Retenciones: un debate pobre
La discusión debería pasar por la puesta en marcha de un Plan de Desarrollo Agropecuario y no circunscribirse a la puja por los índices de las retenciones.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 21/05/08, 13:37
Ratificamos nuestro señalamiento de que el debate sobre el conflicto agropecuario es un pobre debate si se circunscribe a las retenciones y volvemos a sostener que la discusión pasa por la puesta en marcha de un Plan de Desarrollo Agropecuario, cuya agenda básica ya hemos presentado al parlamento en las últimas semanas.
Este conflicto ha puesto al desnudo la debilidad estructural de la Argentina, por lo tanto, es absurda la pretensión de resolverlo desde la tensión gobierno-oposición con la que, además de desplazar del debate las cuestiones de fondo, los diferentes actores disputan para reposicionarse.
El conflicto del campo atravesó a toda la sociedad. Tratar el problema minimizándolo en el eje excluyente de las retenciones, conduce a un final sin pena ni gloria para el conjunto social, cuando el desafío evidente que instaló en el escenario político es el de encontrar una metodología que comprometa a la sociedad en la resolución de los diferentes temas.
Derogar las retenciones, como plantea la sesión especial reclamada por la denominada oposición, en nada resuelve los problemas de despoblamiento, concentración y pérdida de la soberanía alimentaria, que caracterizan al modelo sojero argentino. Es más, en la actual coyuntura internacional, de afirmación de un nuevo orden agroenergético mundial, supondría el agravamiento de las aristas negativas que este modelo presenta.
Por el contrario, mantener incólume el sistema de retenciones, sin replantear la asignación de los recursos que las mismas garantizan, implica la supervivencia de un régimen de concentración y desigualdad que tampoco resuelve los problemas de los argentinos.
El tema central tiene tres ejes: la soberanía alimentaria (por lo tanto, reorientación del modelo sojero), mayor poder adquisitivo para nuestro pueblo (replanteo de la política económica) y desarrollo de la Argentina (apropiación pública de la renta agraria, minera y petrolera).
Ratificamos en torno al tema de las retenciones, que es imprescindible diferenciarlas por tipo de producto y por escala de productor y volvemos a sostener la necesidad de crear un Fondo Federal, que utilice parte de esos recursos para el desarrollo productivo.













