Sorpresivo revés: El macrismo no pudo aprobar la ley de subtes
La ley de subtes que crea nuevas líneas con un costo de 2.500 millones y que estaba acordada, se cayó esta noche por la inesperada resistencia del bloque kirchnerista. Influyó la furia del jefe del bloque k, Diego Kravetz, ante una denuncia del gobierno porteño que lo involucra.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 24/04/08, 20:15
la sesión para aprobar tal vez la ley que aprueba la traza de las nuevas líneas de subte y su financiamiento, tal vez la más importante de todo el mandato de Mauricio Macri, se cayó esta noche, luego que el bloque kirchnerista girara sorpresivamente y retirar su apoyo a la norma, que había llegado al recinto, consensuada.
Se resolvió postergar su tratamiento para la sesión del 8 de mayo, luego de un debate un tanto infantil y cargado de chicanas, sonrisas nerviosas y sobre entendidos.
Se trata de una obra que costará un mínimo de 2.500 millones de dólares, y los montos en juego dispararon una guerra de presiones y acuerdos urgentes entre el macrismo y la oposición.
para colmo, cuando parecía todo acordado, el jefe de la bancada kirchnerista Diego Kravetz, ordenó a su bloque retirar el apoyo a la sanción de la norma, furioso por una denuncia del gobierno porteño que lo involucró en estafas con créditos de la anterior gestión a empresas recuperadas.
Incluso hay quienes afirman que el diputado advirtió al vicepresidente de la Legislatura, Diego Santilli: "Sino echan a (Santiago Lucero) Torres, la ley de subtes no se aprueba nunca más". Más allá de esta versión, lo cierto es que quienes se cruzaron con Kravetz lo vieron "muy desencajado". El funcionario mencionado es quien impulsó la denuncia que involucra al legislador (ver nota adjunta).
Pero fue la legisladora de izquierda Patricia Walsh quien más claramente marcó la suspicacia que recorrió el cuerpo ante el cambio de postura del bloque kirchnerista. "No seamos ingenuos, los pasillos rugen y acá hay demasiados intercambios con algunos que se dicen opositores", afirmó.
Antes, más diplomático, en su estilo, Enrique Olivera de la Coalición Cívica se preguntó porque posponer el tratamiento de una ley tan importante que ya estaba acordado. En un sentido similar se pronunció el ibarrista Eduardo Epzsteyn.
El proyecto
Semanas atrás, el macrismo había ingresado en la Legislatura un proyecto para modificar la ley de subtes, en el cual se modificaban la traza de la línea H e I. El reclamo de los vecinos de Parque Patricios primero y Caballito después, hizo dar marcha atrás con esta idea.
La nueva iniciativa si introduce modificaciones a la ley de subtes, al permitir a la Ciudad financiar las obras con crédito externo por el 100 por ciento del valor y además habilitar al gobierno a subsidiar la tarifa. Ambas facultades estaban limitadas por una cuestión de prudencia presupuestaria.
El presidente del Sbase -el organismo porteño dedicado a los subtes-, el ex gerente del grupo Macri, Jorge Irigoin, lleva adelante trabajosas negociaciones para asegurar el financiamiento internacional que requerirá la construcción de las nuevas líneas, que inicialmente se había estipulado en alrededor de 2.500 millones de dólares.
Las trazas
El debate empezó cuando el ejecutivo porteño mandó un proyecto para cambiar la traza de la línea I, que se prevé que vaya, transversalmente, de Emilio Mitre a Plaza Italia, en una primera etapa, para después extenderla por Luis María Campos hasta Ciudad Universitaria.
La idea del macrismo era cambiar su traza para que, a la altura de Rivadavia, en lugar de pasar por Primera Junta, lo haga por avenida La Plata, lo que provocó la reacción de los vecinos de Caballito.
Por otro lado, el macrismo también pretendía modificar la Línea H que tiene hoy una parte inaugurada, otra en obra y una proyectada. Su traza, según lo fija la ley 670 del 2001, se encuentra en el eje Jujuy–Pueyrredón, uniendo Pompeya y Retiro, donde actualmente está en funcionamiento el tramo Once-Caseros.
Sin embargo, la intención del oficialismo porteño era, si bien mantener una de las cabeceras en Pompeya, situar la otra en Pueyrredón y Santa Fé, en lugar de hacerlo en la terminal de ómnibus.
Obviamente, la idea también generó el malestar de los vecinos, pero esta vez fue Parque Patricios que puso el grito en el cielo, ya que quienes ya se ilusionaban llegar a Retiro con el subte que pasaría por el barrio, no iban a poder hacerlo.
Sin embargo, finalmente ninguno de estos cambios se materializarían, sino que los subterráneos proyectados continuarán con su traza original, fijada por la ley 670 del 2001.
Más deuda
En cambio, sí habría otras modificaciones en lo que tiene que ver con el financiamiento de las obras y el subsidio de las tarifas.
Es que según averiguó La Política Online, en la Legislatura sí habría acuerdo para permitir que, el gobierno de la ciudad pueda subsidiar la tarifa del pasaje de este medio de transporte, competencia que sólo tenía el gobierno nacional.
Por otro lado, también habría acuerdo para permitir a la administración porteña tomar préstamo externo por el monto total de las obras, es decir que, el gobierno porteño, podrá financiar el 100 por ciento de los trabajos con deuda, facultad que hasta hoy no estaba permitida.













