Pampuro con los teléfonos cortados
Los Kirchner ya no le hablan. Los motivos de la pelea con el número tres en la sucesión presidencial.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 26/06/08, 20:05
Se agudiza el aislamiento político de los Kirchner. No sólo se enojaron con el vicepresidente Julio Cobos, por sus pedidos de diálogo con el campo. También cayó en la volteada quien le sigue en la línea de sucesión: el presidente provisional del Senado, José Pampuro.
Este médico fue nada menos quien convenció a Eduardo Duhalde, allá por el 2003, de las bondades de apoyar la candidatura presidencial de Néstor Kirchner. Era hasta hace pocos días atrás uno de los pocos que accedía sin pedir permiso a la intimidad de los Kirchner.
Protagonista silencioso de algunas de las pocas jugadas políticas interesantes que ejecutó el kirchnerismo en los últimos tiempos –por ejemplo el regreso de Roberto Lavagna al redil oficialista-, Pampuro tiene por estas horas el diálogo cortado con los Kirchner.
Este medio publicó semanas atrás la pelea a los gritos que tuvo Pampuro con Néstor Kirchner cuando comenzaron a analizar el conflicto con el campo, y el senador le pidió que abriera una negociación real, para evitar que se profundice la decadencia oficial, que hoy ubica a la Presidenta en índices de aceptación de paupérrimos 18 puntos.
“Estas contaminado, ¿Con quien estuviste hablando, quién te metió esas ideas en la cabeza?”, le preguntó en un brote de paranoia el ex presidente, que ve con horror como el duhaldismo se re construye en tiempo real frente a sus ojos.
Como se sabe, Pampuro era el médico de la familia Duhalde y le cebaba mate en la cocina al matrimonio de Lomas de Zamora.
Hasta hace poco era una pieza clave del kirchnerismo en el Senado –ingreso acompañando en la boleta a Cristina Kirchner en el 2005- Pampuro no hizo otra cosa que transmitir a los Kirchner el mal clima que percibe entre sus colegas.
Ayer nomás cuando los convocaban desde la Casa Rosada para que fueran al Congreso, un grupo de senadores oficialistas tuvo la oportuna idea de irse a almorzar juntos. Cuando comenzaban a sonar los celulares con llamados desde la Casa de Gobierno la respuesta era similar: “Ahh, ¿Cómo andas tanto tiempo?, Si, si, ahora voy al Senado, ¿Pero te acordas eso que te había pedido? Ahh, perfecto, bueno, ¿Entonces lo vas a resolver?, ahh, sisi, ya vamos, tranquilo”.
Incluso ya hay dudas serias que el kirchnerismo tenga asegurados los votos para aprobar a libro cerrado las retenciones en el Senado. De todos estos temas intentó hablar Pampuro con los Kirchner. No tuvo éxito y pasó a ingresar la lista de los “contaminados”.
Como sucede en toda batalla hubo victimas inocentes: su amigo, el intendente de Lanús Darío Díaz Pérez, ya se cansó de pedirle a la Casa Rosada que le envíen los fondos para las obras que prometió en la campaña.
“Lanús parece Bagdad”, graficó a La Política Online un colaborador del intendente. Si es así, y abusando de la metáfora se podría decir que la pelea con el campo podía ser para los Kirchner, lo que Irak es para Bush.













