudable que las Fuerzas armadas, son muchísimo menos corrompibles que la policía, quizás les sirva de un buen ejemplo. Entonces volviendo, quizás, si demuestra debilidad, pero suma seguridad, y eso es lo importante en estos momentos, bajo mi humilde opinión: Malo seria si en respuesta a los problemas de inseguridad creciente se queden con los brazos cruzados. Aparte, grandes potencias mundiales utilizan a las fuerzas armadas internamente... no es que se este haciendo una locura.
17
Che pirucho, no se a quién te referís, te aviso que Saín tiene MUCHA experiencia como funcionario. Experiencia concreta y real en el frente.

Informate mejor antes de mover tus deditos sobre el teclado.
16
Es lamentable como personas que jamas hicieron tareas de seguridad en su formacion intelectual hablen a destajo de politicas de seguridad a aplicar en las calles.Desconocen la problematica basandose en ideas y politicas de paises del primer mundo donde la idioscincracia es totalmente diferente a latinoamerica y donde precisamente la ley se aplica con mayor dureza acompañada por una justicia acorde que sanciona,aplica penas, no da libertades. Recuerdo aquello de "los medicos se hacen en el hospital no en las aulas"