Otra denuncia penal por el escandaloso Tren Bala
La elevó a la Justicia el abogado Ricardo Monner Sans. La Política Online accedió al escrito que habla de la violación a la Ley de Inversiones Públicas, los contactos de Alstom y Jaime, la turbia licitación y la manipulación de números para pagar 10 veces más de lo que iba a salir el proyecto en un principio.
Buenos Aires, lapolíticaonline, 13/05/08, 16:12
El primer viaje del Tren Bala kirchnerista para transformarse en realidad es más que turbulento. A los reclamos de toda la oposición y la denuncia penal por irregularidades que elevó a la Justicia la Coalición Cívica, ahora aparece otra denuncia que intenta por vías legales frenar el multimillonario y cuestionado proyecto del gobierno nacional.
Los responsables del escrito son el abogado Ricardo Monner Sans, quien también trabajó en denuncias por el caso Skanska o el caso Greco –por citar sólo unos casos- y el diputado nacional Mario Cafiero. Así, bajo el título “Tren Bala: los aspectos legales de la licitación pública” los investigadores traspasaron a la justicia toda la información compilado sobre el proyecto que busca unir con un tren de alta velocidad las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Córdoba.
La Política Online accedió en exclusiva a la denuncia de Monner Sans. Allí, comienzan destacando que “se engañó a la opinión pública escondiendo el monto real de las obras”. Según aclara, siempre se hizo referencia a “hipotético Valor Actual de ellas, y no su Valor Nominal, que es el que efectivamente costará la obra y será abonado a los contratistas”. Igualmente, aclara que “también habría habido engaño en cálculo del Valor Actual, a los efectos de disminuir ardidosamente el monto final del mismo”.
Siguiendo la línea de la denuncia de la corriente que encabeza Elisa Carrió, afirma que “se ha incumplido totalmente lo normado en la Ley de Inversiones Públicas y su reglamentación”, algo que destacara La Política Online hace ya varios meses -ver “El dictamen ausente en el proyecto del Tren Bala”-.
Al igual que las diferentes vertientes de la política y el sector privado que pusieron su atención en el escandaloso proyecto, Monner Sans tampoco escapó a mencionar los extraños avatares que dio la licitación para terminar en manos de Alstom.
“La licitación pública habría sido en realidad un acto ficticio, a los fines de disimular lo que en realidad es una adjudicación directa a favor del grupo ALSTOM”, aclara el texto, y a continuación expone que “que esta adjudicación directa se ve confirmada por el cambio radical en la financiación de la obra por parte del banco Natixis, totalmente diferente al ofertado originalmente por ALSTOM”.
Tampoco deja pasar la situación del banco financista. Aquí agrega un dato sustancial sobre uno de los secretos a voces que el gobierno encierra bajo siete llaves: la financiación de la obra. Según la nueva denuncia, “la estructura de financiamiento aprobada a favor del Banco Natixis, es sumamente ruinosa, por encerrar un desmedido seguro encubierto contra el default; y por ser solo una simulación de un préstamo a 30 años, cuando en realidad su plazo de repago es sustancialmente menor”.
Por todo esto, el letrado conjetura “la posibilidad de que no sólo haya existido violación de deberes de funcionario público, sino administración fraudulenta agravada”.
Monner Sans, además de hacer mención a la información que La Política Online brindaba sobre el dictamen de calificación que el Tren Bala nunca obtuvo a pesar de gozar ya de la adjudicación definitiva, hace hincapié en otro eje que desnudó este medio: los “favores” del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, a la firma francesa –ver “La relación de Jaime con Alstom y el escándalo del Tren Bala”-.
Así, destaca que la Secretaría de Transporte realizó el llamado a licitación por resolución 324/06 el 8 de mayo de 2006 “violándose la Ley 24.354 –Sistema Nacional de Inversiones Públicas – en su art 2, 3 y 11”. “En el art. 2 se establece la exigencia de un Estudio de factibilidad e impacto ambiental (dado que esta obra se encuadra en el punto 8) del anexo I); y en el art.11 se establece la ineludible exigencia del previo Dictamen de Calificación”, explica.
El manejo de las cifras
El texto deja también un dato basado en el libro “Sociedad, Territorios e Infraestructura Horizonte 2016” del CIMOP (Consejo Interprovincial de Ministros de Obras Públicas) del año 2007. En la quinta parte del libro se aclara que el “costo Promedio de ramal de tren de Alta Velocidad: U$S 19 millones - 14 millones Euros por kilómetro”.
Siguiendo esa información “el costo del tren bala rondaría los 13.490 millones de dólares en el caso de la alternativa Buenos Aires- Rosario- Córdoba todo en tramo de Alta Velocidad”. “Sin embargo –aclara-, el Presupuesto Oficial supuestamente era de 1.350 millones dólares, o sea una cifra diez veces menor”.
Para explicar esta diferencia enorme, Monner Sans se vale de la respuesta de los futuros contratistas. Estos dicen que “el monto de 1.350 millones de dólares es a Valor Actual de las obras”.
Asimismo, “conforme surge de la circular aclaratoria n º 5 del pliego de la licitación, donde se fijan las bases económico financieras para el cálculo del Valor Actual, este valor habría sido deliberadamente disminuido a los efectos de convencer a la opinión pública de lo módico y potable de la operación”, afirma el texto.
“En dicha circular se establece como parámetros para el cálculo un Euro decreciente frente al dólar, que pasa de u$s 1,35 a menos de u$s 1,20 a lo largo de treinta años, pese que su paridad actual es de 1,60 dólares por euro. Un tipo de cambio que partiendo de $ 3,12 por dólar, crece un 2,5 % cada año. Un costo financiero promedio del 5,2 % anual. Y como contrapartida ¡una tasa de descuento del 12 % anual!”, continúa.
Y cierra: “Aquí estaría la estafa en el cálculo, que permitió anunciar que la obra tendría un monto de u$s 1.300 millones a Valor Actual, el cual se habría logrado mediante inflacionar los pesos con una tasa del 2,5 % anual, y con un costo financiero del 5,2 % anual, o sea en total un 7,7 % anual, con un euro decreciente; pero deflactando a la par esos valores a lo largo de treinta años, con una tasa enteramente distinta, del 12 % anual, que incide geométricamente en los resultados del cálculo”.













