20.05.2009
(5)guardarlectura zen
El demonio y el fraude
Por Dante Augusto Palma
La oposición recurre al discurso del fraude, estrategia peligrosa y que no tiene incidencia relevante, para deslegitimar la contienda electoral. A esto se le suman encuestadores como Giaccobe que, además de darle 6 puntos más que Kirchner a De Narváez, dice que la clave es la fiscalización. Paradójicamente el fin del kirchnerismo estará cuando se deje de demonizarlo.
Ahora que nos decepciona un "Influenza A" que mata menos que la gripe común y mientras esperamos que algún crimen en la zona norte favorezca los exabruptos de los vecinos inseguros, sólo nos quedan las encuestas, especialmente las de la provincia de Buenos Aires, pues la única noticia relevante en el plano galáctico es si el demonio Kirchner gana o no.

Ya sabemos que los medios opositores dirán, el lunes 29 de junio, que el ex presidente perdió pues más del 50 porciento no lo votó, pero también sabemos que las lecturas de los resultados son mucho más complejas.

Independientemente de ello y restringiéndonos a la “fría” estadística, el propio Clarín se hizo eco el domingo 17/5 de unas ocho encuestas en las que Kirchner lidera con una diferencia de entre 4 y 8 puntos aproximadamente.

Esta coincidencia resulta importante pues todas las consultoras, las que trabajan para el gobierno y las que no, coinciden en asegurar la ventaja del ex presidente. Incluso el propio de Narváez reconoció que están “unos puntos atrás”. Así, a contramano de los que presurosamente hablan del fin inminente de la era K y de aquellos ungidos celestiales que se autoproclaman representantes de lo que la gente cree en la calle, parece que Kirchner puede ser la primera minoría holgadamente y si bien difícilmente pueda mantenerse en 2011, probablemente esté en condiciones de preparar una retirada fuertemente condicionante del gobierno que vendrá.

Por lo pronto digamos que, todavía falta mucho para el 28 de junio y que el resultado está abierto. Habrá chicanas, operaciones y todos tendrán su as en la manga. Ese es el juego de la política de estos tiempos y no habrá mucha sorpresa.

El fraude

Pero entre todos estos “juegos naturales” parte de la oposición recurre a una estrategia peligrosa que busca deslegitimar la contienda electoral siempre y cuando el resultado sea adverso a sus intereses. La operatoria comenzó en 2007 y se apoya en la idea del fraude.

De todas las acusaciones, ésta es sin duda, la más importante porque pone en juego la legitimidad de un gobierno y el riesgo de un vacío institucional que en la Argentina suele ser rellenado de formas muy poco felices.

En esta línea Carrió afirma incluso hoy día que en el 2007 hubo fraude y el propio Prat Gay indicó hace la semana pasada que la Coalición Cívica hubiera llegado a los 30 puntos de no mediar el robo de votos promovido por el aparato del PJ. Incluso siguiendo la línea de “el buen ciudadano rabinobergmaniano” que se compromete creando grupos desde Facebook, han empezado a pulular páginas web que instan a los vecinos a que sean fiscales, fin loable por cierto si no fuera porque el llamado se realiza bajo la advertencia de que es inminente un “nuevo fraude”.

En el caso de los encuestadores, Giacobbe ha declarado en programas radiales y de TV por cable que posee una encuesta que muestra que De Narváez obtiene 37 puntos, 6 más que el propio Kirchner y que la clave de la elección pasa por la fiscalización. Por si esto fuera poco, augura una noche del 28 de junio “difícil”, sea porque Kirchner ganó con fraude, sea porque Kirchner perdió. Giacobbe construye así su profecía autocumplida y su enunciado infalsable.

El resultado de la elección poco importa: o se ajusta a su encuesta o está falseado. Lejos parecen estar en el tiempo las elecciones en la que los encuestadores adjudicaban su error al “voto vergüenza” que hacía que los electores ocultaran su preferencia real al encuestador.

En ese caso, la culpa no recaía sobre el encuestador, pero tampoco sobre el partido
elegido. Más bien descansaba en la poca estatura moral del encuestado. Ahora la encuesta no se equivoca y el encuestado es un agente que no miente. De aquí que la culpa recaiga sólo en el elegido siempre y cuando sea el oficialismo.

Las encuestas ya no sólo manipulan favoreciendo al interesado en cuestión, promoviendo “el voto a ganador” si el contratante aparece como favorito o propiciando el voto útil si el interesado está peleando con otra fuerza el segundo lugar. Ahora también puede viciar la legitimidad del resultado instalando la idea de que la encuesta es menos manipulable que el cuarto oscuro.

El demonio

Uno no puede obviar que existe el robo de boleta o prácticas execrables vinculadas al clientelismo por las cuales se obliga a personas a que voten por determinado candidato.

Tampoco puede dejarse de soslayo que estas prácticas suelen estar facilitadas cuando se realizan desde el aparato del Estado, lo cual se agrava en la medida en que este aparato se encuentre cooptado por caciques del “Buenos aires profundo”.

