ECONOMÍA
Brasil y petróleo abren dos nuevos frentes a la economía local
La suba del petróleo y la interrupción de la baja de tasas de interés de Brasil impactarán negativamente.

Justo cuando el Presidente Macri dio por superada la "turbulencia cambiaria", el escenario internacional vuelve a poner en apuros a la maltrecha economía argentina. Esta vez, el golpe viene de la mano de la suba del barril de petróleo -que repercutirá en todos los precios de la energía- y por una decisión del Banco Central de Brasil de mantener una mayor tasa de interés a la prevista, lo que podría afectar el crecimiento de nuestro principal socio comercial.

Tal como anticipó este medio, la fuerte variación del dólar tendrá un impacto directo en un sector energético que está completamente dolarizado y agravará el rebote inflacionario. La devaluación empujará los tres componentes que determinan el precio del gas según el propio Aranguren -índice de precios mayoristas (IPIM), costo promedio de producción y tipo de cambio-; encarecerá los subsidios y elevará la necesidad presupuestaria tanto de Cammesa como Enarsa que mantienen contratos en dólares con las transportistas, distribuidoras y generadoras de energía.

Pero al mismo tiempo, la cotización del petróleo Brent superó por primera vez desde fin del 2014 la barrera de los 80 dólares, lo que provocará un doble efecto en los combustibles, presionando a una inflación reprimida por el congelamiento dispuesto por Aranguren hasta junio.

"Es inexorable que los precios internacionales van a terminar impactando, Argentina sigue siendo un gran importador. Probablemente se prorrogue un poco, pero tarde o temprano van a tener que convalidar precios porque si no habrá un desincentivo para la producción y la inversión", anticipó el director de la consultora DNI Marcelo Elizondo.

De esta manera, mientras mayo y junio serán meses complicados en términos de variación de precios por la reciente actualización del tipo de cambio, a partir de julio se empezarán a ver los aumentos pendientes que acordaron las petroleras con el Ministerio de Energía que ahora estarán potenciados por el nuevo valor del crudo internacional. Si bien Elizondo confesó no tener estudios de medición de la inflación, supone que esta rondará en torno al 25%, aunque "algunos profesionales dicen que podría irse por encima, ya que además de estos impactos, la volatilidad alienta comportamientos cortoplacistas y oportunistas que son típicos en nuestra cultura", expresó.

Las perspectivas respecto a la evolución futura de precios no son nada favorables. Mientras Goldman Sachs prevé un valor de 82,5 dólares para los próximos meses, según un reporte de Bank of América publicado por la agencia Bloomberg sostiene que los precios del barril de crudo llegarán a los 100 dólares para el 2019. 

Luego de dos años de tener una tendencia a la baja del petróleo a nivel mundial, Aranguren visualizaba un escenario donde parecía favorable converger el valor de la energía a precio internacional. Así fue que desreguló este mercado a partir del decreto 962 y permitió a las petroleras establecer los precios y decidir si compran el petróleo en el país o si importan.

Así, el precio de importación del Gas Natural Licuado (GNL) pasó de 16 a 5 dólares, el gas proveniente de Bolivia bajó de 10 a 4 dólares y el gasoil de 22 a 9. Este "viento de cola energético" que mantuvo un promedio del barril en torno a los 40 a 45 dólares, permitió que la reducción de los subsidios pueda ser mucho más acelerada. Pero en un contexto como el actual de suba de precios y depreciación del tipo de cambio real, esta estrategia va encontrando límites, ya que para continuar reduciendo los subsidios se necesitaría de un aumento de tarifas mucho mayor al desarrollado hasta este momento, ya de por sí sumamente elevado.

"El aumento de tarifas probablemente requiera un retoque más que no estaba previsto, van a tener que terminar recogiendo los nuevos precios internacionales", reconoció Elizondo quien propuso como alternativa una baja de impuestos, aunque lo considera "inimaginable dadas las necesidades de ajustes de las cuentas públicas".

Las perspectivas respecto a la evolución futura de precios no son nada favorables. Mientras Goldman Sachs prevé un valor de 82,5 dólares para los próximos meses, según un reporte de Bank of América publicado por la agencia Bloomberg sostiene que los precios del barril de crudo llegarán a los 100 dólares para el 2019.

"Hace seis meses nadie lo imaginaba, pero producto de los últimos conflictos geopolíticos y el mayor crecimiento de la economía mundial, lo más probable es que tengamos precios altos por bastante tiempo", anticipó el director de DNI.  

Por otro lado y en una decisión que sorprendió al mercado, el Banco Central de Brasil decidió mantener la tasa de interés de referencia (Selic) en 6,5%, en vez de bajarla al 6,25% como estaba previsto. Es la primera vez desde octubre del 2016 que la entidad monetaria interrumpe la baja de tasas, que vinieron descendiendo aproximadamente cada dos meses desde el 14,25% hasta el nivel actual.

"El escenario externo se tornó más desafiante y presentó volatilidad. Estos choques pueden reducir las chances de que la inflación quede por debajo de la meta", consideró el Comité de Política Económica del país vecino.

Si bien la inflación interanual brasileña se ubicó en abril en 2,76% -22,74 puntos por debajo de la Argentina- en el cuarto mes del año tuvo una aceleración respecto a marzo que se estima se profundizará durante mayo.

No obstante, se trata del menor nivel en un cuatrimestre (0,92% acumulado) desde la implementación del Plan Real en 1994 y se espera que para fin de año gire alrededor del 3,7%, 0,8 puntos por debajo de la meta de la autoridad monetaria.

"Esta decisión podría desacelerar el crecimiento de Brasil. Las condiciones cambiaron y ya sea por prorrogar la tasa o por la otra opción posible que era bajarla aún más y devaluar, estaba claro que el crecimiento había que revisarlo, ya que además Brasil depende mucho de los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED)", explicó Elizondo a este medio. 

Luego de cuatro trimestres de subas del PBI consecutivas que hacían pensar que la economía vecina había salido de su crisis, el primer trimestre del año marcó una recesión del 0,13% y el mercado está recalculando las cifras de crecimiento a la baja, aunque las sigue manteniendo alrededor del 2%.

"El confuso escenario electoral colabora en ese sentido, ya que a unos cinco meses de las elecciones presidenciales se suponía que el panorama iba a estar más aclarado", agregó el abogado de la UBA y MBA de la Universidad Politécnica de Madrid.

Analistas sostienen que el mercado de crédito está paralizado, mientras que el Banco Central estima una tasa de interés del 8% para el 2019, siguiendo el rumbo previsto por la Reserva Federal de los Estados Unidos, para evitar que los inversores se vayan a ese mercado.

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para que se subsidio el barril criollo en su momento no produjeron mas no invirtieron ahora con el barril brent a u$80 hay que mendigar que no suban las naftas que mundo al reves Argentina otro robo k
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Qué pena que este gobierno de vaciadores lo único que hizo fue bajar la producción de petróleo. Sino sería una buena oportunidad para el país. Aranguren descorcha.