Estados Unidos06.12.2017
(2)guardarlectura zen
Trump reconoció a Jerusalén como capital y disparó protestas y críticas alrededor del mundo
LPO (México DF)La decisión del presidente provocó fuertes críticas de Macron, Merkel, May y otros líderes globales.

Donald Trump reconoció a Jerusalén como la capital oficial de Israel, acabando con una política diplomática que se remonta más de medio siglo atrás. Se trata de una movida sin precedente que podría poner en riesgo la estabilidad de la región, y que incluso el papa Francisco ha criticado. Desde 1967 Israel anexó la ciudad y la proclamó su capital, sin embargo, la comunidad internacional considera a Jerusalén territorio en disputa, y prácticamente todas las naciones tienen sus embajadas en Tel Aviv.

"He determinado que es tiempo de reconocer oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel", declaró Trump en un discurso desde la Casa Blanca. "Mientras que presidentes anteriores han hecho esta promesa de campaña, todos han fracasado en alcanzarla. Hoy, yo lo estoy logrando".

La reacción internacional fue inmediata. La mayoría de los líderes occidentales se desmarcaron de la decisión y criticaron la postura, citando la inestabilidad e injusticia de una solución unilateral de ese tipo que podría contribuir a empeorar la crisis en la región.

Para Israel, Jerusalén es su "capital eterna", y líderes como Benjamin Netanyahu han dicho que rechazarán cualquier negociación que no ceda la ciudad oficialmente a su control. Mientras tanto, los palestinos buscan situar su capital en el lado este de la demarcación.

México continuará manteniendo una relación bilateral estrecha y amistosa con el Estado de Israel, como se evidenció en la reciente visita del Primer Ministro Benjamin Netanyahu a nuestro país, y seguirá también apoyando las reivindicaciones históricas del pueblo palestino.

Netanyahu, un aliado y defensor de las políticas anti migratorias de Trump, dijo en una publicación en Facebook: "Nuestra identidad nacional histórica está recibiendo importantes expresiones todos los días". Uno de sus ministros, Naftali Bennett, calificó la decisión de Trump como "audaz, y al mismo tiempo natural".

El líder palestino Mahmoud Abbas dijo que la decisión de Trump significaba que Estados Unidos abandonaba su rol como mediador de la paz en la zona.

El canciller Luis Videgaray Caso informó en un comunicado que México, como el resto de los países, mantendrá su embajada en Tel Aviv, de conformidad con la resolución 478 de Naciones Unidas que data de 1980.

"México continuará manteniendo una relación bilateral estrecha y amistosa con el Estado de Israel, como se evidenció en la reciente visita del Primer Ministro Benjamin Netanyahu a nuestro país, y seguirá también apoyando las reivindicaciones históricas del pueblo palestino", aseguró el canciller.

También dijo que México mantiene su convicción de que una solución al conflicto en la región "debe producirse mediante negociaciones directas, sin precondiciones", y que incluyan "el estatus definitivo de Jerusalén".

Mientras tanto, en Europa, el presidente Emmanuel Macron calificó la decisión de Trump como "lamentable", y pidió realizar esfuerzos por "evitar la violencia a cualquier costo".

Por su parte, la primera ministra Theresa May, quien usualmente apoya las decisiones de Donald Trump, dijo que estaba en desacuerdo con la decisión de EU, y la llamó "poco útil en términos de la paz en la región". Remarcó también que la embajada británica "está basada en Tel Aviv y no tenemos planes de moverla".

"Nuestra posición del estatus de Jerusalén es clara y tiene muchos años: debe ser determinada en una negociación entre israelís y palestinos, y Jerusalén debería finalmente ser la capital compartida de los Estados de Israel y Palestina. En línea con las resoluciones relevantes del Consejo de Seguridad [de Naciones Unidas], consideramos Jerusalén del Este como parte de los Territorios Palestinos Ocupados", sentenció May.

Un vocero de la canciller alemana Angela Merkel dijo que Berlín "no apoya esta posición porque el estatus de Jerusalén sólo puede ser negociado dentro del marco de una solución binacional".

Tanto Palestina como Israel consideran Jerusalén su capital, por eso entidades como la Unión Europea asignaron a la ciudad el estatus de corpus separatum. La intención original de Naciones Unidas es declararla territorio internacional, por su importancia religiosa para las tres religiones más importantes de la región, y buena parte del mundo: la católica, la musulmana y la judía.

La resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas detalla este estatus y dictamina que la ciudad "debe estar bajo un régimen especial internacional y debe ser administrada por las Naciones Unidas.

En Jerusalén, particularmente en la zona de Belén, cientos de personas, tanto cristianas, como judías y musulmanas, salieron a las calles a protestar la decisión. Muchos quemaron banderas norteamericanas.

La situación fue similar En Estambul, Turquía, donde los manifestantes quemaron imágenes de Trump en protesta por la mudanza de la embajada. También en uno de los campamentos de refugiados palestinos en Líbano hubo manifestaciones.

El papa Francisco pidió por el respeto al status quo actual de Jerusalén en la comunidad internacional, y pidió "sabiduría y prudencia" para evitar empeorar el conflicto en la región. El papa se reunió con líderes palestinos, y sostuvo una conversación telefónica con el líder Mahmoud Abbas.

"Rezo al señor porque su identidad sea reforzada a beneficio de la tierra santa, el medio oriente y el mundo entero, y que la sabiduría y prudencia prevalezcan para prevenir que nuevos elementos de tensión sean agregados al contexto global, que ya está demasiado convulsionado por muchos conflictos crueles", agregó el líder católico. En 2015 el Vaticano reconoció a Palestina como un Estado independiente.

La resolución 181 de la Asamblea General de Naciones Unidas detalla este estatus y dictamina que la ciudad "debe estar bajo un régimen especial internacional y debe ser administrada por las Naciones Unidas". En un principio, Israel rechazó el plan de administración, pero accedió a la existencia de un régimen internacional en la ciudad. En 1948 el Estado declaró que Jerusalén estaba fuera de su territorio, pero en 1967 tomaron control y se declararon los soberanos de la ciudad, excepto por los sitios santos.

Ayer funcionarios palestinos declararon que la decisión de Trump ponía fin al proceso de paz. Turquía anunció que convocaría a una reunión de Estados musulmanes, mientras que la Liga Árabe convocó a una reunión de emergencia para el próximo sábado.

"No hay forma en que pueda haber pláticas con los norteamericanos. El proceso de paz está acabado. Se han adelantado al resultado [de las negociaciones]. No pueden darnos por sentado", declaró el funcionario palestino Hanan Ashrawi.

El primer ministro palestino, Rami Hamdallah, también declaró que la decisión de Trump "destruía el proceso de paz".


Publicar un comentario
Para enviar su comentario debe confirmar que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones de LPO
Comentarios
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellas pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algun comentario violatorio del reglamento de terminos y condiciones será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
2
y nuestro líder que dijo?
1
En esto me parece que no sólo es producto de un presidente soberbio y prepotente. Debe haber otro propósito de Estados Unidos ¿exterminar a los árabes y quedarse con todo el petróleo de medio oriente? son los sueños delirantes de un imperio que se está viniendo abajo...