Sin embargo, por suerte, sabemos que estas manipulaciones pueden decidir, a duras penas, el resultado de la intendencia de una pequeña localidad pero no tienen una incidencia relevante en la sumatoria del país y menos en una elección legislativa donde la representación, a diferencia de los cargos ejecutivos, es proporcional.

Claro que sería deseable que ni un voto fuera “robado” o tergiversado pero afirmar que el centro de la próxima elección está en la fiscalización es producto de la malicia o de una soberbia ceguera. Es esto último lo que obtura a una oposición que está envuelta en su propia autorreferencialidad y que ha comprado el discurso por el cual nadie puede tener una buena razón para votar al oficialismo.

En este sentido, demonizar a Kirchner se vuelve contra la posibilidad de comprender que todavía existe un porcentaje importante de gente que quizás acuerda con las principales líneas de este gobierno. Así, paradójicamente, el fin del kirchnerismo estará cuando la oposición deje de demonizarlo y tome en cuenta las razones que llevaron a buena parte de la ciudadanía a hacerlo ganador de elecciones desde el año 2003 hasta la fecha.
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Jajaja...q manga de pajarones los q escriben acá..! No entienden nada de política..! Algún día aprenderan...ja!
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Se ve que el autor de la nota es novicio ene stas lides. ¿No leyó las decaraciones de un barón del conurbano? "Siempre tenemos u 6 o 7% de reserva de votos por las dudas" ¿Cree que es una fanfarronada? En el esto del país el fraude - que lo hay - no es incidente. Pero en Buenos Aires puede serlo fácilmente y es ahí donde Kircher y su banda piensan disimular la derrota. En cuanto a demonizar a Kirchner no hace falta, se demoniza solo. La clase media no sólo debe fiscalizar, debe predicar entre los pobres cautivos que es necesario sacar a esta plaga del poder antes de que explote todo.
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Los políticos territoriales, saben en carne propia lo que es no poder contar los votos y evitar que el "aparato" les vuelque las urnas. Todo esta listo para el fraude patriótico: los plazos cortos, ni el padrón con mesa y lugar donde votar. Padrones gigantescos que necesitan 12 horas para que las colas no sean como la última vez. Falta de autoridades de mesa, pudieron, pueden echar mano a los docentes y personal de las escuelas que deberían aceptar el "domingo extra" total la escuela está cerrada el lunes y califican por su formación para ordenar, controlar y fiscalizar el 28, pero no el desorden es el arte de lo imposible del fraude electoral.
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SEÑOR DANTE. NADIE DEMONIZA A LOS DOS DELINCUENTES, ELLOS DEMUESTRAN TODO SIN NECESIDAD DE QUE NADIE RECURRA AL OPROVIO PARA DESCALIFICARLOS, SON LOS LADRONES MAS GRANDES QUE TUVO EL PAIS, NO SE COMO SE ANIMA UD A DECIR QUE SE LOS DEMONIZA CUANDO EL PUEBLO SUFRE LAS CONSECUENCIAS DE LOS CONTINUOS Y ABERANTES ACTOS DE DESGOBIERNO,PUEDE UD QUE APARENTEMENTE LOS DEFIENDE, DESMENTIR EL ENRIQUECIMIENTO ILICITO DE ESTOS DOS PAJAROS?UD CREE QUE EL PUEBLO COME VIDRIO, SE ACABO LA EPOCA EN QUE NOS MENTIAN Y NOS ROBABAN Y NOS CALLABAMOS,LOS APORTES DE TODOS NUESTROS AÑOS DE TRABAJO FUERON A PARAR NO SE SABE DONDE.LOS JUECES SE LIMPIAN SUS PARTES CON LA CONSTITUCION, HACEN LO QUE QUIEREN Y GENTE COMO UD DICE QUE LOS DEMONIZAN? POR FAVOR DESPIERTE Y UNASE AL PUEBLO QUE ESTE NUNCA SE EQUIVOCA.
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Todos conocemos a alguien que quiso votar a Carrió y no había boletas y le respetaron el procedimiento del código electoral para esos casos, a otros que no recibieron el telegrama y en su lugar como pte. de mesa había un puntero, todos vimos las colas hasta las 8 de la noche de gente votando y en la tele a las 6 en punto los carteles "ganó Cristina", y personalmente sé de una mesa en una villa donde sólo había boletas K... eso qué es???
De buena fuente sé que el fraude fue de más del 10 por ciento, casi un 20 incluso se habla, con lo cual hubiésemos ido a ballotage.
Si estos tipos en todo mienten, todo lo manejan como patotas mafiosas, qué podemos esperar?
Menem armó un descalabro con el aval de gobernadores incluidos los Kirchner, luego tuvieron actitud destituyente contra un De la Rua que no sabía cómo arreglar el desastre menemista.
Después tuvieron suerte con la soja y el precio internacional, y asumieron con el trabajo sucio hecho (default y devaluación). Así cualquiera!