Retenciones al Congreso: ¿Otra chicana K?
Cristina dijo que las retenciones son legales pero quiere más “institucionalidad”. ¿Otra maniobra de manipulación o habrá un debate parlamentario serio?
Buenos Aires, lapolíticaonline, 17/06/08, 21:43
Las contradicciones del kirchnerismo son casi un caso de diván. El gobierno desplegó a través de todos los medios posibles, actos, afiches, conferencias de prensa, la idea fuerza que detrás del reclamo por las retenciones se escondía agazapado un golpe de Estado de la “derecha represora y oligárquica”.
Bueno, toda la discusión con el campo gira en torno a unas retenciones móviles que el gobierno nacional y popular de los Kirchner sancionó en base a una resolución que se apoya en una norma de la dictadura de Onganía, el Código Aduanero sancionado de facto durante ese régimen que derribó a un gran demócrata como fue Arturo Illia.
Pero no terminan allí las contradicciones del oficialismo. La Presidenta al menos en dos ocasiones se pisó el vestido. Primero dijo que había decidido enviar al Parlamento las retenciones móviles porque estaba a favor de mejorar la “institucionalidad” del país, pero inmediatamente dijo que igual, la resolución que las imponía tenía plena vigencia y se ajustaba a la normativa legal. La pregunta obvia es: ¿Para qué enviarlo al Congreso si está bien cómo está? O mejor dicho: ¿Puede una norma ser un “poquito” más legal?
Luego, seguramente sin advertirlo –son los riesgos de hablar siempre de corrido y sin discursos escritos-, se metió en otro berenjenal cuando se enorgulleció de no haber firmado un solo decreto durante su breve mandato, y se enojó porque los medios castigaron a su marido por haber usado y abusado de ese instrumento, que al darse cuenta que lo estaba criticando, se apresuró a decir que era perfectamente constitucional. ¿En qué quedamos están bien o mal los decretos?
Una discusión sincera
“Esto es apenas otra maniobra, como fue el anuncio del fondo social, para descomprimir la tensión social y patear la pelota para adelante, no quieren cambiar nada ni discutir nada”, afirmó a La Política Online un dirigente de Federación Agraria que no mantiene muchas esperanzas de que se concrete en el Congreso un debate serio sobre el régimen de retenciones.
Un indicio que alienta las miradas pesimistas es el propio proyecto que envió el gobierno esta noche al Parlamento. El mismo consta apenas de tres artículos y en términos simples solicita la ratificación de la cuestionada resolución 125 y del posterior fondo social.
Esto se utiliza generalmente cuando se quiere evitar la discusión de una iniciativa, y se opta por tratar de lograr su aprobación “a libro cerrado”. Habrá que ver si verdaderamente el gobierno quisiera enriquecer el proyecto con las opiniones de los diputados, los representantes del pueblo según la Constitución, y permite que todo el régimen de retenciones se abra a debate y se discuta en las comisiones pertinentes.
Finalmente, y no es un detalle menor, todo indica que durante el tiempo que lleve la discusión parlamentaria continuarán vigentes las actuales retenciones móviles. Esto plantea algunos interrogantes. Por ejemplo: ¿Si se traba durante meses la discusión parlamentaria, los productores deberán resignarse a que les apliquen las tasas contra las que vienen luchando hace más de tres meses? ¿No podría esa ser una estrategia oficial para lograr su cometido escudándose en supuestas intenciones republicanas?
Si verdaderamente se quiere regresar esta discusión al lugar donde debería haberse iniciado, una razonable muestra de buena voluntad sería suspender su aplicación hasta que el Congreso, luego de un debate amplio y abierto, sancione un régimen de retenciones. Eso sí que sería propio de un país en serio y el resultado debería ser aceptado por todos. A veces lo más sencillo es hacer lo correcto.













