economía26.07.2017
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Desde Wall Street advierten que las metas de inflación son poco creíbles
LPOSturzenegger había asegurado que "Cambiar las metas es no tener metas", pero en S&P sugieren que se flexibilicen.

La calificadora de riesgo Standard and Poor's (S&P) advirtió la semana pasada en un documento que lleva la firma de sus analistas económicos para América Latina, Joaquin Cottani y Elijah Oliveros-Rosen, que la meta de inflación de menos de 5% para 2019 es poco creíble no tanto por las decisiones del Banco Central sino por el contexto macroeconómico en el que se aplica el programa antiinflacionario.

Luego de describir que la inflación en Argentina es un problema "endémico" con un promedio de 21% anual entre 2002 y 2016, el informe destacó que las políticas expansivas de ese período fueron sostenidas por el alto precio de las materias primas y que desandar esta tendencia requiere de un compromiso fiscal.

Como adelantó LPO, el equipo de Hacienda del ministro Nicolás Dujovne, considera que con un moderado ajuste del gasto de forma progresiva y una paulatina expansión del PBI, podrá terminar de ordenar la macroeconomía.

Sin embargo, los analistas de S&P discrepan respecto de los tiempos de las medidas. Si bien celebraron que la administración de Mauricio Macri liberó el tipo de cambio, redujo los impuestos a las exportaciones y avanzó en la corrección de precios relativos, "todo lo cual ocasionó que la inflación se acelerara a 43,5% en 2016 desde 25% el año anterior" y que "Tras estas medidas, el Banco Central de Argentina lanzó un plan de desinflación basado en metas de inflación", no consideran que las pautas fijadas por Federico Sturzenegger sean alcanzables.

"Los economistas de S&P Global Ratings consideran que este año la meta de inflación no es alcanzable y que el único fundamento para pensar que la inflación será de 20%, como espera el mercado, es suponer que el gobierno mantendrá las relativas distorsiones actuales de los precios que afectan los servicios públicos y al tipo de cambio real", se lee en el informe.

"Aún consideramos que alcanzar una tasa de inflación anualizada de 5% al cierre de 2019 es posible, pero el gobierno debe eliminar los subsidios fiscales a los servicios públicos. Hacer esto más temprano que tarde, eliminaría simultáneamente la represión artificial de la inflación, reduciría el déficit fiscal y facilitaría el reajuste del tipo de cambio real, preparando así el terreno para el establecimiento de metas de inflación más creíbles", agregaron Oliveros-Rosen y Cottani.

En este sentido, los autores del informe de S&P consideraron atendibles las restricciones políticas que enfrenta el Gobierno de cara a las elecciones, pero insistieron en la necesidad de avanzar con el reordenamiento del gasto: "consideramos que el mejor momento para ejecutar este y otros ajustes complementarios de las políticas es inmediatamente después de la elección del 22 de octubre".

De acuerdo con los analistas de la consultora, las correcciones macroeconómicas necesarias para desandar los desequilibrios macroeconómicos del kirchnerismo y restablecer el crecimiento son "la depreciación real y una caída en los salarios reales".

"Al no facilitar este proceso, el gobierno (de Macri) perpetúo el dúo de desequilibrios (fiscal y externo) que existía anteriormente. En otras palabras, la actual administración mantuvo el status quo macroeconómico, sólo que mediante el uso de mejores instrumentos (que generan menos distorsiones a nivel microeconómico)".

Según señala el documento de S&P, el principal factor del desequilibrio fiscal "es el subsidio a los servicios públicos, particularmente electricidad, gas natural, y transporte público, que debería haberse abordado de forma más decisiva".

"Si se eliminaran estos subsidios, el déficit primario prácticamente desaparecería de la noche a la mañana", aseguraron los economistas de la calificadora de riesgo.

"Con certeza, esto aceleraría la inflación en el corto plazo y daría lugar a costos políticos y sociales asociados. Pero estos costos son inevitables, por lo tanto, no se trata de si es necesario afrontarlos, sino más bien de cuándo hacerlo", aseguraron los autores del documento que le recomienda a Nicolás Dujovne avanzar por la vía del shock.

Por último, Cottani y Oliveros-Rosen recomendaron respecto de la política monetaria que lleva adelante el Banco Central revisar las metas del 17% de 2017, 10%+/-2% para 2018 y menos del 5% en el último año de su mandato. Pero Struznegger ya advirtió que "Cambiar las metas es no tener metas" y desestimó tajante esa posibilidad.

"Para alcanzar una inflación sostenible de 5% o menos al final de su mandato, es probable que la administración Macri tenga que flexibilizar sus metas de inflación, en nuestra opinión. Esto es necesario para hacer espacio a los significativos aumentos que se necesitan en los precios regulados y en el precio del dólar", sostuvieron.

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Lo que esta pidiendo esta gente es que se elimine el control que encontro la burguesia para detener una insurreccion popular alla por el 2001, era miseria total o inflacion, nose como pretenden implementarlo, solo con una dictadura militar completa es aplicable
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Desde Wall Street también entienden que el hijo de la candidata a diputada por la capital de argentina. Carrio esta preso en México por narcotraficante. y el Hermano del Vice de Seguridad esta preso en Texas por estafa de 100 palos verdes.
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Parece ser que los parámetros que propone Wall Street con dólar alto y salarios bajos y tendiendo a negros, y altas tasa de desempleo por la importación salvaje y con servicios de todo tipo en aumento, propiciarían la baja de la inflación por el consumo que tendería a estabilizarse en una franja de mínima a nula, considerando además la succión económica de todo tipo que realiza el estado actual de los ingresos de la mayoría poblacional, y que el reparto del PBI se haga en favor de las grandes empresas, corporaciones y clase rica nativa, cerrarían el círculo para que se obtenga el superhábit suficiente para pagar los intereses y capitales de la astronómica deuda engendrada por estos delincuentes y considerando además que las divisas ingresadas por tal motivo, serán canalizadas, preferentemente, a entidades amigas y que llegado el caso, serán estatizadas y abonadas por el erario público al estilo Cavallo. Pero de este tema y que viene desde el año 1810 a la actualidad, nos tiene acostumbrados el liberalismo y el neoliberalismo. Es ya figurita repetida y es el deporte preferido de las clases ilustradas. Ya es hora de que se entienda que existen dos argentinas. La de la clase media para abajo y la de la clase media alta y rica y esto supone, en consecuencia, que existen a su vez dos políticas económicas: la popular con un estado que reparte el PBI en las mayorías y mejora su estandar de vida y la neoliberal que lo hace para las minorías y esta última es la que debe considerarse como la política económica del país estancia actual, donde se impone, además, el juego de la perinola y se verifica que todas sus caras muestran la leyenda : toma todo. Lo popular tiene sentido de país, de patria, de nación, y la defensa incondicional, ante terceros, de los valores que hacen a la nacionalidad sin vuelta de hoja. Lo neoliberal, como siempre, está determinada por una minoría a la cuál solo le importa, caiga quién caiga, la defensa de sus intereses personales y el país le importa un carajo. De otra manera no podría interpretarse que existan trescientos o cuatrocientos mil millones de dólares fuera del país a pesar del costo argentino, lo cuál implica que obtienen ganancias en cualquier gobierno que se analice y a pesar de todo, pero de invertir, minga, no se habla. El FMI, el BM, el BID y todas aquellas instituciones similares que exigen el cumplimiento irrestricto de ciertas políticas económicas a efectos del pago de sus acreeencias, lo seguirían haciendo a pesar de que un determinado país no tuviera deuda alguna con ellos, porque no se permiten debilidad alguna cuando algunas de sus ovejas intenta descarriarse y liberarse del yugo al que nos tienen acostumbrados. Está permitido ser esclavo porque no existe otra posibilidad. Lo que no está permitido es serlo sin tener conciencia del porqué. Lpmqlrmp.
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Y... si ya hasta en Wall Street no les creen, qué será de los demás.¿Y cómo es eso que "cambiar las metas es no tener metas"? "Malum consilium est, quod mutari non potest" (Es un mal plan el que no puede modificarse). La fleixibilidad (atendiendo a la realidad dinámica) parece que tampoco es parte del manual del macrismo.